Categoría: Primer Plano

  • La firma encuestadora SONDEOS midió a los senadores y diputados: ¿a quiénes les va mejor?

    La firma encuestadora SONDEOS midió a los senadores y diputados: ¿a quiénes les va mejor?

    Es una medición nacional sobre los 32 senadores y 190 diputados en los primeros 7 meses de gestión.

     

    Desde el mismo 16 de agosto, pero con más fuerza luego de haber cumplido los primeros 6 meses en sus cargos, se viene siguiendo casi, minuto a minuto, lo que pasa con la imagen del Congreso Nacional y cada uno de sus integrantes (senadores y diputados). El recorrido es conocido: tras el triunfo electoral del PRM, primero la elección de los bufetes directivos, fruto de una línea política del presidente, Luís Abinader, al igual que los voceros, tanto en la cámara alta con Faride Raful, como en la cámara baja con Julito Fulcar, en algunos casos con ciertos señalamientos, malestar y descontento interno, le dieron un golpe duro a la mirada que tenía la gente sobre la nueva mayoría que ejerce el oficialista PRM en el Congreso de la República.

    La pregunta hoy, entre los consultores, es hasta dónde puede caer esa ponderación. Pero una nueva encuesta plantea otras dudas. ¿Y a los principales legisladores de la oposición cómo les va? ¿También caen o suben?

    La medición es de la firma encuestadora SONDEOS E & M, realizada para la Revista BUSINESS y el diario.do que hacen mensualmente una "Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública". Se trata de un sondeo nacional con un intervalo de credibilidad del 95% y un margen de error de +/- 3.15 puntos porcentuales y se consultó a hombres y mujeres de 18 a 70 años.

    Los Legisladores top, que pasaron por el filtro de la encuesta, como los más admirados son oficialistas, pero también hay de oposición, entre ellos, cinco senadores y cinco diputados. Un primer dato incómodo para los relevados: Un gran porcentaje son desconocidos para la población y otros tienen más imagen negativa que positiva. Varios, y es lógico en un Congreso tan amplio, acarrean también con la ¿desventaja? del anonimato y tiene un nivel de desconocimiento superior al 80%.

    Despejada esta variable, y también el "No sabe / No contesta", la consultora hizo un ranking con lo que se llama imagen neta: positiva y negativa. Y allí, el lado A del primer grupo sobre los más admirados lo lidera el diputado del Distrito Nacional por la Fuerza del Pueblo, Omar Fernández, tiene una imagen positiva de 94 puntos contra una negativa de 06, seguido por el presidente del Senado, Eduardo Estrella, con 92 positiva y 08 negativa. Luego le siguen, Alfredo Pacheco, presidente de la Cámara de Diputados cuya gestión es valorada por el 89 % contra un 11% de negativa; Ginette Bournigal, senadora de Puerto Plata, con 88 positiva y 12 negativa; Faride Raful, senadora del Distrito Nacional con 86 positiva y 14 negativa; José del Castillo Saviñón, senador de Barahona con 85 positiva y 15 negativa; Franklin Rodríguez, senador de San Cristóbal, con 84 positiva y 16 negativa; José Horacio Rodríguez, diputado del D.N. con 83 positiva y 17 negativa; Orlando Jorge Villegas, diputado del D.N. 82 positiva y 18 negativa y Tobías Crespo, diputado de D.N. con 81 positiva y 19 negativa.

    La segunda pregunta tiene que ver con el conocimiento de la población sobre sus legisladores y ahí, además de una trayectoria legislativa, influyen la imagen de cada legislador, su manejo en los medios de comunicación y las redes sociales. Hay casos como el Héctor Acosta (El Torito), que a pesar de que es uno de los más conocidos por su trayectoria artística, la población no lo vincula con su labor legislativa. El más conocido es el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco (93-07). Le siguen Eduardo Estrella (92-08); Faride Raful (91-07); Omar Fernández (91-07); Ginette Bournigal (90-10); Bauta Rojas (90-10); José del Castillo Saviñón (89-11); Franklin Romero (88-12); Rogelio Genaro (87-13) y Lila Alburquerque (86-14).

    La tercera pregunta va relacionada con la influencia de los legisladores y a los cuales los encuestados vinculan con el poder político y por ende legislativo. Eduardo Estrella, presidente del Senado y de la Asamblea Nacional encabeza esta opción con 91 a favor y 09 en contra. Le siguen Alfredo Pacheco (90-10); Faride Raful (87-13); Omar Fernández (86-14); Ginette Bournigal (85-15); Bauta Rojas (85-15); Franklin Romero (84-16); Rogelio Genaro (83-17); José del Castillo Saviñón (82-18) y Dionis Sánchez (81-19).

  • Alcaldesa del Distrito Nacional dice más del 80% valora como positivo cambios viales

    La funcionaria municipal afirmó lo anterior conforme a la "retroalimentación" que la gente ha dado en relación a las medidas implementadas para despejar el tránsito vehicular en calles de la capital.

    "A juzgar por la retroalimentación que hemos tenido la gran parte de la población en más de un 80 por ciento a valorado como muy positivas esas medidas", declaró Mejía tras el lanzamiento del Plan de Arbolado del Distrito Nacional, en el sector Mejoramiento Social.

