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  • Bérgamo, Coronavirus en Italia: el alto precio pagado por el clero

    Bérgamo, Coronavirus en Italia: el alto precio pagado por el clero

    Al igual que los empleados de Salud, están en la primera línea del frente. Ofician funerales, visitan a los enfermos y, muy a menudo, ancianos.

    Ofician funerales, visitan a los enfermos y, muy a menudo, son ancianos. Los curas están pagando un alto precio por el coronavirus​ en Italia, un país muy castigado por la pandemia.

    "El cura siempre está cerca de la gente. Para lo mejor y para lo peor, esa es su razón de ser", declara monseñor Giulio Dellavite, secretario general del obispado de Bérgamo (norte).

    La ciudad lombarda y su provincia son las más afectadas por la pandemia, que azota duramente a Italia. Y los párrocos, la mayoría de avanzada edad, tampoco se libran.

    De los 67 curas italianos contagiados y fallecidos desde el comienzo de la pandemia, más de una veintena han muerto en la diócesis de Bérgamo, incluyendo un obispo, según un balance publicado el miércoles por el diario del a conferencia episcopal italiana, Avvenire.

    Una larga fila de ataúdes aguardan su final, en Bérgamo./ AFP

    Los sacerdotes están particularmente expuestos, pues visitan a los enfermos y ofician funerales en presencia de los familiares más cercanos del fallecido.

    Pese a los riesgos, Don Giuseppe Locatelli, el párroco de Albino, no quiere renunciar a su labor. "Debo reconocer que los curas están en segunda línea. Los médicos y los enfermeros están en primera línea, con los riesgos que asumen cada día. Nosotros asumimos menos riesgos", afirma.

    "Nuestros párrocos mueren porque no calculan los riesgos", añade monseñor Dellavite.

    El padre Giuseppe Berardelli, párroco de Casnigo, cerca de Bérgamo, era uno de ellos. "Al no saber que el virus era tan peligroso, continuó con su trabajo, yendo a las casas a celebrar funerales. Y cuando resultó infectado, tampoco paró inmediatamente", cuenta Gianbattista Guarini, de 49 años, estanquero de la localidad, al noreste de Bérgamo.

    Un cura reparte comida a los pobres en Bérgamo. / Reuters

     Giuseppe Berardelli falleció en la madrugada del 16 de marzo a los 72 años, en el hospital de Lovere.

    El padre Locatelli cuenta que fue a "bendecir el cuerpo de un hombre en su lecho de muerte". "Fui porque era una situación especial. Allí estaba su mujer y su hijo, discapacitado, en silla de ruedas. Estaban solos".

    "Los curas caen enfermos y mueren como los demás, quizá más que los demás, si bien ahora mismo es muy difícil aventurarse en ese tipo de recuento estadístico", señala Avvenire en el balance que publicó el miércoles.

    La víctima más joven, el padre Alessandro Brignone, de 45 años, era párroco en la diócesis de Salerno, en Campania, al sur de Nápoles.

    AFP

     

     

  • Selección de pacientes,  Coronavirus en Holanda: ancianos y débiles no son hospitalizados

    Selección de pacientes, Coronavirus en Holanda: ancianos y débiles no son hospitalizados

    El sistema sanitario holandés resiste abandonando a parte de los enfermos.

     ¿Qué es más inhumano? ¿Hospitalizar a un anciano que puede morir o dejarlo morir en casa? El sistema sanitario holandés cree que es mejor que se quede en casa o en la residencia de ancianos. Así, además, no contribuye al colapso del sistema sanitario.

    Una nota del diario español El Confidencial recoge el testimonio de Frits Rosendaal, jefe de epidemiología clínica del Centro Médico de la Universidad de Leiden, al sur de Holanda: “En Italia, la capacidad de las UCI se gestiona de manera muy distinta (a Holanda). Ellos admiten a personas que nosotros no incluiríamos porque son demasiado viejas. Los ancianos tienen una posición muy diferente en la cultura italiana”. Se puede extender a España el comentario sobre Italia.

    El sistema sanitario holandés asegura además que al reducir el número de hospitalizaciones no sólo se alivia la situación en los hospitales sino que se pone menos en riesgo al personal hospitalario y al de las ambulancias.

    Holanda tiene una de las medidas de confinamiento más laxas de Europa. Hasta esta semana no cerró los colegios y las tiendas siguen abiertas. Eso ha supuesto que algunos pueblos del Flandes belga, que tienen los comercios cerrados, bloqueen con barreras de cemento sus calles porque en algunos casos medio pueblo está en Holanda y medio pueblo en Bélgica. Esa linde no ha visto una frontera física desde hace décadas. En algunos pueblos, la iglesia está en Bélgica y el campo de fútbol en Holanda o viceversa.

    Holanda es el tercer país europeo con más muertos en relación a su población. Con datos del mediodía del viernes, serían 25,3 por millón, sólo por debajo de Italia y España.

    Los números de Holanda podrían estar mal calculados. Un artículo publicado este jueves en la web de la televisión pública ‘NOS’ explica que el número real de fallecidos por coronavirus podría ser superior al anunciado por las autoridades. Se basa en testimonios de médicos.

    En Holanda no se hacen análisis ni siquiera a todos los pacientes hospitalizados con síntomas que coinciden con los del coronavirus. Con más de 17 millones de habitantes, Holanda no había hecho el jueves ni 50.000 tests. El Confidencial también cuenta el testimonio de Diederik Gommers, presidente de la Asociación Holandesa de Cuidados Intensivos. Según sus datos, el sistema sanitario todavía tiene margen y no espera el pico de enfermos hasta finales de mayo.

    La situación de Holanda no parece tan desahogada. Hospitales holandeses pidieron el miércoles trasladar a enfermos a hospitales belgas porque empiezan a faltarles camas de UCI. Bélgica se negó. Holanda cuenta con 6,4 camas de UCI por cada 100.000 habitantes. Bélgica casi el triple: 15,9 por cada 100.000.

    El Ministerio de Sanidad belga, que tiene casi un tercio de sus camas UCI vacías, asegura que mientras no descienda con fuerza el número de hospitalizados no atenderá a residentes en otros países.

    Hospitales del Flandes belga siguen una estrategia similar a la holandesa, pero sólo con los ancianos que viven en residencias de mayores que cuentan con servicios médicos. No con los que enferman en sus casas, que sí son hospitalizados.

    La estrategia oficial sigue siendo la misma que planteó hace semanas el Reino Unido y que tuvo que abandonar, lograr la “inmunidad de rebaño”.

