Autor: Nathalie Almonte

  • Coronavirus: Italia alcanza un nuevo récord al registrar 627 muertos por covid-19 en un día

    Coronavirus: Italia alcanza un nuevo récord al registrar 627 muertos por covid-19 en un día

     

    El número de muertos por covid-19 se ha disparado en Italia.

    Según cifras oficiales anunciadas este viernes 20 de marzo, la cifra total de muertos en el país europeo ha llegado a 4.032, con 627 víctimas fatales registradas durante la noche del jueves.

    Se trata del mayor repunte diario desde que el virus apareció por primera vez en el país hace más de un mes.

    El jueves, Italia se convirtió en el país que ha reportado más muertes a causa del nuevo coronavirus, superando a China, donde surgió la epidemia a finales de 2019 y que hasta ese día -19 de marzo- había reportado 3.249 fallecidos.

    Para paliar la epidemia, Italia se ha impuesto una cuarentena a nivel nacional que rige desde el 12 de marzo.

    Las autoridades italianas cerraron la mayoría de los negocios y prohibieron las reuniones públicas en todo el país, en su intento de detener la propagación del virus.

    Los bares, restaurantes y la mayoría de las tiendas han cerrado, al igual que las escuelas y las universidades.

    La región norteña de Emilia-Romagna prohibió las caminatas deportivas, un ejercicio que el gobierno ha estimulado para mejorar la salud.

    Giuseppe Conte, primer ministro de Italia, ha dicho que estas medidas han ayudado a prevenir "el colapso del sistema".

     Sistema colapsado

    Los trabajadores de la salud han reportado que el sistema de atención está colapsado.

    Las 5.200 camas de cuidados intensivos que existen en este país se vieron rápidamente sobrepasadas, pues muchas de ellas ya estaban ocupadas por pacientes con problemas respiratorios.

    La escasez de ventiladores mecánicos, de mascarillas e indumentaria clave para combatir la covid-19 ha hecho que Italia tenga que solicitar ayuda internacional.

    Un informe del Instituto Superior de Italia reveló que regiones del norte del país como Lombardía y Véneto están entre las más afectadas.

    Algunos estudios apuntan a la gran cantidad de ancianos en las regiones afectadas, y que una gran proporción de personas entre los 18 y los 34 años viven en casa con ellos.

    Italia es el segundo país del mundo con más personas mayores de 80 años, solo superado por Japón.

     

  • Isabel Mayer Primera mujer en formar parte del Senado de la República

    Isabel Mayer Primera mujer en formar parte del Senado de la República

    Isabel Mayer incondicional de la política del dictador Trujillo fue reconocida y favorecida por este con las designaciones de gobernadora, senadora y comisionada especial fronteriza siendo la primera mujer del país en desempeñar estos cargos reservados hasta el momento para hombres. Su influencia con Trujillo llegó hasta el hecho de denominar Villa Isabel a la comunidad de Villa Vásquez.

    A pesar de ser compromisoria de los gobiernos de Trujillo, al final de su vida se vio alejada y repudiada de quien había sido su principal líder. La causa fue su nieto Yuyo D’Alessandro, quien tomó parte activa y muy importante en los movimientos clandestinos para acabar con el régimen de terror que desgobernó la República Dominicana por 31 años.

  • La gran importancia para Facebook de alcanzar los 500 millones de usuarios de Stories

    La gran importancia para Facebook de alcanzar los 500 millones de usuarios de Stories

    Facebook reportó que las Stories en su red social y servicio de mensajería, Messenger, suman 500 millones de usuarios. WhatsApp suma la misma cifra de usuarios diarios e Instagram alcanzó el hito meses atrás

    Especialistas determinaron hace un par de años que el futuro de las comunicaciones en las redes sociales serían las publicaciones efímeras. Esta misma característica era lo que hacía diferente a la plataforma Snapchat, que creció captando al público joven. Facebook vio su producto amenazado y al no poder comprar a la empresa del 'fantasma' decidió clonar su marca. La empresa de Menlo Park ahora puede decir que superó por largo trecho a su competencia.

    Facebook informó que superó los 500 millones de usuarios de Stories en su plataforma y en su servicio de mensajería, Messenger, después de dos años de lanzar la característica. WhatsApp ya tiene la misma cantidad de usuarios diarios, mientras que Instagram alcanzó el hito hace tres meses, apunta el sitio "TechCrunch". Esto significa que un tercio de los 1,56 mil millones de usuarios diarios de la red social publican o revisan las Historias todos los días.

    Snapchat vio estancado su crecimiento en 190 millones de usuarios diarios. Menos de la mitad de los que ostenta Facebook.

    Las Stories le sirven a Facebook para mantener a sus usuarios involucrados. También le sirve para obtener ganancias. La directora de operaciones de la marca, Sheryl Sandberg, anunció que 3 millones de anunciantes comparten sus promociones a través de las publicaciones efímeras de los diferentes productos de la familia Facebook.

    La estrategia agresiva de Facebook de clonar las características de Snapchat, primero para reforzar Instagram y luego para implementarlos en sus otras plataformas, pudo ser molesto en un inicio para los usuarios, pero muchos de ellos han terminado por apreciarlo. Según el editor de "TechCrunch", Josh Constine, por la tendencia de las personas a compartir su vida con amigos y de conocer más sobre ellos.

    Cabe precisar que el dato fue divulgado por el mismo CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, durante la presentación de ganancias del primer trimestre de 2019 de su empresa. La divulgación se centró en el aumento en la tasa de crecimiento de la red social, pero con la amenaza de una posible multa de 3 mil millones de dólares a la FTC por sus prácticas de privacidad y manejo de datos personales de usuarios.

     

  • La esperanza de vida de las mujeres superará los 90 años en 2030 en algunos países desarrollados.   

    La esperanza de vida de las mujeres superará los 90 años en 2030 en algunos países desarrollados.  

    La esperanza de vida aumentará en los países industrializados para los nacidos en 2030, siendo las mujeres las que romperán la barrera de 90 años en países como Corea del Sur, según un amplio estudio internacional, dirigido por científicos de Imperial College de Londres (Reino Unido), en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

    Concretamente, el estudio que ha sido publicado en la revista 'The Lancet', prevé que la esperanza de vida va a aumentar en países industrializados con una probabilidad de, al menos, el 65% para las mujeres y el 85% para los hombres. Por países, la esperanza de vida femenina para las mujeres es mayor en Corea del Sur seguido por Francia, España y Japón; mientras que en hombres, tras Corea del Sur, se encuentran Australia y Suiza.