    Al hablar sobre el Par Vial Churchill-Lincoln indicó que seguirán sociabilizando con los ciudadanos el proyecto que busca convertir en un solo sentido esas avenidas.

  • Abinader designa a Jesús Feris Iglesias nuevo Superintendente de Salud

    Abinader designa a Jesús Feris Iglesias nuevo Superintendente de Salud

    El presidente Luis Abinader designó al doctor Jesús Feris Iglesias como nuevo superintendente de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL).

    La medida está contenida en el decreto marcado con el número 201-21, que anula el 78-15, de fecha 25 de marzo, en el cual se nombraba a Pedro Luis Castellanos, quien renunció al cargo recientemente.

    Jesús Feris Iglesias es pediatra con especialidad en enfermedades infectocontagiosas, donde tiene una larga experiencia.

  • Desde este sábado no operará el Teleférico hasta el 4 de abril

    Desde este sábado no operará el Teleférico hasta el 4 de abril

    La Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret) informó que a partir de mañana sábado y hasta el cuatro de abril los usuarios del Teleférico serán transportados en las guaguas de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses sin costo adicional y en el mismo horario que el Teleférico.

    Desde la estación Los Tres Brazos del Teleférico los pasajeros serán transportados a la Ercilia Pepín del Metro y viceversa, en los autobuses de la Omsa.

    De igual modo, los pasajeros que quieran transportarse desde las estaciones Sabana Perdida y Charles de Gaulle del Teleférico podrán hacerlo en la Omsa hasta la Rosa Duarte del Metro de Santo Domingo.

    Las autoridades informaron que durante nueve días se le dará mantenimiento al sistema de transporte por cable y que se aprovechará el bajo flujo de pasajeros durante la Semana Santa.

  • El nuevo Código Penal contemplaría prisión para mujeres en casos abortos

    El nuevo Código Penal contemplaría prisión para mujeres en casos abortos

    De ser aprobado el proyecto del Código Penal sin la despenalización del aborto, bajo tres causales, las mujeres que interrumpan un embarazo serían sancionadas con prisión menor de uno a dos años, y de dos a tres años a todo aquel que las ayude o lo provoque.

    En el Código Penal vigente se establece como castigo al aborto, penas de reclusión menor y prisión de seis meses a dos años para los que pongan en comunicación a una embarazada con quienes se lo producirían. Con la nueva propuesta legislativa, las sanciones serían aumentadas de uno a dos años de reclusión menor.

    El proyecto, que se conoce en la Cámara de Diputados, propone que los casos de abortos sean forzados o no cuente con el consentimiento de la mujer, se considerarán como una infracción de lesa humanidad, y se sancionará con igual pena a la prevista para los casos de genocidios, de 30 a 40 años de prisión.

    “Si no se produce el aborto, pero se causa al feto una lesión o enfermedad que perjudique de forma grave su normal desarrollo u origine a la persona nacida, una severa tara física o síquica, el autor será sancionado con uno a dos años de prisión menor. En estos casos, el Estado asumirá la tutela absoluta del niño o niña”, refiere el artículo 109, párrafo II, del anteproyecto.

    Además, propone sanción de dos a tres años de prisión menor a los médicos, enfermeras, farmacéuticos, otros profesionales de la medicina y parteras que, abusando de su oficio, causen o ayuden a causar un aborto.

    En el único punto donde se incluye una eximente de penalidades por la interrupción del embarazo practicado por personal médico, es si con antelación y para salvar las vidas de la madre y del feto en peligro, se agotan todos los medios científicos y técnicos disponibles hasta donde sea posible.

    “En esas circunstancias, las conductas se consideraran como propias del hecho justificativo del estado de necesidad”, precisa el artículo 112.

    El proyecto de ley, del nuevo del Código Penal, se ventila en la Cámara de Diputados en medio de un debate social entre los sectores que favorecen la interrupción en situaciones excepcionales, y los que se oponen, bajo cualquier circunstancia.

    El conocimiento de la iniciativa entró en receso, y no será hasta después de la Semana Santa cuando se retomen los trabajos.

    Penas en casos de feminicidios

    El proyecto de ley, también, contempla condenas de 30 a 40 años de prisión mayor, y multas de 30 a 40 salarios mínimos del sector público, en los casos de feminicidios.

    Además, tipifica como feminicidio conexo cuando se quita la vida de una mujer, sin este ser su objetivo principal, en el entorno de un escenario de violencia feminicida. Será sancionado con las mismas penas que el feminicidio.

    Posiciones de legisladores

    El senador de la provincia Hermanas Mirabal, por Fuerza del Pueblo, Bautista Rojas Gómez, afirmó ayer que el tema de las causales fue incluido de una forma “disfrazada” en el proyecto de ley que se conoce en la Cámara de Diputados.

    El médico, exministro de Salud Pública, destacó que siempre ha estado de acuerdo con que se incluyan las tres causales para despenalizar el aborto, y cree que ese tema le atañe a la mujer decidirlo en cualquier parte del mundo.

    Sin embargo, reflexionó que como en las modificaciones, sometidas al Pleno de la Cámara Baja sobre el Código Penal, se incluye una eximente cuando las vidas de la mujer y del feto están en peligro, y se refiere a lo que establece la Carta Magna, “finalmente, el tema deberá conocerse en el Tribunal Constitucional”.