    Se trata de permitir que el virus corra entre la población de forma controlada para inmunizarla. El primer ministro Mark Rutte asegura que esa “inmunidad de rebaño” es un efecto colateral de su estrategia de confinamiento tan limitado que las tiendas están abiertas y sólo se han cerrado escuelas, bares, restaurantes y otros establecimientos de ocio y cultura.

    Bruselas, especial

     

     

  • Casi 70.000 contagios,  Coronavirus en Italia: registró casi mil muertos en un día y los fallecidos ya superan los 9.000

    Casi 70.000 contagios, Coronavirus en Italia: registró casi mil muertos en un día y los fallecidos ya superan los 9.000

    Sumó 969 víctimas fatales y 4.401 nuevos contagiados, según información oficial. Se trata de un aumento récord desde el inicio de la pandemia.

    La cantidad de fallecidos en Italia no para de crecer por el brote del nuevo virus. (EFE)

     

    Mientras el gobierno se muestra optimista en que empiezan las "señales claras" de la eficacia de las medidas para reducir los contagios de Covid-19, Italia registró un récord de 919 víctimas con coronavirus en las últimas 24 horas, con un saldo de 9.134 muertes desde el 21 de febrero.

     

    "Se registraron 4401 nuevos contagios, y el número de víctimas es de 969 incluidas 50 que ayer no se habían incluido en el informe", informó este viernes en conferencia de prensa Domenico Arcuri, comisionado del gobierno para la emergencia.

    Así, Italia alcanzó un nuevo récord diario de víctimas y el número de muertes totales quedó en 9.134. Las 50 víctimas informadas por Arcuri correspondieron a muertes en la región de Piamonte que ayer no habían sido incluidas en la conferencia de prensa diaria de la Protección Civil en una primera instancia y fueron agregadas en un boletín nocturno.

    El número de contagios, que registró una leve baja con respecto a los 4492 informados entre miércoles y jueves, elevó la cifra oficial de infectados a más de 70.000.

    "Nos encontramos de frente a una crisis que tiene un enemigo invisible fuerte y desconocido, y para derrotarlo debemos utilizar las armas de las que disponemos", agregó Arcuri.

    "La prevención es nuestra arma más fuerte, y necesitamos la colaboración de todos nuestros ciudadanos para respetar las medidas del gobierno", planteó Arcuri, que pidió un "sacrificio extraordinario" a la población.

    Los nuevos datos se dan horas después de que el Gobierno italiano informara que comenzó a ver "señales claras" del funcionamiento de las medidas dispuestas desde el 11 de marzo para buscar frenar el contagio del coronavirus en el país.

    "Estamos observando señales claras de eficacia en las medidas de contención", planteó el titular del Consejo Superior de Sanidad, Franco Locatelli, en conferencia de prensa.

    El presidente del Instituto Superior de Sanidad, Silvio Brusaferro, agregó en tanto que "a partir del 19-20 de marzo cae la cantidad de nuevos casos, la curva de contagios parece atenuarse".

    De todos modos, Brusaferro pidió a la población "no ilusionarse que una ralentización de la difusión pueda inducir a reducir las medidas adoptadas".

    En ese marco, el funcionario destacó que "se alcanzó el pico pero no lo hemos superado. Que la curva de contagios vaya más despacio no significa que entremos en una fase descendente".

    Este viernes, el gobierno autorizó el uso de dos drogas contra la malaria, cloroquina e hidroxicloroquina, para tratar el Covid-19.

    Las autoridades italianas avalaron la utilización de parte del Servicio Sanitario Nacional de los dos fármacos usados contra la malaria en la búsqueda de una respuesta al coronavirus que ya provocó más de 8.000 muertos en el país europeo.

    Según se publicó en el boletín oficial italiano, también recibieron el visto bueno las combinaciones de una serie de fármacos usados contra el HIV, como Iopinavir/ritonavir, danuravir/cobicistat, darunavir y ritonavir.

    Italia se mantiene hace más de una semana como el país con más personas fallecidas con Covid-19 y un universo de contagiados que podría superar los 700.000, según estimaciones científicas consideradas "verosímiles" por las autoridades.

    Desde el 11 de marzo pasado, Italia dispuso varias medidas hasta el 3 de abril, como suspensión de clases y cierre de bares y restaurantes, para buscar frenar la difusión del virus.

    Con información de Télam

     

     

  • Testimonios

    Testimonios

    Más de 1.200 trabajadores de la salud utilizaron un documento privado online para compartir sus historias de lucha contra la pandemia en el frente de batalla. Esto dicen.

    Más de 1.200 trabajadores de la salud utilizaron un documento privado online para compartir sus historias de lucha contra la pandemia del coronavirus ​en el frente de batalla.

    En sus cuentas, dicen que el brote convirtió a los hospitales de EE.UU. en “zonas de guerra”. Hablan acerca de ir a trabajar aterrados y angustiados por el miedo a contagiarse. Describen a los gerentes, a los que parece no importarles su sufrimiento.

     

    “Pero vamos y seguiremos yendo”, escribió una enfermera, “y tenemos que probarnos a nosotros mismos”.

     

    Personal médico ingresa al Mount Sinai West Hospital en Nueva York. /EFE

     El documento fue creado el 19 de marzo por Sonja Schwartzbach, una enfermera de Nueva Jersey, estudiante de doctorado. Dijo que comenzó a recopilar los relatos después de que determinó que las condiciones hospitalarias eran “muchísimo peor” de lo que la mayoría creía y que sus colegas, trabajadores de la salud, necesitaban un lugar para compartir lo que veían.

     “Había tanta desesperación”, relató. “Y en los medios no lo estaban enfocando adecuadamente”.

    Schwartzbach, 34, pidió a los colaboradores que publiquen sus relatos de manera anónima, para que puedan sincerarse sin temor a perder sus empleos. “También hay antecedentes de represalia en la enfermería”, afirmó.

    Enfermeros trasladan a una anciana de un hogar geriátrico, contagiada con coronavirus, en New Jersey./ Reuters

    En el encabezamiento del documento, Schwartzbach hace un llamado a todos aquellos que pertenecen a campo de la enfermería y tienen algo que contar: “No es un pedido amable: es un pedido urgente. Contanos tu historia. Compartí tus experiencias. Entiendo que ser franco como un prestador de salud puede ser una sensación complicada, pero esta es la diferencia ente la vida y la muerte”.

    Schwartzbach dijo que creó un documento en Google, titulado “COVID-19: Misión para Mascarillas”, después de recibir cientos de mensajes de enfermeros y enfermeras y médicos en Instagram, donde tiene más de 47.000 seguidores.

    Quienes colaboraron describieron sus desafíos en hospitales de todo el país. La falta de equipamiento apropiado, particularmente las mascarillas N95, necesarias para los médicos y enfermeros, es el problema mayor. Más del 90% de quienes publicaron dijeron que carecían de la ropa apropiada.