    Por el contrario, los países que menos esperanza de vida proyectada van a ganar son EE.UU, Japón, Suecia, Grecia, Macedonia, y Serbia tienen algunas de las ganancias de la esperanza de vida más baja proyectadas, tanto para hombres como para mujeres. Uno de los datos más llamativos, que existe una probabilidad del 35% de que la esperanza de vida estanque o disminuya en las mujeres japonesas en 2030, seguido por una probabilidad del 14% en los hombres de Bulgaria y el 11% en las mujeres finlandesas.

    El análisis abarcó 35 países de altos ingresos de Asia y el Pacífico, América del Norte, Europa Central y Europa occidental, así como los países latinoamericanos que son miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), con los datos disponibles sobre las muertes y la población de 1985 a 2010 y posteriores.

    "El hecho de que vamos a seguir para vivir más tiempo significa que tenemos que pensar en el fortalecimiento de los sistemas de asistencia sanitaria y social para apoyar a una población que envejece con múltiples necesidades de salud", ha señalado Majid Ezzati, el investigador principal y profesor de la escuela de la del Imperial College de Londres salud pública.

    En Europa, las mujeres y los hombres suizos franceses se predice que tienen las más altas expectativas de vida, con un promedio de 88,6 años para las mujeres francesas y casi el 84 años para los hombres suizos.

    El estudio pretende conocer cuál es la mortalidad y esperanza de vida futura para planificar los servicios sociales y de salud y pensiones. "Nuestro objetivo era predecir la mortalidad y esperanza de vida nacional específica por edad utilizando un enfoque que tenga en cuenta la incertidumbre relacionada con la elección del modelo de pronóstico", advierte.

     

  • Ex primera dama de México, Margarita Zavala exhibe antecesora Marta Sahagún.

    Ex primera dama de México, Margarita Zavala exhibe antecesora Marta Sahagún.

    En su libro Margarita, mi historia –texto con el que se presenta para buscar la Presidencia de la República–, Margarita Zavala se cuida muchísimo de exhibir a sus compañeros de partido o de balconear a algún personaje político, financiero o de la farándula.

    Poquísimos son los que le ameritan alguna crítica –y muy de pasadita, en la mayoría de los casos– a lo largo de su historia (Vicente Fox, Gustavo Madero, Ricardo Anaya). Pero una no se salva: Marta Sahagún.

    Margarita aprovecha el tono del libro –enfocado sobre todo a su lado femenino: a la defensa que ha realizado de las mujeres y a su labor como esposa y madre– para darle un buen repasón a Martita, la esposa del expresidente, Vicente Fox.

    La escena que elige la esposa de Felipe Calderón para describir a su antecesora como “primera dama” es el día –finales de septiembre de 2006– que se reúnen para organizar su cambio de residencia, los detalles del traspaso de Los Pinos.

    Cuenta Margarita: Cuando llegó la fecha, me llevé a una arquitecta que iba a ayudarme a ajustar la cabaña a las necesidades de mi familia.

    Marta estaba muy preocupada por mostrarme qué cosas eran “suyas”, y por lo tanto, se las llevaría consigo: “Esto es mío”, señalaba, “lo otro también”. Apuntó hacia un arreglo de flores artificiales que adornaba la sala: “Éste no”. Yo estaba boquiabierta… Le pedí solamente que dejara la mesa del comedor, que era lo suficientemente grande para llenar aquel espacio; la mía iba a quedar muy pequeña. Luego pasamos a su cuarto y se puso peor, cuando me fue señalando muebles.

    Luego pasamos a un gimnasio localizado en la parte de atrás de la recámara, junto a una salita; me pareció que con el baño podía convertirse en el cuarto para mis hijos. Ahí adentro me anunció: “Las cortinas me las llevé porque ésas eran mías”. La arquitecta no lo podía creer.

    -¿Y este hoyo, señora?

    -Ahí estaba el sistema eléctrico de las cortinas, pero también nos lo llevamos porque es nuestro.

    -No se lo llevaron señora, lo arrancaron: es un hoyo enorme.

    De vuelta en la sala de la cabaña, le consulté:

    -Oye, Marta, ¿y cuándo se van?

    -El 30 de noviembre. Es que Vicente no tiene dónde vivir.

    Estaba estupefacta. Yo sabía que para que se instalara Fox, Zedillo había dejado Los Pinos en noviembre, Salinas se fue desde octubre; sólo López Portillo entregó de plano el 1 de diciembre. Con nosotros fueron muy poco solidarios.

    De verdad nos complicó la vida, nos dejó en una situación muy precaria; teníamos que dormir ahí el día 1, pasara lo que pasara.

    -Estás en tu derecho- concedí, muy molesta.

    El 28 de noviembre nos comunicó que ya podíamos disponer de la casa, aunque esto entre comillas, porque se mudaron a la segunda cabaña (…) Dos amigas, estupendas amas de casa, me hicieron favor de comprarme la despensa para una semana. No tuve tiempo suficiente para arreglar nada, el 30 de noviembre llevaron las camas y el 1 de diciembre la arquitecta hizo machincuepas para dejar habitable la propiedad; también puso flores. Nos las arreglamos y sólo nos faltó montar los libreros.

  • Alan García

    Alan García

     

    Era más inteligente que el promedio de quienes se dedican a hacer política en Perú, con bastantes lecturas, y un orador fuera de lo común. Ha tenido un gran protagonismo público en los últimos treinta años

    Lo conocí durante la campaña electoral de 1985, por Manuel Checa Solari, un amigo común que se había empeñado en presentarnos y que nos dejó solos toda la noche. Era inteligente y simpático, pero algo en él me alarmó y al día siguiente fui a la televisión a decir que no votaría por Alan García sino por Luis Bedoya Reyes. No era rencoroso pues, elegido presidente, me ofreció la embajada en España, que no acepté.