    Sobre el tema, el senador perremeísta por Peravia, Milciades Franjul, aseguró que las causales no pasarán en el Senado, donde 16 senadores firmaron un documento en contra de las causales.

    Precisó que el artículo 110 de la Constitución es claro cuando está en riesgo la vida de la madre. Cree que no debe abrirse “una brecha” por las consecuencias que presume podrían existir de aprobarse una sola causal.

    Detalles y de procedimiento

    El proyecto del Código Penal tiene 412 artículos, y su informe se está conociendo en la Cámara de Diputados, donde según su presidente, Alfredo Pacheco, se le dará lectura en cada sesión entre 25 y 100 artículos. Debido a la Semana Santa y a que el Congreso Nacional entrará en receso, la lectura de la pieza continuará el próximo mes de abril. El 5 de abril, se anunciará la fecha de la sesión.

    Fuente Externa
  • El mensaje del último militar leal que Isabel Perón no quiso recibir: “Cuídese, señora, porque a usted la van a echar en marzo”

    El mensaje del último militar leal que Isabel Perón no quiso recibir: “Cuídese, señora, porque a usted la van a echar en marzo”

    Poco más de tres meses antes del golpe militar del 24 de marzo de 1976, la presidenta Isabel Perón se encontraba refugiada en el subsuelo de la Casa Rosada. Con ella, estaban el sindicalista Lorenzo Miguel, el gobernador riojano Carlos Menem, el ministro de Economía Antonio Cafiero y otros funcionarios de su gabinete. Ese sábado 20 de diciembre al mediodía podían oír el vuelo rasante de los aviones de guerra Mentor de la Fuerza Aérea. En todos ellos sobrevolaba el fantasma del bombardeo a Plaza de Mayo de 1955, y la posibilidad que en ese mismo momento se estuviera llevando a cabo el derrocamiento del gobierno peronista.

    Desde el jueves 18, un grupo de oficiales de la Fuerza Aérea mantenía tomada la Séptima Brigada Aérea de Morón y el aeroparque metropolitano “Jorge Newbery”. Los vuelos de línea estaban cancelados.

    La insurrección se había iniciado por la mañana de ese día, con el secuestro de la máxima autoridad de la fuerza, brigadier Héctor Fautario, y un grupo de colaboradores, cuando se disponían a viajar a Córdoba.

    Por la mañana, se desarrollaba sin novedades el brindis de fin de año en la residencia de Olivos de Isabel Perón con funcionarios, gobernadores y sindicalistas.

    Hacia el mediodía se conoció el bando rebelde, emitido por Radio Rivadavia para todo el país. Tenía como título: “Queremos verle el rostro a la Patria”. Reclamaban la ruptura del orden constitucional, la toma del poder de las tres armas, la “instauración de un nuevo orden de refundación con sentido nacional y cristiano” y la cesantía de su secuestrado, el brigadier Fautario, por “ambigüedad política y la indecencia administrativa”.

    En la base de Morón, los rebeldes, liderados por el brigadier Jesús Orlando Capellini, recibieron la visita del general Albano Harguindeguy, del general (RE) Onganía –militar golpista de 1966-, y el vicario castrense monseñor Adolfo Tórtolo celebró una misa en la brigada rebelde para pacificar los espíritus.

    El Ejército y la Marina no se plegaron al golpe de Estado, pero tampoco impugnaron la rebelión.

    El jefe del Ejército, general Jorge Videla, que el 18 de diciembre estaba en Venezuela, envió un radiograma críptico en el que reclamó a las "instituciones responsables que actúen rápidamente en función de las soluciones profundas y patrióticas que la situación exige". El jefe de la Marina, contralmirante Eduardo Massera, suscribió la misma posición. Videla retornó de urgencia.

    Un día antes, el 17 de diciembre, Isabel Perón había decidido adelantar las elecciones presidenciales. Se votaría el 17 de octubre de 1976. Para buena parte del pensamiento castrense la convocatoria electoral no resolvía el problema. Al contrario: podía constituir una "oportunidad política para la subversión".

    En el cierre de los cursos en la Escuela de Defensa Nacional, el general José Goyret advirtió que “lo que hoy pretenden imponernos mediante el crimen, un régimen ateo, materialista y despótico, mañana quizá lo intenten mediante el sufragio”.

    Lo que los rebeldes aeronáuticos exigían por la fuerza, los comandantes de las Fuerzas Armadas se lo formulaban al poder político y sindical en reuniones y tertulias.

    La solución a la crisis de la Fuerza Aérea se logró con el desplazamiento del brigadier Fautario. La suerte del gobierno de Isabel Perón estaba echada

    En busca de garantías de supervivencia, el gobierno de Isabel intentaba darles todo a cambio, en tanto no rompieran el orden institucional: promesas de "austeridad administrativa", "control de la inflación", "compromiso popular en apoyo a la Fuerzas Armadas en su lucha contra la 'subversión'. Pero los militares también reclamaban la renuncia de Isabel.

    Esta última petición había generado tensión en filas peronistas. Pero la posibilidad se agigantó con el pedido de licencia de la Presidenta, el 13 de septiembre de 1975, cuando viajó a Ascochinga, Córdoba, a descansar, en compañía de las tres esposas de los altos mandos castenses: Raquel Hartridge de Videla, Delia Veyra de Massera y Lía González de Fautario.