    Personal hospitalario carga suministros en Nueva York. / EFE

    Filtros de café como barbijos​

    Muchos en la encuesta dijeron que habían recibido instrucciones de limpiar las mascarillas y volverlas a usar por varios días. Los procedimientos de limpieza que les habían pedido seguir, no parecen estar en línea con los últimos métodos de desinfección recomendados por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades. Otras de las situaciones que informaron quienes comentaron, es que les pidieron que se cubran la boca con bandanas o filtros de café.

    “Nos dijeron que usemos una bandana porque muchos de nuestros insumos fueron robados a los pacientes al comienzo”, escribió una enfermera de Colorado.

     

    Un paciente con coronavirus llegan a un hospital en Nueva York. /EFE

    Los trabajadores de muchas industrias han utilizado documentos online producidos en conjunto para informar de manera anónima, las cuestiones en los lugares de trabajo, a partir de una lista de hombres en la industria de los medios acusados de acosar o abusar a las mujeres, para difundir las disparidades en la publicidad.

    Schwartzbach acordó compartir algunos de los documentos privados con The New York Times, porque, según dijo, “No me podía callar más”.

    "Es asqueroso"

    Una colaborada, enfermera en California, escribió: “Nos llaman para poner en peligro nuestra propia salud y seguridad para tratar a nuestra comunidad. Es asqueroso. Deseo que se nos preste más atención a quienes estamos en la primera línea de batalla y a la situación que enfrentamos. Vivimos en el país más rico del mundo y todavía no tenemos las herramientas para hacer nuestro trabajo con seguridad. Este virus es terrible”.

    De los 1.253 que respondieron hasta el momento, aproximadamente 55% dijeron que estaban asistiendo a pacientes infectados con COVID-19. Aproximadamente 26% dijeron que “no estaban seguros” de si sus pacientes tenían el virus, y observaron la falta general de kits de prueba disponibles.

    Los comentarios de quienes respondieron también informaron que las batas y guantes se reutilizaban, algo que puede causar problemas serios para los pacientes en terapia intensiva.

    “Realmente, recibimos un email donde nos decían que no nos quitáramos los guantes cuando estuviéramos en una habitación, si éstos se ensuciaban, ¡sino que usáramos un desinfectante para los guantes!”, escribió una enfermera de Pensilvania que trabaja en una unidad de terapia intensiva pediátrica. “También hay que conservar el mismo barbijo quirúrgico durante todo el turno. Solamente te dan un N95, si se hacen ciertos procedimientos que producen aerosoles. Esto es absolutamente inaceptable, además de poner en riesgo al personal, otros pacientes y mi familia en alto riesgo”.

    Mientras el país enfrenta la pandemia, hasta el momento, el foco en las repercusiones económicas eclipsó a la realidad de luchar contra un virus nuevo, con un stock de insumos críticos decreciente.

    En una reunión el martes, en Fox News, el presidente Donald Trump, que a menudo citaba la bolsa de valores como medida del éxito de su presidencia, dijo que las empresas y comercios de todo el país podrían reabrir ya a partir del 12 de abril. “Creo que es posible, ¿por qué no?”.

     

    En Nueva York, nuevo epicentro del virus, los casos se duplican cada tres días. El Gobernador Andrew Cuomo dijo que el estado necesitará hasta 140.000 camas hospitalarias además de las 53.000 que están disponibles ahora. “Esas son cifras problemáticas y astronómicas”, dijo el martes en una conferencia de prensa, en el Javits Center en Manhattan, un espacio para eventos que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército está convirtiendo en un hospital con 1.000 camas.

    Una enfermera en Nueva York vio surgir el problema de cerca. “Nuestro hospital está retirando más pacientes de los que puede manejar”, dijo en la encuesta online de Schwartzbach.

    De acuerdo con otra enfermera que colaboró con el documento, se le permitió a un médico que había viajado al exterior y que luego se descubrió que estaba contagiado, interactuar con los trabajadores de la salud en un hospital en Pensilvania. “Actualmente, la mitad del personal está en cuarentena, por causa de este médico”, informó la enfermera.

    Una enfermera de Texas con 17 años de experiencia en salas de emergencia, escribió: “Nunca vi algo como esto. Los protocolos cambian minuto a minuto, si es que hay. No pudo confiar más en el CDC. Por primera vez en mi carrera, estoy aterrada de ir a trabajar”.

    Al describir la lucha para aferrarse a los últimos elementos de ropa de protección que quedan, un trabajador de la salud en Georgia lo resumió brevemente, así: “En este momento, es cada uno para sí mismo”.

    Por Edmund Lee, The New York Times

     

     

  • Testimonios de espanto

    Testimonios de espanto

    El número de personal sanitario afectado llega a 5700. Las comunidades religiosas, donde viven ancianos misioneros, también fueron alcanzados. “Rezan, enferman y mueren”.
    Personal médico trabaja en la unidad de cuidados intensivos de Casal Palocco en Roma./ EFE

    En su nombre, Daniela Trezzi de 34 años, enfermera en la terapia intensiva del hospital de Monza, templo del dolor y la angustia de los enfermos más graves por la infección del coronavirus, los miles de trabajadores de la Unión Sindical de Base (USB) hicieron huelga este miércoles para obligar a cerrar más fábricas cuyo funcionamiento hace peligrar la salud pública. Ella no se enteró porque hace algunos días la encontraron ahorcada en el mismo hospital. No daba más, estaba desquiciada por el estrés. Había quedado contagiada por el virus, temía haber contagiado a otros. Agotada por el trabajo, el espectáculo funesto de muerte y sufrimiento a su alrededor la llevaron al suicidio.

     “Demasiado alto el precio que estamos pagando. Ya hubo otros suicidios”. Daniela vivía sola y queda una foto con la mascarilla, dos ojos bellos y vivaces. “No la olvidaremos nunca”, dicen sus compañeros. Daniela, elevada a símbolo del sacrificio y la solidaridad porque vivía obsesivamente para salvar a los pacientes, eleva al martirio la muerte o el contagio de casi 5.700 médicos y personal sanitario en los hospitales donde se combate en primera línea el coronavirus.

    Son hasta este miércoles 29 los médicos que han perdido la vida. Los dos últimos son Rosario Lupo, de Bérgamo y Giuseppe Fasoli, médico jubilado que se había presentado voluntario en Brescia, donde la necesidad de profesionales es desesperante.

    Los hospitales de la primera línea en la lucha contra la pestilencia son escenarios de luchas heroicas, pero también focos de nuevos brotes del corona virus. “Algo no funciona”, dijo el profesor Massimo Galli, primario de enfermedades infecciosas del hospital Sacco de Milán, uno de los expertos más escuchados.