    Su primer Gobierno (1985-1990) fue un desastre económico y la inflación llegó a 7.000%. Intentó nacionalizar los bancos, las compañías de seguros y todas las instituciones financieras, una medida que no sólo habría acabado de arruinar al Perú sino eternizado en el poder a su partido, el APRA, pero lo impedimos en una gran movilización popular hostil a la medida, que lo obligó a dar marcha atrás. Su apoyo fue decisivo para que ganara la próxima elección presidencial, en 1990, Alberto Fujimori, quien, dos años después, dio un golpe de Estado. Alan García tuvo que exiliarse. Su siguiente Gobierno (2006-2011) fue mucho mejor que el primero, aunque, por desgracia, estropeado por la corrupción, sobre todo asociada a la empresa brasileña de Odebrecht que ganó licitaciones de obras públicas muy importantes corrompiendo a altos funcionarios gubernamentales. La fiscalía lo estaba investigando a él mismo sobre este asunto y había decretado su detención preliminar de diez días, cuando decidió suicidarse. Algún tiempo antes había intentado pedir asilo en Uruguay, alegando que era víctima de una persecución injusta, pero el Gobierno uruguayo desestimó su pedido por considerar —con toda justicia— que en el Perú actual el poder judicial es independiente del Gobierno y nadie es acosado por sus ideas y convicciones políticas.

    Durante su segundo Gobierno lo vi varias veces. La primera, cuando el fujimorismo quiso impedir que se abriera el Lugar de la Memoria, en el que se daría cuenta de sus muchos crímenes políticos con el pretexto de la lucha antiterrorista, y, a su pedido, acepté presidir la comisión que puso en marcha ese proyecto que es ahora —felizmente— una realidad. Cuando el Nobel de Literatura, me llamó para felicitarme y me dio una cena en Palacio de Gobierno, en la que quiso animarme para que fuera candidato a la presidencia. “Creí que nos habíamos amistado”, le bromeé. Me parece que lo vi una última vez en una obra en la que yo actuaba, Las mil noches y una noche.

    Pero he seguido de muy cerca toda su trayectoria política y el protagonismo que ha tenido en los últimos treinta años de la vida pública del Perú. Era más inteligente que el promedio de quienes en mi país se dedican a hacer política, con bastantes lecturas, y un orador fuera de lo común. Alguna vez le oí decir que era lamentable que la Academia de la Lengua sólo incorporara escritores, cerrando la puerta a los “oradores”, que, a su juicio, no eran menos originales y creadores que aquellos (me imagino que lo decía en serio).

    “La fiscalía lo estaba investigando por una concesión a Odebrecht, cuando decidió suicidarse”.

    Cuando asumió la jefatura del partido que fundó Haya de la Torre, el APRA estaba dividida y, probablemente, en un proceso largo de extinción. Él la resucitó, la volvió muy popular y la llevó al poder, algo que nunca consiguió Haya, su maestro y modelo. Y uno de sus mejores méritos fue el haber aprendido la lección de su desastroso primer Gobierno, en el que sus planes intervencionistas y nacionalizadores destruyeron la economía y empobrecieron al país mucho más de lo que estaba.

    Advirtió que el estatismo y el colectivismo eran absolutamente incompatibles con el desarrollo económico de un país y, en su segundo mandato, alentó las inversiones extranjeras, la empresa privada, la economía de mercado. Si, al mismo tiempo, hubiera combatido con la misma energía la corrupción, habría hecho una magnífica gestión. Pero en este campo, en vez de progresar, retrocedimos, aunque sin duda no al extremo vertiginoso de los robos y pillerías de Fujimori y Montesinos que, me parece, sentaron un tope inalcanzable para los gobiernos corruptos de América Latina.

    ¿Fue un político honesto, comparable a un José Luis Bustamante y Rivero o a Fernando Belaúnde Terry, dos presidentes que salieron de Palacio de Gobierno más pobres de lo que entraron? Yo creo sinceramente que no. Lo digo con tristeza porque, pese a que fuimos adversarios, no hay duda que había en él rasgos excepcionales como su carisma y energía a prueba de fuego. Pero mucho me temo que participaba de esa falta de escrúpulos, de esa tolerancia con los abusos y excesos tan extendidos entre los dirigentes políticos de América Latina que llegan al poder y se sienten autorizados a disponer de los bienes públicos como si fueran suyos, o, lo que es mucho peor, a hacer negocios privados aunque con ello violenten las leyes y traicionen la confianza depositada en ellos por los electores.

    “En su segundo mandato, alentó las inversiones extranjeras, la empresa privada, el mercado”.

    ¿No es verdaderamente escandaloso, una vergüenza sin excusas, que los últimos cinco presidentes del Perú estén investigados por supuestos robos, coimas y negociados, cometidos durante el ejercicio de su mandato? Esta tradición viene de lejos y es uno de los mayores obstáculos para que la democracia funcione en América Latina y los latinoamericanos crean que las instituciones están allí para servirlos y no para que los altos funcionarios se llenen los bolsillos saqueándolas.

    El pistoletazo con el que Alan García se voló los sesos pudiera querer decir que se sentía injustamente asediado por la justicia, pero, también, que quería que aquel estruendo y la sangre derramada corrigieran un pasado que lo atormentaba y que volvía para tomarle cuentas. Los indicios, por lo demás, son sumamente inquietantes: las cuentas abiertas en Andorra por sus colaboradores más cercanos, los millones de dólares entregados por Odebrecht al que fue secretario general de la Presidencia, ahora detenido, y a otro allegado muy próximo, sus propios niveles de vida tan por encima de quien declaró, al prestar juramento sobre sus bienes al acceder a la primera presidencia: “Mi patrimonio es este reloj”.

    En el Perú, desde hace algún tiempo, hay un grupo de jueces y fiscales que ha sorprendido a todo el mundo por el coraje con el que han venido actuando para combatir la corrupción, sin dejarse amedrentar por la hostilidad desatada contra ellos desde la misma esfera del poder al que se enfrentan, investigando, sacando a la luz a los culpables, denunciando los malos manejos de los poderosos. Y, afortunadamente, pese al silencio cobarde de tantos medios de información, hay también un puñado de periodistas que sostienen la labor de aquellos funcionarios heroicos. Este es un proceso que no puede ni debe detenerse porque de él depende que el país salga por fin del subdesarrollo y se fortalezcan las bases de la cultura democrática, para la cual la existencia de un poder judicial independiente y honesto es esencial. Sería trágico que en la comprensible emoción que ha causado el suicidio de Alan García, la labor de aquellos jueces y fiscales se viera interrumpida o saboteada, y los contados periodistas que los apoyan fueran silenciados.

