El nuevo primer ministro de Bangladesh juró el cargo el martes tras la victoria aplastante de su partido en las elecciones parlamentarias de la semana pasada, las primeras del país desde el alzamiento popular de 2024. La votación fue presentada como clave para el futuro panorama político de Bangladesh después de años de intensa rivalidad y comicios disputados.
El primer ministro Tarique Rahman, cuyo mandato durará los próximos cinco años, es hijo de la ex primera ministra Khaleda Zia y del expresidente Ziaur Rahman. También es el primer primer ministro varón de Bangladesh en 35 años.
El presidente Mohammed Shahabuddin, una figura principalmente ceremonial en el país, tomó juramento a Rahman. También juraban el cargo decenas de miembros del gabinete e integrantes del nuevo gobierno.
El Partido Nacionalista de Bangladesh y sus aliados obtuvieron 212 escaños en el Parlamento de 350 miembros, mientras que una alianza de 11 partidos encabezada por Jamaat-e-Islami, el mayor partido islamista del país, ganó 77 escaños para convertirse en la oposición.
En Bangladesh, los votantes eligen directamente a 300 miembros del Parlamento, mientras que los 50 puestos restantes están reservados para mujeres y se distribuyen de manera proporcional entre los partidos ganadores.
Rahman, de 60 años, quien regresó al país en diciembre tras 17 años de autoexilio en Londres y poco antes de la muerte de su madre, ha prometido trabajar por la democracia en Bangladesh, un país de 170 millones de habitantes.
Un gobierno interino encabezado por el Nobel de la Paz Muhammad Yunus supervisó las elecciones, en gran medida pacíficas y ampliamente aceptables para los observadores internacionales.
El principal rival de Rahman, el partido Liga Awami de Bangladesh, dirigido por la ex primera ministra Sheikh Hasina —derrocada en el alzamiento masivo de 2024—, fue excluido de la contienda. El gobierno que lideraba por Yunus también prohibió todas las actividades del partido de Hasina, que había gobernado el país durante 15 años.
Desde su exilio en India, donde vive desde el 5 de agosto de 2024, Hasina arremetió contra la votación por considerarla injusta para su partido, que aún sigue siendo una fuerza política importante. En el país, Hasina fue condenada a muerte por cargos de crímenes contra la humanidad debido a cientos de muertes relacionadas con el alzamiento popular.
Hasina rechazó la acusación y calificó a la corte de “tribunal títere”.
La Opción Cero era uno de los escenarios que planteaba Fidel Castro en los noventa tras la caída de la Unión Soviética. Sin el balón de oxígeno del gigante soviético, sobre todo sin los envíos de petróleo, el castrismo tenía un plan extremo para sobrevivir: racionamiento estricto, suspensión del transporte público o cierre temporal de colegios y universidades. La asfixia no fue total y el régimen nunca llegó a apretar ese botón. Pero ahora, tres décadas después, esa opción cero se vislumbra como algo mucho más cercano que entonces, con un país al límite sumido en su peor crisis. Tras las sanciones de Estados Unidos a los proveedores de combustible y el estrangulamiento casi total, el Gobierno ya ha puesto en marcha este fin de semana medidas parecidas a las planeadas en los noventa. El presidente, Miguel Díaz-Canel, pidió a los cubanos “esfuerzo” y “creatividad”, a la vez que reconoció que ya está en negociaciones con Washington. Aparcado de momento el fantasma de una intervención militar, la presión de Donald Trump, que se suma a las más de seis décadas de embargo, ha forzado a un acercamiento que abre una nueva etapa de máxima incertidumbre en la isla.
Desde hace un mes, todo se está moviendo y casi cada semana cambia el horizonte de lo que se puede esperar. Si el año empezó con el temor a una réplica de la operación que capturó a Nicolás Maduro en Caracas, y a mitad de enero parecía que Washington optaba por esperar sentado a que llegara el inevitable colapso, ahora el escenario es ya el de una negociación abierta con un marco todavía difuso. El canciller cubano, Carlos Fernández de Cossio, ha reconocido esta semana el “intercambio de mensajes al más alto nivel”. Sin tratarse de momento de una mesa formal de negociación, según las declaraciones de ambas partes, la cancillería cubana lleva un tiempo abonando el terreno. En un comunicado que ha causado sorpresa, el servicio de exteriores manifestó el pasado domingo que “Cuba está dispuesta a reactivar y ampliar la cooperación bilateral con Estados Unidos y propone renovar la cooperación técnica en áreas que incluyen la lucha contra el terrorismo, la prevención del lavado de dinero, el combate al narcotráfico, la ciberseguridad, la trata de personas y los delitos financieros”.