    Es sabido y aceptado que la epidemia iniciada el 21 de febrero partió del hospital Codogno de Lodi, la provincia sureña de la Lombardía. El virus se había infiltrado hacía dos semanas en la zona y los que fueron por problemas pulmonares al nosocomio infectaron a todos: médicos, enfermeros y a los otros pacientes.

    Enrico Bucci, profesor de Biología de sistemas de la Universidad de Filadelfia, señaló que “en condiciones normales, al comienzo de la epidemia cada contagiado infectaba en promedio a otros 2,5. En algunos hospitales lombardos la capacidad de contagio se expandió a 6 y 7 enfermos. O sea que un contagiado en Primeros Auxilios contagiaba a otros siete, que en pocas horas se hacían centenares”.

    “Los médico no están preparados porque hace generaciones que en Italia no se ha visto un epidemia como esta”.

    Andrea Crisanti

    MICROBIÓLOGO

    Pier Luigi Lopalco, de la Universidad de Pisa, atribuye el desastre al hecho de que la normal organización de un hospital no está preparada para afrontar un virus “que se trasmite por vía aérea y con una alta tasa de contagio, que lo convierte en centro de difusión”.

     

    Mientras toda Italia se encierra en su casa, los hospitales, señala Lopalco, “son los únicos lugares donde miles de personas se encuentran en estrecho contacto”.

    La solución sería reducir las relaciones interpersonales, impidiendo el traslado del personal de un sector a otro. “En las estructuras especializadas en enfermedades infecciosas las precauciones son la práctica, pero a esto no se presta mucha atención en los hospitales generales”, señaló Giuseppe Ipppolito, director científico del Instituto Spallanzani de Roma, el mejor hospital en la especialidad de Italia.

    Médicos en terapia intensiva, en la primera línea del frente de batalla. / AP

    El microbiólogo Andrea Crisanti, de la Universidad de Padua, considerado el padre del exitoso modelo Véneto que ha logrado contener más que en ninguna otra región el avance del corona virus, sostiene: “Temo que en Italia falta la cultura para afrontar epidemias”. El profesor Bucci constata que “los médico no están preparados porque hace generaciones que en Italia no se ha visto un epidemia como esta”.

    El gran riesgo es que el alto número de personal sanitario infectado hace ralear las filas de los que combaten en primera línea al virus. Por eso están siendo convocados miles de médicos y enfermeros, frescos de laurea, e Italia pide ayuda a otros países. Ya han llegado grupos de médicos de Cuba y Rusia. Se esperan otros pero no de Europa, ocupados como están en sus propias epidemias del virus.

    Enfermera se arroja al mar

    El estrés nervioso, el agotamiento y el dolor por la tragedia de los enfermos que veía todo el día todos los días, se combinaron también para que la enfermera Silvia Luchetta, 49 años, del hospital de Jesolo, en el Veneto, pusiera punto final y se arrojara al mar.

    Silvia era una de las más activas en la relación con los pacientes. Las enfermeras se comunican en terapia intensiva con los pacientes entubados mostrándoles carteles. “Estas bien?” “Llamó tu hijo” “Estás mejor, te mandamos a otro sector”. En la sala ahora huérfana de la enfermera Luchetta han quedado los carteles con los que trataba de levantar el ánimo de sus amigos, los enfermos. No se atreven a contarles lo que pasó a pacientes que están al borde de la muerte, prefieren decirles que Silvia fue transferida.

    Médicos cubanos en Crema, Italia, llegados para asistir ante la crisis. / EFE

     

    También el mundo católico está siendo estragado por la epidemia. Son más de sesenta los sacerdotes y las monjas muertos desde el comienzo de la epidemia. En Bérgamo, ciudad de sólidas raíces religiosas, donde muchas familias tienen un cura o una religiosa entre sus miembros, suman ya 24 los fallecidos.

    Entre las monjas, el último caso es el del convento de Tortona de las Pequeñas Hermanas Misionarias de la Caridad, de la familia de don Orione. Cinco de ellas murieron, incluída la madre superiora Ortensia Turati de 88 años, y 41 han debido ser transferidas, contagiadas por el coronavirus, en otras estructuras. También el padre confesor Cesare Concas, de 81 años, falleció el viernes pasado.

    La historia más trágica es la de la “casa”, la sede internacional de los padres Saverianos en Parma, misioneros que han vivido decenas de años en ÁfricaAsiaAmérica Latina, y son ahora reacios a pedir ayuda después de haber pasado la vida brindándola a los demás.

     

    Médicos y enfermeras en hospital de Casal Palocco, en Roma. / EFE

    Están contagiados del virus y desde hace dos semanas casi todos los días muere uno. Son ya trece los fallecidos. El padre Rosario Giannattasio, superior, informó que han decidido aislarse “para no tener contactos y poner en peligro a los otros, que están fuera de nuestros muros”.

    Por un ascensor les llega la comida. “Comemos a dos metros de distancia uno del otro”, explica el superior. Pero todos están contagiados por el virus. “Rezamos, nos enfermamos y morinos. Pero ahora alguien debería venir a ayudarnos”.

    Una docena de los misioneros ya no pueden abandonar el lecho. “Nos falta el oxigeno, no respiramos. Ninguno se ha hecho un examen médico, pero sabemos que es la epidemia. Solo dos fueron a un hospital. Los otros seguimos aquí, hasta el final”.

    Roma, corresponsal

     

  • Coronavirus en México: “Salgan a comer, sigan con su vida normal”, dice el presidente López Obrador

    Coronavirus en México: “Salgan a comer, sigan con su vida normal”, dice el presidente López Obrador

    En un insólito video, AMLO instó a los mexicanos a salir, y aclaró que él les dirá cuando no deberán hacerlo.

    "Mexicanos, vamos para adelante y no dejen de salir". El presidente de México Andrés Manuel López Obrador, instó este domingo en un video a su pueblo a salir a las calles, a las fondas, a comer… a pesar de la pandemia de coronavirus que se duplica en casos en el país azteca. La frase, entre otras declaraciones imposibles del mandatario, como que los mexicano son una suerte de etnia fuerte que puede contra este tipo de pestes, se suma a una larga lista de medidas que van contra la corriente de que lo otros países y la misma OMS dictamina para impedir que el brote se siga extendiendo.

    En la redes sociales, la crítica le cayó encima como una piedra, mientras otros mexicanos buscan protección en amuletos religiosos para protegerse de la infección.

    López Obrador, AMLO como le dicen, se negó a cerrar la frontera con Estados Unidos. "No se cierra", sentenció su canciller Marcelo Ebrard. También se negó a declarar el toque de queda y presumió tener un trébol para la suerte.