    El senador Ítalo Luder asumió en forma provisional la Presidencia, y se mantuvo la expectativa, que él mismo no desdeñaba, sobre su continuidad en el ejercicio institucional. Para ello, Luder debía reunir el consenso de la propia Presidenta y del verticalismo justicialista, que unía a políticos y sindicalistas, aferrados a Isabel. El consenso de las Fuerzas Armadas ya lo tenía.

    Sin embargo, aún con la alternativa de Luder en el poder, el pronóstico de Estados Unidos era que el golpe de Estado era inevitable.

    “Hay un vacío de poder y no es ella (Isabel) quien lo llena. Puede sucederla un nuevo gobierno encabezado por Luder o alguien como él, pero la señora de Perón no es más el centro de la ecuación. El país está pronto a colapsar como para ser salvado por un gobierno débil o un parche, aunque este sea constitucional. Es inevitable que las Fuerzas Armadas tomen el poder, ya sea directa o indirectamente porque son el único sector fuerte (el otro sería el laboral [sindical], pero está fragmentado y con pobre dirección). Los militares que probablemente tomarían el poder son conservadores moderados y razonablemente inclinados a Estados Unidos [cables desclasificados Refs a) BA-5781 y b) BA-5960, fechados 10 de septiembre de 1975].

    La línea golpista que usurparía el poder había comenzado a gestarse hacía menos de dos semanas, con la designación de Videla como comandante en jefe del Estado Mayor Conjunto en reemplazo del general Numa Laplane. Fue el 28 de agosto. Videla estaba en disponibilidad, a punto de pasar a retiro. El otro candidato era el general Alberto Cáceres, comandante del I Cuerpo. Se generó una puja político-castrense por la sucesión. Isabel, aconsejada por distintos dirigentes peronistas, eligió a Videla, al que suponían adherente de una “línea profesional”, prescindente de la política.

    Cuando el 5 de octubre, Montoneros intentó tomar el Regimiento de Infantería de Monte 29, en Formosa, la presión de los comandantes militares por la extensión de decretos de "aniquilación del accionar subversivo" a todo el territorio argentino (ya se había firmado para Tucumán en febrero), fue insostenible para Luder y el gabinete de ministros.

    Ese día Videla anticipó: “La subversión es un tumor maligno que debe ser extirpado con los métodos e instrumentos que fueran necesarios”.

    El decreto se firmó.

    Diez días después Isabel reasumió la Presidencia.

    Montoneros estimó que la posibilidad de un golpe de Estado "agudizaría las contradicciones" y abriría el camino a un enfrentamiento directo entre las masas peronistas y las Fuerzas Armadas, como había sucedido en 1972, en tiempos de Lanusse.

    Pero el más renuente para el golpe de Estado, desde la órbita castrense, era el brigadier Fautario.

    Cuando los comandantes Videla y Massera lo invitaron, en dos oportunidades, el 13 y el 17 de octubre, a romper el orden constitucional, se negó. “No estamos preparados para gobernar, no insistan con eso”, dijo.

    Fautario se convirtió en un obstáculo para la línea golpista.

    En esos días, el clima de militarización avanzaba sobre la sociedad. El Ejército supervisaba materiales de lectura, en busca de “delitos ideológicos”. En una oportunidad, monseñor Jaime de Nevares, obispo de Neuquén, se quejó por las detenciones momentáneas de un sacerdote, cuatro maestras y un celador de una escuela católica en Junín de los Andes, en un procedimiento militar. La respuesta del general Juan Buasso contra el obispo fue inmediata. Expresó que no admitirá “agravios al Ejército ni vituperios y calumnias a sus miembros. El Ejército no viola ni maltrata”.

    Por la tarde del 18 de diciembre, casi diez horas después de su secuestro, el brigadier Fautario fue liberado por los sublevados en Quilmes junto a sus colaboradores. Por la noche, Isabel Perón lo reemplazó por el brigadier Héctor Agosti. Y pese a que la sublevación aérea del brigadier Capellini mantuvo por unos días la toma del Aeroparque y la Brigada de Morón, ya no habría más obstáculos en la comandancia castrense para la planificación del golpe de Estado.

    Fautario intentó anoticiar a Isabel Perón ese mismo día sobre el plan golpista. Se acercó en persona hasta la residencia de Olivos, pero la Presidenta le negó la audiencia.

    Fautario le dejó el mensaje por medio del edecán de la Aeronáutica: “Cuídese, señora, porque a usted la van a echar en marzo”El golpe militar se efectuó el día 24 de ese mes.

    * “Periodista e historiador (UBA). Su último libro es “La Guerra Invisible. El último secreto de Malvinas” (Editorial Sudamericana).

    ** Bibliografía consultada: “López Rega, el peronismo y la Triple A”, del autor de este artículo; “Operación Primicia. El ataque de Montoneros que provocó el golpe de 1976”, de Ceferino Reato, y “Los doblados. Las infiltraciones del Batallón 601 en la guerrilla argentina”, de Ricardo Ragendorfer. También se recabó información de los diarios “La Opinión” y “Clarín” de diciembre de 1975.