No se trata, desde luego, de las primeras negociaciones en la tortuosa relación entre ambos países, ni de la primera vez que Cuba tiende la mano al vecino estadounidense. Pero para el historiador cubano del Colegio de México (Colmex) Rafael Rojas “es insólito que Cuba parezca con estas declaraciones alinearse con las directrices de la Estrategia de Seguridad Nacional de Trump”. El presidente estadounidense desempolvó a finales del año pasado una vieja doctrina de finales del siglo XIX que justificaba su intervencionismo sobre el resto del continente americano. Bajo ese paraguas hay que entender la ofensiva de la Casa Blanca que ha puesto patas arriba el derecho internacional.
El historiador recuerda otras negociaciones, como la de la crisis de los balseros, en 1994, cuando el Gobierno demócrata de Bill Clinton solicitaba a La Habana contener el caudal migratorio cubano. “Pero ahora se está hablando en términos más amplios: Cuba como el neutralizador del flujo del Gran Caribe. Un mensaje que busca aplacar los temores de un éxodo masivo hacia Estados Unidos, una de sus mayores inquietudes históricas”. En los últimos cinco años, cuando se agudizó la profunda crisis estructural que está empujando a la miseria a la población, al menos un millón de personas han salido de la isla, el equivalente al 10% de la población.
Las líneas rojas de Díaz-Canel, que ha insistido en una negociación sometida al “respeto a la soberanía, independencia y autodeterminación de Cuba”, parecen dejar fuera un cambio brusco del modelo político autoritario instaurado en 1959. Incluso la vía venezolana, una especie de transición pactada a la fuerza con el régimen, parece lejana, según los analistas. Para Sergio Ángel, el director del Programa Cuba de la universidad colombiana Sergio Arboleda, “utilizar el mismo recurso no funcionaría”. En Venezuela, añade, “había requerimientos judiciales contra los líderes del chavismo, una negociación que viene de atrás y una escalada de la fuerza que empezó con los ataques a las presuntas narcolanchas”.
El reciente anuncio del Departamento de Estado, que enviará seis millones de dólares en asistencia humanitaria para Cuba, abona la tesis de que Washington contempla unas coordenadas distintas respecto al caso venezolano. “A la Casa Blanca le interesa el control político, la paz social en Cuba. Tanto para evitar el tan temido éxodo masivo, como para no fomentar una oleada de represión en la isla que les empujaría a una intervención militar”, señala el historiador del Colmex. “A la vez, el anuncio del Departamento de Estado apunta a un desplazamiento del resto de proveedores a Cuba para convertirse ellos mismos en el principal proveedor y pedir mucho a cambio”. Mientras en Venezuela el arma disuasoria está siendo el poder militar, en Cuba es más bien el poder económico.
Dentro de la propia isla, algunos economistas han alzado la voz pidiendo reformas. Sobre todo en lo económico: más apertura al mercado y a la inversión extranjera, prologando las medidas iniciadas hace una década tras el deshielo de relaciones diplomáticas con el Gobierno de Barack Obama. Todo aquello quedó en nada con los golpes del primer Trump y la pandemia. Con el desplome de las tres principales fuentes de ingresos, turismo, remesas y exportación de servicios, para el académico colombiano la pregunta es “cuánto tiempo va a sostener el régimen una situación insoportable para la población. El castrismo es experto en ganar tiempo, pero el tiempo se acaba”. Por su parte, Rojas cree “que la negociación va a ser lenta y moderada. Es posible que hagan alguna concesión, como una amnistía de presos políticos, pero de modo muy gradual”.
“Seguimos en caída libre, no vemos el final”
Mientras los hogares cubanos intentan seguir el ritmo que marcará la nueva batería de medidas de ajuste y racionamiento anunciadas por el Gobierno, en las calles, centros de trabajo y comercios no se habla de otra cosa. Este viernes, en un mercado del casco viejo de La Habana, Ramón, un ingeniero jubilado de 78 años, no disimulaba su enfado. “Seguimos en caída libre, sin ver el final de todo esto ¿Hasta cuándo, señores?”, decía mientras el carnicero lo miraba con rostro parco, al tiempo que abanicaba la carne de cerdo expuesta sobre el mostrador con un trozo de cartón para espantar a las moscas.
Ramón (no quiere dar su nombre real por seguridad) no se puede permitir comprar, siquiera, una libra de cerdo (1.500 pesos, unos 3 dólares), otrora un plato típico en las comidas cubanas que cada vez se ve menos. Acabó comprando dos huesos enormes que el carnicero, avispado, le vendió por 150 pesos. “Qué remedio. Por lo menos con esto saco un buen caldo para calentar el cuerpo, con el frío que hace”, decía el jubilado mientras sacaba de su billetera los dos únicos billetes de 100 que le quedaban. Como Ramón, hace tiempo que muchos jubilados no pueden pensar en comprar casi nada porque sus menguadas pensiones (unos 4.000 pesos, unos siete dólares) no dan para mucho y se ven obligados a mendigar o buscar otras maneras para subsistir. Ahora ven con pavor los días que se avecinan desde que las autoridades cubanas anunciaron que hay que apretarse más el cinturón.