    "Yo respeto la decisión de otros países, nosotros no necesitamos eso (el toque de queda)", dijo.

    Con 120 millones de habitantes, la mitad de ellos pobres, México cuenta solo con 4.372 camas para terapia intensiva.

    Tampoco quiso abandonar los abrazos. Por el contrario reivindicó la cercanía en tiempos de coronavirus. Y aconsejó a sus detractores que lean "El amor en tiempos de cólera".

    Pero la gota que rebalsó el vaso fue este video que se difundió en las redes, en el que junto a una mujer vestida en ropas tradicionales, llamó a la gente a salir.

    "Todavía estamos en la primera fase", explica en el video.

    "Yo les voy a decir cuándo no salgan. Pero si pueden hacerlo, y tienen posibilidad económica, pues sigan llevando a la familia a comer, a las fondas, porque eso es fortalecer la economía familiar, popular. No hacemos nada bueno, no ayudamos si nos paralizamos sin ton ni son, de manera exagerada. Vamos a seguir haciendo la vida normal, y el presidente les va a decir cuando hay que guardaos", recitó, tranquilo sentado a una mesa con algunos bocados, mientras de fondo se escuchan pajaritos.

    Según los últimos números, en México en 7 días, los contagios crecieron 496%.

     

    Pasaron de 53 a 316.

    "AMLO ya no tiene contacto con la realidad", reaccionó un usuario en Twitter al compartir el video insólito del presidente.

    Una columna de opinión publicada en el diario El Universal lleva por "AMLO no termina de creer en el coronavirus", una pandemia que ya dejó en el mundo 15.000 muertos y se expande como aceite por todo el globo, dejando cientos de miles de contagiados, según las cifras más cuidadas. Se estima que existen otros cientos de miles de casos asintomáticos o no revelados, sin contabilizar.

    El ya célebre "quedarse en casa" o "distanciamiento social" tiene que ver justamente con esos casos que no presentan síntomas que contagian al 80 por ciento de los infectados. "Guardarse" en vez de "ir a las fondas" es la receta en todo el mundo para frenar la epidemia. Menos en México.

    "Este Señor parece que lo tienen aislado del Internet, es bien irresponsable, ¿será que él cree que va a poder con tanto enfermo o su intención es que muera gente? Pensé era más inteligente AMLO", escribió otro usuario en las redes.

    Amuletos

    La estrategia del presidente de seguir la vida normal y buscar protección en amuletos es seguida por buena parte de los mexicanos, como Marisela Hernández, de 69 años, que sale de la Basílica de Guadalupe en México sin más compañía que el retrato pequeño de un santo, con una oración inscrita al reverso, y que ella cree "suficiente" para protegerse del COVID-19.

    Yo confiada en que Dios y San Ignacio de Loyola nos van a proteger de todo esto que está pasando con esa enfermedad", dice esta viejita delgada, de menos de 1,50 m de estatura, antes de ir a trabajar como obrera en una fábrica de ropa en la que, explica, trabaja codo a codo con otras ancianas; todas en el peor grupo de riesgo para coronavirus.

    Días atrás, López Obrador mostró a la prensa amuletos religiosos cuando se le preguntó cómo se protegía, a sus 66 años, de la pandemia que en México afecta a por lo menos 251 personas y ha matado a dos.

    "Son mis guardaespaldas", dijo López Obrador, un creyente declarado, tras sacar de su cartera un "Detente del Sagrado Corazón de Jesús" y otros talismanes.

    ¿Estrategia política?

    "Más que un homo religiosus es un animal político. Usa lo religioso en su discurso como una manera de identificarse con el interlocutor popular", dice Bernardo Barranco, experto en catolicismo contemporáneo de la Escuela de Altos Estudios Sociales de París.

    López Obrador, quien durante su toma de mando celebró con indígenas una ceremonia chamánica, aparece como un presidente "milagrero, providencialista" y poseedor de "un pensamiento mágico", apunta Barranco.

    "Puede resultar muy arcaico, poco común para lo que se requiere de un jefe de Estado", añade.

    Otra interpretación del discurso religioso del mandatario es que se trata de un mensaje para los más pobres: que se refugien en su fe ante la crisis y probable colapso del sistema de salud nacional.

    Con 120 millones de habitantes, la mitad de ellos pobres, México cuenta solo con 4.372 camas para terapia intensiva.

    "Muy probablemente, en esta otra lectura, se dirigía a la gente jodida que solamente tiene en su fe, en su religiosidad popular, el consuelo frente a las desgracias", remató Barranco.

    Con información de agencias

     

  • Coronavirus: ¿por qué Alemania tiene un número tan bajo de muertos por covid-19 en comparación con otros países?

    Coronavirus: ¿por qué Alemania tiene un número tan bajo de muertos por covid-19 en comparación con otros países?

    Alemania señaló que tiene la capacidad de hacer 160.000 exámenes por semana para detectar el coronavirus

    “Permítanme decirles: la situación es seria. Tienen que tomarla también en serio. Desde la reunificación de Alemania… no, desde la Segunda Guerra Mundial, no se había planteado a nuestro país otro desafío en el que todo dependiera tanto de nuestra actuación solidaria mancomunada”.

    Las palabras son de la canciller alemana, Angela Merkel, al referirse al impacto que tiene en su país la pandemia del nuevo coronavirus, que hasta este sábado 21 de marzo había dejado más de 11.500 muertes en todo el mundo, según el cálculo de la Universidad Johns Hopkins.

    Algo que ha llamado la atención de los expertos es la baja tasa de mortalidad entre los pacientes alemanes comparada con la de otros países, como Italia o España.

    Hasta este sábado, Alemania tenía 20.705 casos confirmados de covid-19, superando los poco más de 20.610 de Irán para convertirse en el cuarto país con más contagios detectados.

    La diferencia es que el número de muertos es de 72, comparados con los 1.556 de Irán, los 1.326 de España -que cuenta con algo más de 24.000 casos confirmados- o los más de 4.000 de Italia, el país con el mayor número de fallecidos por el coronavirus en el mundo.

    Así, la tasa de mortalidad de Alemania es del 0,3%, mientras que la de Italia llega al 8,5%.

    “No podemos decir con exactitud por qué la tasa de mortalidad es tan baja en Alemania, debido a que todavía estamos en una etapa temprana de la epidemia dentro del país”, explicó en un documento enviado a BBC Mundo el Instituto Robert Koch de Virología, responsable de la estrategia alemana frente al covid-19.