  • El silencio que rodea a Isabel Perón, la última presidenta derrocada, a 45 años del golpe militar en Argentina

    El silencio que rodea a Isabel Perón, la última presidenta derrocada, a 45 años del golpe militar en Argentina

    Cada 24 de marzo, fecha en la que se conmemora el golpe de Estado de 1976 en Argentina, María Estela Martínez de Perón es la gran ausente. Fue la primera mujer presidenta de Argentina y su gobierno, el último en ser derrocado. Pero su nombre apenas se menciona.

    Es, quizá, el personaje más incómodo para el peronismo, ese movimiento político predominante en la historia argentina. Por eso no la reivindica. Ni la recuerda.

    Los homenajes, los halagos y los aplausos siempre son para Juan Domingo y Eva Perón, la pareja inmortal que, para sus militantes, representa la justicia social, piedra fundacional del ideario peronista no siempre cumplido por los presidentes emanados de sus filas. Porque la contradicción también es otra marca indeleble del partido.

    La narrativa de los 24 de marzo apela, sobre todo, al terror implantado por el gobierno de facto, a los responsables de decenas de miles de asesinatos, secuestros, desapariciones, torturas y apropiaciones de menores. Se actualizan las cifras de los juicios por los crímenes de lesa humanidad. Se recuerda a las víctimas. Pero de la presidenta que fue destituida por los militares se habla poco y nada.

    Hoy, a sus 90 años, la tercera esposa de Perón, que desde joven adoptó el nombre de 'Isabel' y fue conocida popularmente como 'Isabelita', vive refugiada en Madrid. Y en silencio total. No habla con la prensa, no hace pronunciamientos públicos, no escribe memorias.

    El documental 'Una casa sin cortinas', estrenado la semana pasada en el Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires (Bafici), indaga en la figura de un personaje de tanta relevancia histórica. Una sucesión de entrevistas confirman que es un personaje no resuelto en el peronismo.

    En las librerías apenas si puede encontrarse 'La primera presidente', una exhaustiva biografía publicada por la historiadora María Sáenz Quesada, pero el historiador Diego Mazzeri ya terminó otra obra en la que, según él mismo ha reconocido, pretende reivindicar a la expresidenta.

    El golpe

    "Señora, las Fuerzas Armadas han decidido tomar el control político del país y usted queda arrestada". Con estas palabras, el general José Rogelio Villarroel detuvo a Martínez de Perón en las primeras horas del 24 de marzo de 1976.

    Pasadas las tres de la mañana de ese día, Videla ofreció su primera cadena nacional para informarle a la población que las Fuerzas Armadas habían tomado el poder. El golpe estaba consumado. Terminaban así los 20 meses del Gobierno que Martínez de Perón había encabezado en medio de una de las etapas de mayor violencia política del país.

    Su llegada al poder había sido forzada. La cronología se remontaba a aquel 5 de agosto de 1973, cuando Perón anunció que la fórmula de candidato a presidente y vicepresidente en las elecciones de ese año estaría integrada por él y por su esposa. Ganaron con el 61 % de los votos. Ni antes ni después ningún binomio alcanzó tal cantidad de sufragios en Argentina.

    El 12 de octubre, la pareja asumió el Gobierno. Pero solo nueve meses después Perón murió y, tal y como lo mandaba la Constitución, su lugar fue ocupado por la vicepresidenta. Desde el principio, parecía que la viuda tenía los días contados en la Casa Rosada. En 1930, Argentina había comenzado una historia de intermitentes golpes militares. Perón también había sufrido uno, en 1955, que interrumpió su segundo mandato. Y a mediados de los años 70, la inestabilidad y la violencia no cesaban. Involucraba a guerrillas, a grupos parapoliciales, a fuerzas de Seguridad y a las Fuerzas Armadas.

    Para gobernar, Martínez de Perón se apoyó principalmente en José López Rega, el exsecretario personal de Perón que creó la Alianza Anticomunista Argentina, la temible Triple A que se erigió en un cuerpo parapolicial de ultraderecha que cometió crímenes de lesa humanidad antes de que los militares cometieran el golpe de Estado. Años después, la presidenta aseguraría que jamás había sabido de estos delitos.

    La dependencia en López Rega debilitó todavía más el de por sí escaso liderazgo de una presidenta que era defenestrada incluso por los sectores del peronismo de izquierda y que no reconocían en ella el legado de su caudillo. Su Gobierno, marcado por las represiones, persecuciones a opositores, el autoritarismo y las declaraciones de estado de sitio, fueron el antecedente directo del terrorismo que consolidaría la dictadura militar que la derrocó.

    A la inestabilidad política se sumaba la económica y social. El 4 de junio de 1975, el ministro de Economía Celestino Rodrigo, quien había sido impuesto por López Rega, anunció un paquete de ajuste del gasto público que fue conocido como el "Rodrigazo". El peso se devaluó más del 150 % y las tarifas de servicios se duplicaron mientras se imponían topes a los salarios. Acorde con la época, el sueño de las políticas neoliberales se había puesto en marcha a costa del empobrecimiento del país, de la población. Este era "otro" peronismo alejado por completo de la tan prometida justicia social, uno que le pedía por primera vez un préstamo al Fondo Monetario Internacional.