     

  • Así fue la agonía de los últimos años de Somoza en el poder

    Así fue la agonía de los últimos años de Somoza en el poder

    En los últimos meses de Anastasio Somoza Debayle, vino una comisión de la CIDH, se habló de un diálogo y se formó un grupo de notables para asumir el poder. Al final, tuvo que salir por la fuerza.

    El avión se eleva desde el aeropuerto Las Mercedes, mientras deja atrás el suelo convulso de la ciudad y se dirige a su destino: la base militar de Homestead, Florida. Anastasio Somoza Debayle va rumbo a un país al que su familia ha profesado amor correspondido por casi medio siglo y ahora ese país le ha dado la espalda. Le acompañan la ira, la promesa de venganza, dos féretros, un pasaporte ordinario de No. 36072 y la extraña idea del exilio.

    Hace apenas unas horas ha emitido su renuncia como presidente de la República de Nicaragua. Un sangriento telón de cuatro décadas cae tras de él. El avión alcanza altura y se aleja para siempre. El pueblo lo repudia. ¿Cómo llegó hasta este momento? Un malestar acumulado explotó hace un par de años. No había elecciones libres, los ciudadanos eran forzados al exilio por la represión de la dictadura y la incertidumbre política y económica del país; la libertad de prensa no existía y tampoco una oposición legal.

    Los asesinatos de miles de nicaragüenses en manos de la sanguinaria Guardia Nacional eran el pan de cada día. Nicaragua estaba harta. La formación de una junta con intelectuales y empresarios, la llegada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, un intento de diálogo con el gobierno de Somoza Debayle, la presión de los Frentes guerrilleros en los departamentos del país. Esto se vivió en los últimos años, meses y días de la dictadura somocista.

    El golpe fue duro. Empezó el 21 de abril de 1977, cuando el Congreso estadounidense discutía la ayuda militar y económica a Somoza Debayle. “A finales de este mes de mayo de 1977, Miguel D’Escoto comunica desde Washington que en el Congreso norteamericano se suspende, en votación de primera instancia, la ayuda militar a Somoza”, narra el general en retiro Humberto Ortega Saavedra en su libro La epopeya de la insurrección.

    El Frente Sandinista decidió acelerar las actuaciones ofensivas de los frentes guerrilleros y comenzaron a entrenar a decenas de miles de nicaragüenses en el uso de las armas para la planeada y cada vez más cercana insurrección de octubre. En ese mismo mes de mayo del 77 nace, de una serie de reuniones clandestinas en Costa Rica, la Junta Revolucionaria de Gobierno, que más tarde se conocería como el Grupo de los 12. Dicha junta estaría conformada principalmente por religiosos y empresarios. “Mucho cura y mucho rico”, habría dicho un soldado campesino del padre Gaspar García Laviana en el Frente Sur, según narra Sergio Ramírez en su libro Adiós Muchachos.

    Los miembros de la junta resultaron ser: Felipe Mántica, Joaquín Cuadra Chamorro, Emilio Baltodano, Ricardo Coronel Kautz, Miguel D’Escoto, Ernesto Castillo, Sergio Ramírez Mercado, Fernando Cardenal, Carlos Tünnermann, Arturo Cruz Porras, Casimiro Sotelo y Carlos Gutiérrez.

    “Humberto Ortega explicó los planes militares, que consistían en ataques simultáneos, en una fecha aún no precisada de ese año, a los cuarteles de la Guardia Nacional en Masaya, Rivas y Granada, al sur de Managua; Ocotal en el norte del país; Chinandega en el occidente y en puerto de San Carlos en la frontera de Río San Juan con Costa Rica”, asegura el escritor Sergio Ramírez Mercado en su libro de memorias Adiós muchachos. El plan, explicado por Humberto Ortega, iba a funcionar a la perfección. El ahora general en retiro habría asegurado en aquel entonces que unos mil doscientos hombres estaban preparándose con jefes experimentados, y que los cuarteles de la Guardia caerían sin la más mínima duda. Sin embargo, la ofensiva fue un desastre militar, aunque también se habló de que fue una victoria política, en tanto le dio visibilidad al Frente Sandinista.

    Después de la ofensiva de octubre se estableció una alianza sólida entre el Grupo de los 12 y la dirección tercerista del Frente Sandinista. “Se compromete en continuar la ofensiva hasta la destrucción del somocismo y a impulsar un programa político amplio de carácter nacionalista, pluralista, democrático y popular”, narra Ortega Saavedra en su libro. “No formamos parte de ningún gobierno en el exilio de Nicaragua, ni de ningún proyectado gobierno provisional para un momento del derrocamiento de la dictadura. Sí patrocinamos y promovemos como una de las soluciones nacionales que al derrocar la dictadura debe ser sustituida por un gobierno nacional en el cual participen todos los sectores que efectivamente hayan luchado en el derrocamiento de la dictadura”, aseguró Joaquín Cuadra Chamorro en una entrevista a la televisora española RTve.

    El diálogo

    “Estamos en una sociedad donde está de por medio el diálogo y mi gobierno es partidario del diálogo (…). Si para la paz es necesario dialogar, lo vamos a hacer”, dijo Anastasio Somoza Debayle a RTve, en una entrevista realizada por la televisora en 1977.

    El 28 de noviembre de 1977, el arzobispo Miguel Obando y Bravo componía junto a otros obispos la comisión de la Iglesia católica para facilitar el diálogo entre la oposición legal y el gobierno. “Ante los obispos, Somoza se muestra seguro al señalar, en referencia a los sucesos de octubre recién pasado, que ‘en Nicaragua hay paz y que es un grupito el que molesta’”, relata Humberto Ortega en La epopeya de la resurrección.

    El dictador aprobó dialogar, incluso con quienes no tienen personería jurídica. Sin embargo, una de las condiciones de Somoza para sentarse en una mesa y hablar es que el diálogo se realice después de las elecciones municipales, que estaban programadas para febrero de 1978, “para no interferir estas y porque el General Somoza necesitaba afianzar su relación con los conservadores “zancudos”, a quienes les ha prometido cogobernar con ellos en el futuro”, relata Ortega.