    “Lo cierto es que hemos recomendado, desde el momento mismo en que tuvimos conocimiento de la emergencia, ampliar el número de exámenes entre la población y así reducir la posibilidad de contagio”, agregaron.

    Una de las claves de la baja mortalidad podría ser la identificación temprana de los portadores del virus, lo que frena la expansión de la enfermedad.

    "El caso alemán se debe especialmente a los exámenes de diagnóstico y demuestra que no es solo una buena manera sino un componente esencial de la lucha contra la pandemia", le dijo a BBC Mundo Jeremy Rossman, profesor de virología de la Universidad de Kent (Reino Unido).

    Para Rossman hay que escuchar las palabras del director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien dijo que no se puede combatir el virus si no se sabe dónde está. "Y eso es precisamente lo que hacen los exámenes".

    La canciller alemana Angela Merkel ha sido clara a la hora de describir la pandemia: "Es la peor crisis que hemos tenido desde la II Guerra Mundial".

    "Las pruebas son un componente crítico para poder contener y mitigar esta pandemia. Esto requiere pruebas amplias en personas incluso con síntomas leves", agregó el académico.

    Pruebas

    Alemania también ha contado con el tiempo a su favor, ya que los primeros casos se detectaron dos o tres semanas antes que en algunos de sus países vecinos, lo que permitió a las autoridades tomar medidas para combatir la pandemia.

    De hecho, los alemanes se estaban preparando incluso antes de que el coronavirus llegara al país (cosa que ocurrió el 27 de enero, cuando confirmaron el primer caso), con la creación de un comité permanente de vigilancia instalado el 6 de enero de este año, en vista de la preocupante expansión del virus en China.

    Y fue allí donde incorporaron las pruebas de diagnóstico.

    El amplio alcance de los exámenes nos ha permitido identificar la epidemia desde una etapa muy temprana y eso nos ha servido para trabajar sobre ella”, había explicado Lothar H. Wieler, director del Instituto Robert Koch, en una rueda de prensa realizada la semana pasada.

    Los números parecen apoyar su estrategia: el Instituto Koch detalló a BBC Mundo que Alemania tiene la capacidad de realizar 160.000 exámenes de diagnóstico por semana.

    En Italia, donde la epidemia ha sido más devastadora, se han realizado 150.000 exámenes en total hasta este viernes. En Reino Unido, 50.000 y en España, 30.000.

     

    En Corea del Sur -país que ha sido puesto como un ejemplo por los expertos por su capacidad de llevar a cabo pruebas entre la población- se realizan cerca de 70.000 exámenes por semana, menos que en Alemania.

    Así, el mayor número de pruebas y de casos detectados también hace que la tasa de mortalidad sea más baja entre los alemanes, ya que el ratio de muertos por infectados es menor.

    Jóvenes y menores de 50 años

    Otro factor que influye en la baja tasa de mortalidad del coronavirus en Alemania es que una gran parte de los contagiados son personas jóvenes, que no sufren los efectos de la enfermedad de la misma manera que la población de mayor edad.

    Muchos incluso ni siquiera presentan los síntomas.

    En Alemania, más del 70% de las personas identificadas como infectadas hasta ahora tienen entre 20 y 50 años”, señaló Wieler el miércoles pasado.

    En Italia -el segundo país del mundo con la población más envejecida por detrás de Japón- en cambio, la edad media de los diagnosticados con el coronavirus es de 66 años y el 58% tiene tiene más de 60 años.

    Algunos expertos advierten que cuando el virus se expanda entre la población de más edad en Alemania, es probable que la tasa de mortalidad también aumente.

    Detección precoz

    La detección precoz de infectados también ha permitido en Alemania poner en cuarentena a aquellos que representaba un un mayor riesgo para la dispersión de virus.

    Todos aquellos que tuvieran síntomas o hubieran estado en contacto con un caso confirmado o una persona procedente de las "zonas rojas" del virus podían acceder a hacerse un examen.

    Hubo otra medida de las autoridades sanitarias alemanas que también tuvo un impacto positivo en los números.

    Según explicaron distintos expertos, cuando se presentó el primer caso se actuó de inmediato y se pudo saber quién fue el paciente cero, un joven contagiado por una ciudadana china, que había visitado la región de Baviera y que no había presentado ningún síntoma durante su estadía en el país.

    "Puede cambiar en cualquier momento"

    Otro aspecto que resaltan las entidades globales de salud es el sistema de salud pública del país, que es la mayor economía europea.

    Alemania tiene una de las mejores distribuciones de hospitales respecto a sus habitantes en el mundo.

    Alemania es el cuarto país dentro de las 40 naciones que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con mayor cantidad de camas hospitalarias por habitante, una variable que se utiliza para medir la capacidad de respuesta de los sistemas de salud pública.

    Cuenta con 8 plazas por cada 1.000 habitantes (en comparación en Italia son 3,2) y tiene la mayor concentración de hospitales en Europa: 1.900 para sus 82 millones de habitantes y 28.000 camas en Unidades de Cuidados Intensivos.

    Pero incluso el gobierno y el Instituto Koch reconocen que los números actuales no garantizan que el covid-19 no vaya a causar estragos en el sistema de salud nacional.

    “La amplitud en los diagnósticos nos ha permitido comprender que será una crisis que nos va a llevar un buen tiempo resolver, porque es una enfermedad que no tiene vacuna y de la que vamos a tener muchos muertos más”, le dijo a BBC Mundo Merieke Degen, vocera del Instituto Koch.

    La pandemia del coronavirus ya ha contagiado más de 200.000 personas y ha causado la muerte a más de 10.000

    El líder de los socialdemócratas en el Parlamento alemán, Karl Lauterbach, advirtió que, si no se mantienen las medidas para frenar la expansión del virus y se exige un mayor distanciamiento social, “la ventaja que adquirimos por un buen manejo al principio de la crisis la podemos perder rápidamente en la siguiente fase”.

    En ese sentido, Rossman señala que aunque los exámenes pueden llegar a ser costosos, el ejemplo alemán de examinar de forma gratuita a los ciudadanos, debe ser tomado globalmente ya puede ayudar a minimizar los efectos negativos de la pandemia sobre la economía.

    "Las pruebas no son baratas ni fáciles de hacer a gran escala; sin embargo, los costos socioeconómicos de los cierres de empresas, también son extensos y se hacen más importantes a medida que avanza este proceso", señaló el académico.

    "Y en comparación, los costos de realizar los diagnóstico son cada vez más bajos una vez que se ha aumentado la capacidad de fabricación y la infraestructura para estas pruebas", agregó.

    Críticas

    También cabe decir que las cifras sobre el coronavirus entregadas por el gobierno alemán han generado críticas más allá de sus fronteras, especialmente entre algunos políticos en Italia.