    La crisis política, económica y social fue de tal magnitud que significó el fin de López Rega, a quien Martínez de Perón mandó como embajador a España. Pero ello no fortaleció al Gobierno. Al contrario. Las especulaciones sobre su estado de salud y su imposibilidad para dirigir al país eran constantes, tanto como las presiones para que renunciara y los rumores de un inminente golpe de Estado que, cuando se consumó, en realidad no sorprendió a nadie.

    El origen

    Nacida en la norteña provincia de La Rioja el 4 de febrero de 1931, María Estela Martínez Cartas fue una bailarina que a mediados de los años 50 se encontraba de gira en Panamá, como parte de un espectáculo musical.

     

    Perón vivía ahí, exiliado luego del golpe sufrido en 1955. Ya se había casado en 1929 con Aurelia Tizón, y en 1945 con María Eva Duarte, pero ambas lo dejaron viudo. En Panamá, inició una relación con la joven bailarina a la que le llevaba 36 años, y quien luego lo acompañó en un periplo por Venezuela, República Dominicana y España. A Argentina no podía volver porque estaba proscrito.

    En 1961, la pareja se casó y Martínez de Perón comenzó a adquirir protagonismo político. Cuatro años más tarde, viajó a Buenos Aires en representación de su esposo. Durante nueve meses encabezó cientos de reuniones, se involucró en elecciones locales y conoció a López Rega, quien después la acompañaría de regreso a Madrid para instalarse con ella y con Perón de manera definitiva.

    El proyecto de Perón era volver al país. En aras de ese objetivo, su esposa volvió a Buenos Aires en 1971 y entonces quedó en evidencia tanto la popularidad inalterable del peronismo como sus divisiones internas. La proscripción se resquebrajaba.

    Para las elecciones de marzo de 1973, Perón quiso ser candidato presidencial pero el requisito de residencia impuesto por la dictadura se lo impidió y su lugar fue ocupado por Héctor Cámpora, quien ganó con el 49,5 % de los votos. El peronismo volvía así al poder, pero de una manera absolutamente irregular porque, en los hechos, el verdadero líder del país era Perón, quien ya había vuelto al país junto con su esposa.

    Cámpora sólo pudo gobernar durante 49 días. El 13 de julio, menos de un mes después del regreso definitivo de Perón a Argentina, firmó su renuncia. Las nuevas elecciones se convocaron para el 23 de septiembre y las ganó la fórmula Perón-Perón: Juan Domingo y María Estela, mejor conocida como Isabel, una figura sin trayectoria política, sin liderazgo, que sabía que, por el estado de salud de su esposo, en algún momento le tocaría ocupar la Presidencia.

    El exilio

    La noche del golpe, a sus 45 años, Martínez de Perón fue trasladada a la provincia de Neuquén, ubicada en el sur del país, en donde permaneció detenida durante siete meses. De ahí fue llevada a una base naval en la ciudad de Azul, en la provincia de Buenos Aires. Las condiciones fueron mejores gracias a la protección que le brindó el almirante Emilio Massera, uno de los miembros de la Junta Militar.

    Más tarde continuó su arresto en la quinta de San Vicente, una propiedad de Perón ubicada en la provincia de Buenos Aires que hoy está reconvertida en un desvencijado museo. La derrocada presidenta pasó allí sus últimos años en Argentina, de donde partió rumbo a Madrid en julio de 1981, cuando el gobierno militar consideró cumplida su prisión y la obligó a exiliarse.

    Desde entonces, Martínez de Perón se fue convirtiendo de a poco en un enigma. En 1983, al regreso de la democracia, la exdirigente quiso que el peronismo postulara como su candidato presidencial a su amigo, el golpista Massera, quien en 2010 moriría condenado por crímenes de lesa humanidad. Pero fue una de sus últimas intervenciones en la política partidaria.

    En diciembre de 1983, 'Isabelita' regresó a Buenos Aires para asistir a la toma de posesión del presidente Raúl Alfonsín. Aprovechó su estancia para reunirse con sectores peronistas, negociar su amnistía para evitar ser juzgada por hechos cometidos antes del golpe militar y tratar de recuperar los bienes decomisados a Perón, lo que lograría años más tarde, durante la Presidencia de Carlos Menem (1989-1999).

    De a poco, la expresidenta eligió el silencio. Ni siquiera hizo declaraciones públicas entre 2006 y 2008, cuando jueces argentinos solicitaron su extradición de España acusándola de delitos de lesa humanidad en causas que, finalmente, no prosperaron.

    Y así sigue Martínez de Perón, callada, a 45 años del golpe que la derrocó y que dio inició a la dictadura más sangrienta de Argentina, un proceso que es una herida abierta para los argentinos y en el que ella es la gran olvidada. Ni siquiera hay polémica. De 'Isabelita', simplemente, jamás se habla.

    Cecilia González: Fuente Externa

     

     

  • Renuncia rector del Instituto Técnico Superior Comunitario tras acusación de acoso sexual

    Renuncia rector del Instituto Técnico Superior Comunitario tras acusación de acoso sexual

    El rector del Instituto Técnico Superior Comunitario (ITSC), José Altagracia Sánchez, renunció ese domingo de su cargo, luego de haber sido denunciado de acoso sexual por dos mujeres y nepotismo al nombrar a un hermano en esa dependencia.