    El diálogo aún estaba en la lista de espera cuando todo terminó por un hecho que conmocionó al país entero: en enero de 1978 fue asesinado el periodista y director del diario LA PRENSA, Pedro Joaquín Chamorro. Un año y unos meses después de su muerte, la dictadura fue derrocada.

    La visita de la CIDH

    En octubre de 1978, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos visitó Nicaragua por las denuncias de violaciones de derechos humanos por parte del gobierno somocista a través de la Guardia Nacional. “Desde el primer día en que la Comisión Especial abrió sus oficinas en el Hotel Camino Real de Managua, un constante desfile de personas de las más variadas condiciones económicas y sociales presentaron testimonio o formularon denuncias”, dice el informe de la CIDH de 1978. La comisión recibió toda clase de denuncias. Denunció que cuatro días antes de la llegada de la CIDH uno de sus miembros había sido asesinado.

    “A fines de febrero, manifestaciones antigubernamentales en Diriamba, León, Boaco y Chinandega dieron como resultado varios muertos y heridos, además de numerosas detenciones y arrestos. En sólo el barrio de Subtiava en León hubo 20 muertos y 30 heridos. La ciudad de Masaya, que se había levantado en masa el 27 de febrero, se rindió después de una semana de lucha que dejó cien muertos con numerosos heridos y desaparecidos. En varios incidentes ocurridos en los distritos de Monimbó y Santa Rosa, murieron 17 personas. Hubo, en menor escala, acontecimientos parecidos —manifestaciones, arrestos y heridos— en todas las principales ciudades del país que produjeron un clima de penuria e incertidumbre en la generalidad de la población”, decía el informe.

    Vilma Núñez, fundadora y directora del Cenidh, aseguró que en 1978 la CIDH recibió unas 3,900 denuncias de violaciones a los derechos humanos.

    La comisión aseguró que “se recibieron numerosas informaciones de atrocidades cometidas por la Guardia Nacional, de asesinatos en masa de jóvenes menores de edad y de ejecuciones sumarias de civiles durante los registros que llevó a cabo la Guardia Nacional de Casa a casa”.

    “Tan grave situación, en concepto de la Comisión, requiere ser conocida a la brevedad posible por los Gobiernos Americanos y la opinión pública en general”, concluyó el informe.

    La visita de la CIDH a Nicaragua se dio después del asesinato de Pedro Joaquín Chamorro y también después que ocurrieran una serie de acciones de presión y represión en el país.

    En días pasados, el editor de Opinión del diario LA PRENSA Luis Sánchez Sancho explicó que la visita de la CIDH significó un hecho histórico para el país, pues en 1978 sirvió como una base de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, para que llegase a una resolución en la que se consideró como ilegítimo el gobierno de Anastasio Somoza Debayle.

    La salida de Somoza Debayle

    En julio, el Frente Sandinista ordenó arreciar los ataques contra la Guardia Nacional. El 9 de julio de 1979, León por fin es declarado territorio libre de Nicaragua. También es liberado Tipitapa. El 16 de julio es liberado Estelí y en Juigalpa la Guardia huye. El enemigo comienza a caer.

    Tras salir de Nicaragua,Anastasio Somoza Debayle inició una odisea que lo llevó a Paraguay, donde fue asesinado 13 meses después por un comando de guerrilleros argentinos. ¿Qué fue de él mientras estuvo en el exilio?

     

    El 15 de julio, Somoza Debayle autoriza extender visas de salida a los oficiales de la Guardia Nacional. Humberto Ortega insiste en los frentes de guerra para alcanzar a la mayor brevedad posible la rendición total del enemigo. Además Ortega alienta a usar el acuerdo de Puntarenas para retomar el propósito de convencer a los oficiales y tropas de la Guardia a renunciar para evitar un baño de sangre. El acuerdo de Puntarenas se trataba de un procedimiento de transición, que había sido producto de un consenso de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, los presidentes de la región y del embajador itinerante William Bowdler.

    El 18 de julio, a las 9:00 de la mañana, Dionisio Marenco se encontraba en Telcor, Managua, y logró establecer contacto con el coronel Néstor Chacón, quien planteó que la Guardia se rendiría. El acuerdo de transición estaba listo.

    El 16 de julio, en la noche, el general Anastasio Somoza presentó su renuncia ante el Congreso en una sesión de emergencia en el Hotel Intercontinental. Le colocó la banda presidencial al presidente del Congreso Luis Pallais Debayle, quien en la madrugada del 17 de julio la traspasó a Francisco Urcuyo. “Después de su renuncia el General Somoza se reúne con los principales jefes de la GN, informándoles de su aceptación del Plan de Puntarenas, encontrando la posición firme de los jefes militares de no rendirse, pero respetando su decisión de marcharse del país. Luego, Somoza, portando el pasaporte ordinario No. 36072 y en compañía de su hermano paterno José y su hijo Somoza Portocarrero abandona Nicaragua a las 5 horas de la madrugada en su avión ‘Lear jet’”, relata Humberto Ortega.

     

  • Personajes

    Personajes

    Esta guardia nazi estuvo en al menos tres campos de concentración, donde sembró atrocidades. En esta nota te contamos su historia.

    A María Mandel no le gustaban los cuchicheos, ni que las prisioneras la miraran directamente a los ojos, ni por supuesto, que contradijesen sus órdenes y menos aún que dejasen de trabajar por cansancio. Nadie debía llevarle la contra porque el castigo podía acabar con su vida. Esta guardiana, era un ser atroz, repugnante y depravado. Tal fue su maquiavélica presencia en los campos de concentración de Ravensbrück, Auschwitz-Birkenau y Dachau, que llegó a jugar un papel estelar dentro del Holocausto.

     

    Se ganó el respeto de sus camaradas y el miedo de sus inferiores. Aquella Bestia, como llegaron a apodarla, vio crecer en sus manos el poder y el sadismo que utilizó contra sus “mascotas judías”. Así denominaba a los presos que tenía a su cargo. De este modo, algunos sobrevivientes que declararon contra ella en el primer juicio de Auschwitz celebrado en Cracovia a finales de 1947, alegaron que Mandel era la personificación del Mal. El demonio en carne y hueso.

    María Mandel provenía de un pequeño pueblito austríaco, Münzkirchen, un lugar casi idílico entre verdes parajes, donde nació en 1912 en el seno de una familia modesta.