    Dos parlamentarios europeos de la agrupación de derecha Hermanos de Italia enviaron una carta al Parlamento Europeo en la que se preguntaban si los alemanes eran “inmunes” al coronavirus y exigían que se estableciera un protocolo para el conteo en el reporte de los muertos por covid-19.

    “Existe la sospecha de que las personas en Alemania se están enfermando y muriendo a causa de covid-19, pero que las autoridades alemanas no lo saben o no lo dicen”, señalaba la misiva.

    A esto, el Instituto Koch señaló a BBC Mundo que los conteos cumplen con todos los estándares establecidos por la OMS.

    “Incluso, tan pronto como se sospecha la muerte por causa de coronavirus, también se realizan pruebas postmortem”, indicaron.

    En lo que la mayoría de expertos coinciden es en que en los próximos días y semanas la tasa de mortalidad por el coronavirus puede ir aumentando en Alemania, a medida que la pandemia progresa en el tiempo (los que fallecen por el virus lo hace entre dos y tres semanas después de contraerlo) y hay más contagios entre la población de más edad.

     

  • Coronavirus: Italia alcanza un nuevo récord al registrar 627 muertos por covid-19 en un día

    Coronavirus: Italia alcanza un nuevo récord al registrar 627 muertos por covid-19 en un día

     

    El número de muertos por covid-19 se ha disparado en Italia.

    Según cifras oficiales anunciadas este viernes 20 de marzo, la cifra total de muertos en el país europeo ha llegado a 4.032, con 627 víctimas fatales registradas durante la noche del jueves.

    Se trata del mayor repunte diario desde que el virus apareció por primera vez en el país hace más de un mes.

    El jueves, Italia se convirtió en el país que ha reportado más muertes a causa del nuevo coronavirus, superando a China, donde surgió la epidemia a finales de 2019 y que hasta ese día -19 de marzo- había reportado 3.249 fallecidos.

    Para paliar la epidemia, Italia se ha impuesto una cuarentena a nivel nacional que rige desde el 12 de marzo.

    Las autoridades italianas cerraron la mayoría de los negocios y prohibieron las reuniones públicas en todo el país, en su intento de detener la propagación del virus.

    Los bares, restaurantes y la mayoría de las tiendas han cerrado, al igual que las escuelas y las universidades.

    La región norteña de Emilia-Romagna prohibió las caminatas deportivas, un ejercicio que el gobierno ha estimulado para mejorar la salud.

    Giuseppe Conte, primer ministro de Italia, ha dicho que estas medidas han ayudado a prevenir "el colapso del sistema".

     Sistema colapsado

    Los trabajadores de la salud han reportado que el sistema de atención está colapsado.

    Las 5.200 camas de cuidados intensivos que existen en este país se vieron rápidamente sobrepasadas, pues muchas de ellas ya estaban ocupadas por pacientes con problemas respiratorios.

    La escasez de ventiladores mecánicos, de mascarillas e indumentaria clave para combatir la covid-19 ha hecho que Italia tenga que solicitar ayuda internacional.

    Un informe del Instituto Superior de Italia reveló que regiones del norte del país como Lombardía y Véneto están entre las más afectadas.

    Algunos estudios apuntan a la gran cantidad de ancianos en las regiones afectadas, y que una gran proporción de personas entre los 18 y los 34 años viven en casa con ellos.

    Italia es el segundo país del mundo con más personas mayores de 80 años, solo superado por Japón.

     

  • México confirma su primera muerte por coronavirus y pone en marcha un plan de ayuda en desastres

    México confirma su primera muerte por coronavirus y pone en marcha un plan de ayuda en desastres

    La víctima era un hombre de 41 años internado en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y el Gobierno anuncia un programa de apoyo a la población

    Una persona mayor usa un tapabocas improvisado en la Ciudad de México.
    GLADYS SERRANO / EL PAÍS

    México ha registrado el martes por la noche su primera muerte por coronavirus. Se trata de un hombre de 41 años, que también estaba enfermo de diabetes y que empezó a presentar síntomas el pasado 9 de marzo. La víctima era atendida en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, uno de los seis hospitales públicos que forman la columna vertebral de la capital mexicana ante la epidemia. El país latinoamericano ha confirmado hasta la mañana de este miércoles 118 casos y, pese al deceso, permanece en la primera fase de la contingencia porque aún no se han dado contagios comunitarios y aún se pueden rastrear las cadenas de transmisión. Tras el anuncio, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha asegurado que en los próximos días se pondrá en marcha el plan DN-III, un programa de la Defensa nacional para la ayuda de la comunidad utilizada en situaciones de desastre.

    “Cada pérdida de una vida humana nos duele”, ha lamentado en conferencia de prensa Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud y portavoz del Gobierno para la emergencia. “Es un caso que ilustra lo que sabemos que va a pasar en una epidemia”, ha agregado el subsecretario, que ha pedido mantener la calma y poner en dimensión la muerte con el tamaño del país, que tiene unos 129 millones de habitantes.

    El país ha detectado, además, 314 casos sospechosos de personas que viajaron al extranjero o estuvieron en contacto con personas con el virus y ha descartado otros 787 casos. México contempla que la epidemia de Covid-19 dure al menos 12 semanas y que el 80% de los contagios sean leves. Está previsto que un 15%, en el que se contemplan casos de adultos mayores y mujeres embarazadas, requieran hospitalización. Mientras que “un porcentaje menor”, en palabras de López-Gatell, fallecerá.

    López-Gatell ha enfatizado en que las personas con enfermedades crónicas, como obesidad y diabetes, son más vulnerables ante el brote de Covid-19. La diabetes es uno de los principales problemas de salud y la segunda causa de muerte en México, con más de 101.000 muertes en 2018. Además, tres de cada cuatro adultos y más de un tercio de los niños son obesos, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

    “Lo más importante son las vidas de las personas, esa es nuestra convicción”, ha dicho el presidente, Andrés Manuel López Obrador. El mandatario ha adelantado un apoyo de 40.000 millones de pesos (poco menos de 1.700 millones de dólares al tipo de cambio actual) en pensiones para adultos mayores. Sobre el plan DN-III, el presidente ha recalcado que no se utilizará al Ejército para restringir el movimiento de la población.

    La Cámara de Diputados aprobó el martes la creación de un fondo para emergencias sanitarias y crisis económicas, ante el embate del virus y el colapso de los precios del petróleo. El fondo se constituirá, de aprobarse en el Senado, de hasta el 100% del superávit primario de 2020, calculado en más de 180.000 millones de pesos (casi 7.700 millones de pesos).