    Según un comunicado de prensa, Sánchez “indicó que motivado en el interés de sectores determinados por obtener el puesto que ocupaba, sumando a gestiones y orquestaciones de competidores políticos que buscaban sacarle de circulación y al hecho de negarse a aceptar el chantaje y la extorsión frente a dicha campaña sucia dirigidas a su persona se apartó del cargo que por 7 meses ostentó”.

    En una carta enviada al presidente de la República, Luis Abinader, y al ministro de Educación Superior Ciencia y Tecnología (Mescyt), Franklin García Fermín, agradeció la oportunidad de dirigir el Instituto Técnico Superior Comunitario al que le dedicó más de 6 meses de esfuerzo y trabajo generando frutos que están a la vista de todos.

    Algunos sectores cercanos al ex rector, aseguran que detrás de las denuncias existen algunos actores políticos, entre ellos altos dirigentes del PRM de Santo Domingo Este, funcionarios nombrados por decretos, legisladores y regidores peremeistas, los cuales serian identificados en los próximos días. 

    Abinader designó a Sánchez en ese cargo a través del decreto 370-70 en sustitución d Víctor Hugo De Lancer, en fecha del 20 de agosto del año pasado.

    El catedrático Sánchez, exregidor y dirigente político, afirmó que seguirá trabajando por su partido, por el bien de las bases y para que gobierno de Luis Abinader siga avanzando en sus objetivos, según el comunicado.

     

     

  • Juliana O’Neal declara estar en contra del aborto

    Juliana O’Neal declara estar en contra del aborto

    La cantante y diputada por Santo Domingo Este, Juliana O’Neal, se mostró en contra del aborto en sus tres causales.

    Durante el acto de cierre del primer congreso “Profesor Juan Bosch” celebrado por el partido Fuerza del Pueblo este domingo en el Palacio de los Deportes, Juliana fue abordada sobre el tema por Noticias Telemicro, y se limitó a decir: “Estoy en contra del aborto, totalmente”.

    Estas declaraciones de Juliana concuerdan con las del merenguero Eddy Herrera, quien dijo que “abortar una criatura, una bebé, un bebé es algo terrible”.

    En cambio, el cantante y senador Héctor Acosta “el Torito” sí está de acuerdo con las tres causales.

    Durante el acto de este domingo, la organización política reconoció a la diputada por Santo Domingo Este, al Premio Nacional de Poesía, Daniel Beltré y al merenguero Juan De Dios Ventura, conocido artísticamente como Johnny Ventura.

    O’Neal manifestó: “Como jóvenes tenemos el compromiso de seguir trabajando”. Asimismo, Ventura expresó que siente “mucha satisfacción de formar parte de la FP para llevar esperanza al pueblo dominicano”.

    El acto de clausura del congreso fue presidido por el expresidente de la República y presidente de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández.

  • Crisis en pandemia:  La actitud de Bolsonaro sobre el covid desata la tragedia y el escepticismo en Brasil

    Crisis en pandemia: La actitud de Bolsonaro sobre el covid desata la tragedia y el escepticismo en Brasil

    Tres senadores brasileños ya murieron victimas de covid-19. El tercero de ellos, Major Olímpio, de 58 años, el jueves 19. Los parlamentarios integran la lista de más de 290 mil brasileños fallecidos por la enfermedad que el presidente Jair Bolsonaro llamó de "gripezinha" al inicio de la pandemia.

    Ahora duda también de las estadísticas y de las informaciones sobre las UTIs saturadas. “Parece que (en Brasil) sólo se muere de covid”, dijo el jueves. El cuadro de la enfermedad ya afecta a sectores de la economía y el viernes la empresa automotriz Volkswagen anunció la suspensión de sus actividades.

    En uno de sus últimos discursos, Olímpio criticó el “negacionismo criminal” del gobierno brasileño frente a la gravedad del coronavirus. El senador había apoyado la elección de Bolsonaro, participó de actos políticos contra el cierre del comercio por la pandemia y después se alejó del presidente.

    Brasil completó el viernes 19, dos semanas como el país con más muertes diarias por covid-19 en el mundo, según datos de Our World in Data. Dejó atrás a Estados Unidos en este trágico ranking el día 5 de marzo, y desde el martes 16 supera también a toda a América del Norte y la Unión Europea. Medido en total de óbitos desde el inicio de la pandemia, EE.UU supera a Brasil, según datos de la universidad Johns Hopkins.

    Pero de acuerdo con la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), referencia científica brasileña, el país vive su “peor e histórico colapso sanitario”. Y la situación va empeorar, de acuerdo a lo que proyecta esa entidad.

    Contrarios a las opiniones de Bolsonaro, además de preocupados con el aumento de casos y la falta de camas, los gobiernos de la ciudad de Río de Janeiro, de la ciudad y el estado de San Pablo y de Río Grande del Sur, por ejemplo, aplicaron medidas restrictivas. El prefecto de Río, Eduardo Paes, decretó para este fin de semana la prohibición de estar en las arenas de las playas.

    Paes reconoció que la posibilidad de contagio es menor al aire libre, pero que es importante indicar a la población que la vida no es hoy normal. Para muchos cariocas, no ir a la playa es muy anormal. Esta semana las playas estuvieron llenas como en los días anteriores.