    Su padre, zapatero remendón y su madre con negocios de herrería, criaron a María y a sus tres hijos en la religión católica. De hecho, eran practicantes e iban todos los domingos a misa.

    La niña, que además fue la chica de los cuatro hermanos, creció entre algodones. Fue un ser mimado y consentido que siempre tuvo todas las atenciones por parte de sus progenitores. Al igual que en el colegio, donde se convirtió en una persona muy popular. Su físico siempre le benefició.

    Era una joven preciosa pero su labia y esa personalidad zalamera y aduladora, le permitieron llegar muy lejos, sobre todo en el régimen nazi. Trabajó en correos pero fue despedida por ir en contra de las ideas del nacionalsocialismo. Algo llamativo, porque finalmente comulgó con ruedas de molino y acabó trabajando como guardiana en el centro de internamiento de Lichtenburg.

    En 1939 la trasladan al campo de concentración de Ravensbrück, el Puente de los Cuervos, donde ejerció como supervisora en jefe y donde desplegó sus armas más dañinas y sanguinarias con los internos.

    En este lugar, aparentemente erigido para aleccionar a otras compañeras con respecto a las tareas administrativas que debían realizar en el campo, en realidad se cometieron las más macabras vejaciones, torturas y crímenes que podamos llegar a imaginar. Y María Mandel fue quien dirigió aquellas salvajadas.

    Los pases de revista eran agotadores y quienes no lograban superarlos, acababan en el búnker de castigo. Seleccionaba a mujeres para humillarlas hasta la extenuación y mediante la práctica de todo tipo de flagelaciones, consumaba, día tras día, ejecuciones que acababan con la muerte de aquellos pobres “conejitos de indias”.

    “Mandel estaba intoxicada por su propia autoridad”, explicó una damnificada durante el juicio. No le faltaba razón. Aquellos castigos no solo generaban miedo en el resto de prisioneros sino que además, permitía tenerlos más controlados. De ahí, que sus superiores aplaudiesen sus viles técnicas con los presos y que compañeras como Irma Grese, Dorothea Binz o Juana Bormann, copiaran su severidad y extralimitación con judías y polacas. Pero jamás hubo nadie que pudiese igualarla en salvajismo.

    Flagelaciones, frío y muerte

    Durante aquellas largas jornadas en el búnker de Ravensbrück, las internas sufrían flagelaciones en tandas de 25, 50, 75 y 100 golpes cada una, hasta que caían exhaustas. Siempre las obligaba a contar en voz alta pero ninguna lograba llegar al número 10. La mayoría moría por hipotermia tras abandonarlas al aire libre en pleno invierno.

    Neus Catalá, una de las sobrevivientes españolas encerrada en Ravensbrück, recuerda aquellos momentos donde el frío y la muerte asediaban a las mujeres: “Muchos días nos quedamos allí hasta las nueve de la mañana desde las cuatro de la madrugada. Sin haber bebido más que un agua que no era ni siquiera caliente. Un agua que le llamaban café, una cosa amarga que debía ser ortigas secas, yo que sé. Y nada más, con eso en el cuerpo, vestida de aquella manera que no te abrigaba nada, (una) sube hacia allí para estar tantas horas así. Cada día caían mujeres, cada día caían mujeres muertas. Cada día. Un día llegamos a estar a 30 grados bajo cero”.

    El Puente de los Cuervos no era de este mundo, no podía serlo. Toda aquella miseria, putrefacción, enfermedades y crímenes… “Aquellas mujeres eran calaveras que nos miraban. Solo veías luz, ojos y calaveras. Y aquellas mujeres que nos miraban yo decía pero, ¿eso qué es? Hay muertos que nos están mirando. Tan tétrico… No hay nombre, el sufrimiento moral, aquel abandono… Salías del mundo. Decíamos que salíamos del mundo, que allá ya no era el mundo”, recuerda esta exiliada republicana capturada en la resistencia francesa.

    Ella fue una de las "afortunadas" en librarse de la cámara de gas, aunque no de las múltiples torturas a las que fue sometida en sus años en este centro de exterminio.

    Guantes blancos y experimentos

    Dotada de una gran inteligencia, de ese físico aterrador y con un carácter inflexible, María se convirtió en una de las personas más odiadas y repudiadas del campo. Siempre llevaba guantes blancos. Le encantaba ver cómo aquella prenda se teñía con la sangre de sus víctimas después de cada maltrato, de cada golpe o flagelación. Además, fue una de las guardianas que supervisó los terribles experimentos médicos donde practicaban auténticas atrocidades con las presas.

    Desde crearles una discapacidad permanente, adelantarles la menopausia o provocar su infertilidad, hasta romperles huesos y músculos para luego suturárselos en carne viva. La mayoría de aquellas víctimas morían sobre la mesa de operaciones tras una larga agonía para después llevarlas al crematorio. Ravensbrúck era el infierno.

    Auschwitz-Birkenau

    Éste no fue el único campo que padeció las animaladas de Mandel. Auschwitz-Birkenau también sufrió su presencia desde octubre de 1942. La supervisora no solo pasaba revista en los barracones, también se encargaba de la selección de las reclusas que iban directamente a la cámara de gas. Derecha, izquierda, derecha, izquierda… Así distribuía a aquellas mujeres que iban a morir o a seguir viviendo.

    Los niños tampoco se salvaban. Ya lo dijo Himmler: “Hasta el niño en la cuna debe ser pisoteado como un sapo venenoso”.

    Sin embargo, Mandel en un momento de lucidez quiso salvar a un pequeño gitano de cuatro años al que cuidó como si fuese su propio hijo. Algunas sobrevivientes recuerdan que la guardiana llegó a quererlo, pero esa puntual ternura, no logró ablandar por completo su corazón de hierro. Poco después, lo mandó asesinar.

    Todos sus movimientos infundían pánico, incluso entre sus propios camaradas que evitaban encontrarse con ella. Además, la música clásica siempre acompañaba sus maldades.

    La música

    La pasión de Mandel por Puccini era casi obsesiva y esto la llevó a crear la primera “Orquesta de Mujeres de Auschwitz”.

    Esa agrupación constaba de prisioneras cualificadas que debían tocar distintas piezas de música dependiendo de la situación. Había música cuando llegaban los reclusos al campamento, durante las selecciones a la cámara de gas, en los pases de revista, durante los trabajos forzados, y por supuesto, durante las torturas y asesinatos.