    Los especialistas anticipan que el país entrará a una fase de contagios comunitarios entre el 20 y 30 de marzo. Las autoridades sanitarias han adelantado la suspensión de clases entre el 20 de marzo y el 20 de abril, lo que dejará fuera de las aulas a 36 millones de alumnos. El Gobierno ha descartado un viraje en su estrategia de contención del virus, aunque está previsto que se adopten medidas más drásticas de distanciamiento social y suspensión de actividades públicas en los próximos días.

  • Situación desesperada

    Situación desesperada

    La gente está muriendo en sus casas, también en Brescia. El número real de víctimas es mucho mayor al registrado. No hay recursos para abrir nuevos hospitales. Piden ayuda a China y Cuba.

    Una de las imágenes más dramáticas de la desastrosa epidemia del coronavirus fue el desfile por el centro de Bérgamo de la caravana de camiones del Ejército que transportaron 65 féretros con los muertos que deben ser llevados a crematorios en regiones del centro de Italia. El del cementerio de Bérgamo, provincia con un millón de habitantes, está saturado. La situación se ha hecho desesperada. El alcalde lanzó un llamado porque los prestigiosos hospitales como el Papa Juan XXIII están repletos, el diez por ciento del personal sanitario ha contraído la pestilencia y entre los nosocomios y los médicos de familia del Servicio Sanitario Nacional se registran ya una docena de muertos.

    A Bérgamo la llaman la Wuhan de Italia, comparándola con la metrópoli china donde se originó en diciembre-enero la epidemia de coronavirus de la que ahora Italia es el país más castigado.

    Una columna de camiones militares con ataúdes llega al cementerio de Bérgamo. Foto: Reuters

    En la región de Lombardía, la más grande y rica de Italia, motor del 40% de la actividad productiva industrial italiana, se sigue concentrando el área más critica de la epidemia. Y los focos infecciosos peores están en las provincias de Bérgamo y Brescia, donde los muertos oficiales son solo una parte de la devastación mortífera del coronavirus.

     

    Qué es el Coronavirus, Cómo se contagia y cómo son sus síntomas

     

    MIRA EL ESPECIAL

    Los alcaldes protestan porque dicen que “es mucha más la gente que está muriendo”. Como los hospitales no dan abasto, los contagiados son enviados a casa y por la actividad de las compañías de servicios fúnebres privadas se ha descubierto que una parte de los fallecidos muere en el hogar y saltea la estadística.

    El alcalde de Bérgamo, Giorgio Gori, tras señalar que en la última semana hubo casi 400 muertos, confirmó en una entrevista televisiva que “los datos no dicen que muchas personas están muriendo en sus casas y no figuran en los censos”.

    Lo mismo ocurre con las cifras de contagiados, que están llegando a los cuatro mil enfermos porque la expansión del virus continúa firme. Los datos exhiben anomalías que hacen pensar que la cantidad de infestados no detectados por el sistema sanitario es mucho mayor. “Cinco veces más”, sostienen médicos de familia del Sistema Sanitario y de los hospitales bergamascos.

    Un estudio con parámetros matemáticos conocido este miércoles en Roma, reveló que en Italia los 31.000 contagiados anunciados representan solo el 30% de un total que supera los cien mil contaminados.

    El último golpe recibido llegó por donde nadie lo esperaba. Ha sido suspendida la construcción de un hospital de campo por parte de los Alpinos del Ejército, que debía ser habilitado en tiempo record en la Feria de Bérgamo. La región avisó que carecía del personal sanitario y el material médico necesario para hacer funcionar el hospital de campo.

    Ataúdes y cuerpos de fallecidos por coronavirus en Bérgamo./ EFE

    Los hospitales de Bérgamo han lanzado un llamado a los chinos, que han enviado ya varias delegaciones médicas y toneladas de ayuda, para contratar un buen número de especialistas, enfermeros y técnicos que acudan a ayudar a los exhaustos médicos del Papa Juan XXIII y otros nosocomios que necesitan urgentemente refuerzos.

    Otro recurso son los médicos cubanos. Se quiere contratar a un buen número y también hubo un llamado a La Habana para que colabore.

    El alcalde de Bérgamo estuvo de acuerdo con la alarma lanzada por el presidente de la región Lombardía, Attilio Fontana, quien dijo que está cerca el colapso del mejor sistema de hospitales de Italia por la multiplicación de los enfermos y la falta sobre todo de camas de terapia intensiva. Estos lechos son esenciales para los pacientes que entran en el estado crítico trasmitido por el virus: una pulmonía aguda que lleva a la muerte. En la terapia intensiva se inicia la última batalla, pero una parte no sobrevive, sobre todo los más viejos.

    Un médico trabaja en terapia en un hospital de Brescia./ AFP

    Ampliar los lechos de cuidados intensivos, ampliar la oferta sanitaria con hospitales de campo, representan una carrera contra el tiempo que se comienza a perder. Una parte de los científicos espera que la semana próxima la epidemia llegue a su pico máximo y comience a retroceder en Lombardía. Pero muchos creen que hace falta más tiempo, que en las actuales condiciones en Bérgamo y Brescia se está acabando.

    Brescia, una de las principales ciudades industriales del país, compite con Bérgamo por el primado como Vietnam italiano en las cifras de muertos y contagiados. El alcalde Emilio Del Bono explicó que “uno de cada siete muertos en Italia es de aquí·. En poco más de una semana el número de fallecidos llegó a 485 personas y el número de contagiados representa el 15% de todo el país. La progresión de los lutos es impresionante, sobre todo en las comunas vecinas a la ciudad. “Todos tenemos un amigo o un pariente enfermo, todos conocíamos a muchos de los fallecidos”, señaló Del Bono.

    “Vivimos una emergencia enorme que cambiará nuestro modo de ser”.

    Alcalde de Brescia, Emilio Del Bono

    El alcalde bresciano cree que “no es posible que se mantengan tantas actividades abiertas”. “Hay que detener más el movimiento de la gente”.

    En Brescia y Bérgamo, se estima que aún hay un movimiento del 40% de la población que trabaja en la cadena enorme de las industrias. Este es en gran parte el corazón productivo de Italia.

    Víctimas de la epidemia, Bérgamo./ EFE

     

    El alcalde reitera el clamor de “quédense en casa”, que es el consejo más repetido que se escucha hoy en este país, como único remedio para evitar el contacto humano que permite el contagio. No hay otro remedio para evitar el coronavirus.

    Los daños económicos en Bérgamo y Brescia son ya enormes y lo serán aún más. El gobierno de Roma ha dispuesto un plan de 25 mil millones de euros para reactivar la actividad económica nacional y subsidiar a los trabajadores. Pero esa cifra es la que se estima solo en Lombardía como las perdidas que este año sufrirán las industrias locales.