    A fines de enero, en unos días que pasé en mi ciudad, las arenas estaban abarrotadas de gente. Surf, voleibol, Mate leão y agua de coco. El Río de siempre. A veces era posible dudar que estamos en una pandemia. Y muchos no usaban máscaras en puntos de la zona Sur, la más rica de la ciudad, o en la zona Oeste, dónde también hay playas y muchos negocios. Los colectivos BRT, que ligan Barra da Tijuca a Pedra de Guaratiba iban tan llenos que a veces las puertas quedaban abiertas. Difícil pedir distanciamiento social a grandes camadas de la población brasileña.

    “La gente se está muriendo. Tenemos que poner un freno a esto. Lo que pido es que la gente se quede en casa, dentro de lo posible”, dijo Paes. Los gobernadores buscan limitar los avances del virus maldito también con restricciones y llamados que incluyen el toque de queda en una determinada franja horaria para evitar aglomeraciones.

    Opuesto a estas iniciativas que en su visión afectarían a la economía, Bolsonaro recurrió el jueves al Supremo Tribunal Federal (STF) para impedir las medidas restrictivas impuestas en el Distrito Federal, en Bahía y en Río Grande del Sur. El argumento que presentó fue que sólo el presidente, con aval del Congreso Nacional, puede imponer restricciones y que las limitaciones parecen un “estado de sitio”.

    Esa misma referencia al “estado de sitio” llevó al presidente del STF, Luiz Fux, a telefonear a Bolsonaro para saber si la medida estaba en sus planes. El presidente rechazó que el régimen de excepción esté en su radar.

    Además del estrés sanitario, Brasil vive un permanente tira y afloje político, una tensión que involucra las bases de la democracia y de la constitución. Es un torbellino con varios frentes. El bloguero popular Felipe Neto llamó al presidente de ‘genocida’ y casi tuvo que explicarse ante la Justicia. Un grupo de abogados creó, entonces, el movimiento "cala a boca já morreu" (O sea, la boca es viva y libre) para la defensa de los que sean atacados por criticas al presidente o otra autoridad pública.

    El cuarto ministro de Salud del gobierno actual, el cardiólogo Marcelo Queiroga, planea visitar hospitales para chequear personalmente si las UTIs -unidades de terapia intensiva- están llenas y si la gente se está muriendo de covid, según publico el columnista de O Globo, Lauro Jardim.

    El escepticismo es otro factor que ganó fuerza en la realidad brasileña actual. El padre de un amigo de Río fue vacunado con la segunda dosis de la vacuna contra el virus. Su sobrino pidió autorización a la enfermera para filmar el gran momento con su celular. La enfermera dijo que no había problema y que hasta prefería que se filmara. Al final, así quedaba comprobado que había vacunado a una persona más. Al ver el video, mi amigo reaccionó: “No veo líquido en la jeringa”. Y llamó al sobrino para que lo confirmara. El sobrino garantizó que si, que había líquido en la jeringa y que su abuelo – padre de mi amigo – estaba inoculado.

    Peor situación vivió la médica cardióloga Ludhmila Hajjar. Invitada por Bolsonaro a ser ministra de Salud en lugar del general del Ejército Eduardo Pazuello, ella rechazó la propuesta. Dijo que se reunió con el presidente por creer que “habría un cambio de paradigma” frente a la pandemia. Hajjar, que defiende el uso de máscara, distanciamiento social y aislamiento, sostuvo que se equivocó, después de la reunión.

    La médica también contó que intentaron invadir el hotel donde estaba en Brasilia y que el presidente le contestó – “faz parte” (casi decir, ‘normal’). “Si no fuera por la seguridad del hotel no sé lo que habría ocurrido”, dijo. El hotel rechazó su versión y dijo que no ocurrió nada de “anormal” en los días en que la médica estuvo alojada allí. Hajjar fue criticada por ‘bolsominios’ (fanáticos de Bolsonaro) y por la izquierda.

    En este mar de malas noticias, la encuesta DataFolha divulgada el viernes, señaló que el pesimismo del brasileño con la economía es récord desde el gobierno de la expresidente Dilma Rousseff. Hoy 65% de los brasileños están pesimistas, dice el estudio.

    El viernes 19, la empresa Volkswagen informó que suspende la producción a partir del miércoles día 24 hasta el 12 de abril, debido al agravamiento de la pandemia en Brasil. Treinta por ciento de los brasileños aprueban al gobierno Bolsonaro y 24% lo ven como regular, según la encuesta XP/Ipespe.

    El rechazo es de 45%. Los que lo apoyan siguen rechazando la idea de un gobierno del PT o ‘los comunistas’, como dicen. “Familia linda”, publicó un internauta en Facebook. “Es el Brasil que quiero”, dijo al lado de foto del presidente y de su mujer.

    En el ámbito sanitario, Brasil compró la semana pasada 138 millones de vacunas de Pfizer y de Janssen que empiezan a llegar a partir de abril y hasta septiembre. Ese mes parece muy lejano en esta pandemia que ya mató a tanta gente. Padres, madres, hijos, tíos, abuelos, políticos, gente del fútbol y periodistas. Un informe internacional difundido la semana pasada por el brasileño MediaTalks, de Jornalistas & Cia, apuntó que Brasil superó a Perú como el país con más muertes por Covid-19 del mundo.

    Corresponsal en Brasil.

    DS