    Los nazis lo tenían todo bien estudiado. Por un lado, debilitar el físico del recluso privándole alimentos; y por otro, minar su moral con la interpretación de música alemana y cánticos arios.

    Con todo, los problemas que siempre preocuparon a Mandel a su llegada a este campo de concentración, fueron las malas condiciones de salubridad de sus instalaciones, además de la escasez de alimentos.

    Los cadáveres se apilaban después de cada ejecución y eso generaba multitud de epidemias. Ni siquiera se quemaban los pijamas a rayas de los presos. Éstos volvían a entregarse a nuevos reclusos que se acababan infectando por el gas Zyklon B y muriendo envenenados. Así que la obsesión de esta supervisora, no era otra que realizar sendas desinfecciones para que los contagios no se siguieran propagando.

    Uno de ellos ocurrió en el invierno de 1942-1943. Concretamente, un domingo muy frío donde, como venía siendo costumbre, Mandel pasó revista en el Frauenkonzentrationslager (campo de concentración de las mujeres) a las cinco de la madrugada.

    En un instante, la perturbadora desinfección se volvió trágica cuando tras las órdenes de la SS-Lagerführerin (líder del campamento) unas 1.000 prisioneras murieron congeladas.

    Además, durante las largas horas que duraba la fumigación, la Bestia se entretenía pegando tiros a determinadas reclusas asesinándolas en el acto.

    Dachau

    Tras Auschwitz-Birkenau, esta guardiana fue transferida al subcampo de Mühldorf, en el campamento de Dachau, donde siguió con las torturas y llevando a cabo las selecciones a la cámara de gas.

    No estuvo mucho tiempo destinada allí porque la llegada de los aliados en abril de 1945, provocó su huida a través de las montañas del sur de Baviera. Quería regresar a su ciudad natal de Münzkirchen (Austria). Sin embargo, la libertad le duró poco. El 10 de agosto de 1945 la Bestia de Auschwitz por fin era detenida por los norteamericanos, e interrogada concienzudamente.

    Durante un año, las tropas americanas tuvieron en cautiverio a María Mandel. En octubre de 1946 fue extraditada a Polonia y tuvo que esperar otro año más a ser juzgada por crímenes contra la humanidad. La vista judicial comenzó en noviembre de 1947 en Cracovia.

    El juicio

    Durante el mes que duró esta vista se escucharon los testimonios de los implicados activamente en la masacre, selección y asesinatos de judíos, pero también a los sobrevivientes de aquella catástrofe humana que de forma valiente decidieron alzar la voz y señalar a sus verdugos sin temor a represalias. Pero Mandel nunca asumió su culpa y negó todos los cargos que se le imputaron.

    “Yo no tenía ni látigo ni perro. Cumpliendo con mi servicio en Auschwitz me vi obstaculizada por la terrible severidad de Höss, dependía totalmente del comandante y yo no podía impartir ninguna pena”, explicó al tribunal subida al estrado.

    Incluso se dirigió a una sobreviviente que se encontraba en la sala, Bertha Falk, y le dijo: “Entiendo que usted sueña con una patria, pero recuerde que no hay vida para los que no se rinden”. Aquellas palabras evidenciaban que los acusados se consideraban inocentes, creían ser simples ruedas, meras piezas de un engranaje mayor conducido por Adolf Hitler.

    La sentencia: la horca

    El 22 de diciembre de 1947, el tribunal dictó sentencia y la Bestia de Auschwitz fue condenada a morir en la horca. Era responsable directa e indirectamente de la muerte de medio millón de víctimas. Sin embargo, un día antes de ser ejecutada, Mandel tuvo la oportunidad de “purgar sus pecados” en el baño común de la prisión. Esa mañana, la entonces supervisora y su compañera Therese Brandl se encontraban en las duchas, cuando se percataron de una cara que les resultaba del todo familiar.

    Se trataba de la ex sobreviviente Stanisława Rachwałowa, reclusa de Auschwitz, que había sufrido las agresiones y vejaciones de la afamada nazi. Pese a su liberación al final de la guerra, volvió a ser encarcelada por sus actividades contra el comunismo y enviada a prisión, la misma donde dormían sus carceleras. La situación fue muy inquietante, porque Stanisława observó que Mandel se dirigía hacia ella.

    La polaca estaba aterrorizada, sin saber qué hacer, desnuda y mojada, porque de nuevo volvía a toparse con la guardiana. Durante esos instantes, rememoró los castigos más severos que había recibido en el pasado. De repente, Mandel le miró con el rostro bañado en lágrimas y con un sentimiento absoluto de humillación, dijo lentamente y con claridad: “Ich bitte um Verzeihung” (Le ruego que me perdone). Entonces, Stanisława guardó el rencor y el odio que sentía y le respondió: “Ich verzeihe In Häftlingsnahme” (La perdono en nombre de los prisioneros).

    Mandel se arrodilló y comenzó a besarle la mano. Tras el encuentro, todas regresaron a sus respectivas celdas, pero antes de perderse de vista, la Bestia de Auschwitz volvió la cabeza y sonriendo dijo en un perfecto polaco: “Dziekuje” (Gracias). Fue la última vez que víctima y verdugo se vieron.

    “¡Viva Polonia!”, dicen que gritó Mandel justo antes de su ejecución. Quince minutos después su cuerpo fue examinado, declarada muerta y enviada a la Escuela de Medicina de la Universidad de Cracovia.

    Allí los estudiantes se toparon con el cadáver de una mujer rubia de 36 años, de 1,65 m, 60 kilos de peso y con marcas en su cuello.

    Mónica G. Álvarez. La Vanguardia

     

  • Supuestos motivos de una mujer  infiel

    Supuestos motivos de una mujer infiel

    “La infidelidad es tan antigua como el matrimonio”

    “Nadie perdona que una mujer tenga las mismas motivaciones que un hombre para el adulterio.”

    “Muchas veces una mujer infiel no está casada con un borracho, ni un invalido, ni atormentada por un amor imposible, tampoco existen tragedias, simplemente carece de buenas razones para guardar lealtad a un marido que a su vez la traiciona.”

    La infidelidad femenina es juzgada de forma diferente a la del sexo opuesto. Entre las mujeres siempre se comenta que para lanzase a cometer una infidelidad tiene que ver algo más que el mero impulso sexual.  Siempre hay una excepción que confirma la regla, claro está, pero es cierto que cuando una mujer comete adulterio elige muy bien el momento y la persona.

     

    La infidelidad es cada vez más común en nuestra sociedad y eso que es complicado extrapolar datos ya que normalmente el/la infiel no se vanagloria de serlo y lo mantiene en secreto.

    Top 10 de países más infieles del mundo

     

    Una lista publicada en el portal web The Richest dio a conocer los datos sobre los 10 países con más infieles del mundo. Independientemente de todas las diferencias culturales que podamos encontrar en cada nación, aquí está la lista de los países con más adulterio según las estadísticas de este portal web de citas para mujeres y hombres casados.

    1. Tailandia 56%
    2. Dinamarca 46%
    3. Italia 45%
    4. Alemania 45%
    5. Francia 43%
    6. Noruega 41%
    7. Bélgica 40%
    8. España 39%
    9. Reino Unido 36%
    10. Finlandia 36%

    ¿Por qué las mujeres son infieles?

    Si indagamos sobre las razones que llevan a una mujer a ser infiel a su pareja podemos encontrar, al menos, diez causas comunes:

    Oportunidad, aburrimiento, despecho, desinterés, monotonía, coquetería, desafío, curiosidad, venganza, ego.

    Otras razones para ser infiel

    Según el especialista en relaciones Robert Weiss, las diferencias entre la infidelidad masculina y la femenina radican en los lazos emocionales que crean las mujeres, quienes afirman sentirse enamoradas en un 57% de sus aventuras, contra un 27% de ellos.

    Aún más, las estadísticas demuestran que las mujeres son infieles en exactamente la misma frecuencia que los hombres, sólo que éstos “lanzan el anzuelo “con mucha más frecuencia. Weiss destaca que las 5 causas más comunes de que una mujer decida engañar a su pareja, son:

    1. Se siente poco valorada y apreciada

    Con frecuencia, las víctimas del abuso infantil pueden llevar no sólo a las mujeres sino también a los hombres a tener adicción al sexo o infidelidad recurrente; buscan experimentar intensidad emocional dentro de un aura de control, el mismo que no tuvieron cuando sufrieron el trauma original.

    Aún así, las dos causas más comunes de la infidelidad femenina son…

    1. La soledad crónica causa estragos

    Las mujeres que pasan mucho tiempo solas (Quizá porque su pareja trabaja lejos y pasa días o incluso semanas fuera de casa) pueden caer en espirales que comienzan con aburrimiento y posteriormente falta de sentido en sus vidas; ese letargo le crea un círculo vicioso, del que buscará salir cayendo en cualquier obsesión (y no necesariamente sexual).

     

    Estar sola por mucho tiempo, puede provocar la necesidad de buscar emociones fuertes.

    Pero siendo el sexo un impulso hormonal tan fuerte una vez que empieza el “segundo enamoramiento“, es difícil que se abandone sin causar estragos a la autoestima, quedando en un estado mucho peor que al principio (y con mayor predisposición a volver a ser infiel).

    1. Sufrieron un trauma previo

    Con frecuencia, las víctimas del abuso infantil pueden llevar no sólo a las mujeres sino también a los hombres a tener adicción al sexo o infidelidad recurrente; buscan experimentar intensidad emocional dentro de un aura de control, el mismo que no tuvieron cuando sufrieron el trauma original.

    1. Tienen expectativas irreales

    Existe la creencia arraigada de la “media naranja“, o la pareja perfecta, alimentada de manera recurrente por el cine y la música; estímulos que a su vez son extremadamente populares en los años de formación de la personalidad.

    1. Desean intimidad, más que sexo

    A pesar de que las mujeres tienen el mismo impulso sexual que los hombres, su sexualidad debe ir acompañada de un estrecho vínculo emocional que va más allá del sexo: actos como las caricias, los besos, los abrazos, los pequeños detalles diarios de su pareja y sentir que la recuerdan durante el día, sin contar una verdadera comunicación (Que tanto cuesta a los hombres).

    Cuando ellas se sienten insatisfechas en tantos aspectos, no sólo pueden ser infieles para llenar el vacío de romance con la emoción de una relación prohibida; también podrían caer en el alcohol o las drogas para sepultar temporalmente esta necesidad.

    Si tenemos en cuenta estas causas, la solución es sencilla. La infidelidad femenina puede evitarse con una pareja amorosa, cariñosa, atenta y cooperativa. Una mujer felizmente casada no suele engañar.

  • ¿Sobrevivieron los tres presos que huyeron de Alcatraz?

    ¿Sobrevivieron los tres presos que huyeron de Alcatraz?

     

    Los tres prisioneros famosos que se escaparon de la prisión de Alcatraz (en la isla que lleva el mismo nombre), en Estados Unidos, pudieron haber llegado a la costa con vida, a pesar de que las probabilidades estaban en contra, según reveló un nuevo estudio.

    El escape, inmortalizado por Clint Eastwood en la película "La fuga de Alcatraz", es uno de las más complejos y audaces que se haya intentado nunca.

    El trío se fugó en 1962 cruzando las aguas en una balsa y nunca más fue encontrado. Ahora, un nuevo modelo por computadora indica que, si se marcharon a la medianoche, es posible que sobrevivieran y llegaran a tocar tierra. Pero, si partieron antes o después, lo más probable es que perecieran en las frías aguas de la Bahía de San Francisco. La investigación fue llevada a cabo por científicos de la Universidad Delft y el Instituto de Investigación Deltares, ambos en Holanda.

    La noche del 11 de junio de 1962 dejaron en sus camas cabezas de muñecos hechas con pelo, papel higiénico y jabón y huyeron en cuatro patas de la que era considerada una de las prisiones más seguras del país.

    Clarence Anglin, John Anglin y Frank Morris -tres asaltantes de banco- pasaron meses cavando un túnel desde sus celdas de cemento con ayuda de unas cucharas afiladas.

    Se cree que al llegar a la orilla construyeron una balsa inflable con impermeables e ingresaron a la Bahía de San Francisco entre las 20:00 y las 02:00, según documentos del FBI.

    A pesar de los intensos esfuerzos de búsqueda, los hombres nunca fueron hallados. Si sobrevivieron y llegaron a la costa o si perecieron al intentar cruzar las aguas continúa siendo un misterio.