“Pensé que no volveríamos a vivir estas penurias desde que superamos el Periodo Especial [de los años noventa]”, dice una mujer de 72 años, que debió regresar a su antiguo oficio de profesora en una escuela, una vez jubilada, para completar la pensión con un salario extra. A ella, sus hijos le envían una remesa mensual de 100 dólares, “pero aun así, administrarse es cada vez más difícil entre los precios elevados”. No hay gestión para esta mujer que no implique hacer una cola de varias horas, ya sea en la desabastecida farmacia, en la bodega o en el banco. Para ella, las medidas de contingencia del gobierno traerán más caos en los pocos servicios que queden disponibles para la población, sin necesidad de pagarlos en dólares. “Ya yo estoy muy mayor y muy casada para andar resistiendo”, sintetiza.
Sin apenas aliados
El Gobierno cubano ha asegurado que desde diciembre no entra un solo cargamento de combustible al país. Cerrado el grifo de Venezuela, su principal sostén los últimos años, y con Rusia o China poniéndose de momento de perfil, México es de los pocos aliados que le quedan a la isla. La presidenta, Claudia Sheinbaum, ha reconocido que ha paralizado los envíos de combustible, que el año pasado le colocaron como el primer proveedor de Cuba. Al mismo tiempo, la mandataria ha asegurado que comenzará, desde este fin de semana, a enviar lotes de alimentos y ayuda humanitaria mientras sondea las opciones de reanudar los envíos de petróleo sin ser sancionada por Estados Unidos.
México está siendo cauteloso, ya que también está en la diana de Trump, sobre todo en su campaña contra los carteles de la droga. Dentro de los equilibrios diplomáticos, la relación bilateral ha estado marcada desde hace décadas por un viejo principio, que parece todavía en plena vigencia, una especie de acuerdo tácito entre México y Estados Unidos por el que el vecino del sur podía tomar posiciones contrarias al del norte siempre y cuando no supusiera un problema serio. El apoyo de México en plena Guerra Fría a la Cuba castrista, enemigo máximo de Estados Unidos, es el mayor ejemplo. Con ese movimiento, el Gobierno priista de la época podía exhibir credenciales de izquierda, pero sin amenazar la relación bilateral.
Sheinbaum está siguiendo esa misma lógica, recuperada con fuerza por el expresidente Andrés Manuel López Obrador. En 2022, el mandatario mexicano viajó a La Habana para ser condecorado con la Orden José Martí, la más alta distinción que conceden las autoridades de la isla a una personalidad extranjera. Durante el acto, denunció el embargo estadounidense y lanzó un mensaje ambiguo: “Deseo que la Revolución sea capaz de renovarse”. Para el historiador del Colmex, “parecía insinuar que el camino de México tras el PRI, y en particular Morena, podía ser un referente para una transición democrática en Cuba”. Desde hace años, la élite castrista lleva analizando diferentes modelos ―México, China, Vietnam― en caso de necesitar una transición sin perder del todo el poder. Desde la visita de López Obrador, la relación se fortaleció con una intensificación de los envíos de petróleo a cambio de servicios médicos. Sheinbaum lo ha prolongado, pero con un discurso distinto. “La presidenta insiste en la relación histórica entre ambos, pero con más hincapié en las razones humanitarias. Un discurso difícil de asimilar para el castrismo, envuelto en una retórica de dignidad y resistencia”, añade el historiador.
Los giros y matices de las últimas declaraciones del Gobierno son otro síntoma de la situación límite en la que se encuentra la isla. El castrismo ya no niega la pobreza y utiliza términos como “genocidio” para criticar las presiones de Trump. Para los analistas consultados, es una estrategia que tiene como objetivo “espectacularizar el sufrimiento de la población”, legitimarse ante un enemigo externo y buscar la solidaridad internacional. Mientras tanto, los cubanos siguen abocados a una agonía que parece no tener fin y que supera cualquier otra crisis. Según una encuesta reciente de la Universidad Sergio Arboleda, llevada a cabo el año pasado en el país, casi un 80% de los encuestados cree que estos tiempos son peores que los del Periodo Especial de los noventa y la amenaza de la Opción Cero.
El presidente de la República, Luis Abinader, regresó esta tarde al país luego de concluir una exitosa jornada de trabajo en los Emiratos Árabes Unidos, donde sostuvo importantes encuentros que arrojaron resultados altamente provechosos para la nación.
Durante su visita oficial, el mandatario desarrolló una agenda enfocada en el fortalecimiento de las relaciones bilaterales, la atracción de inversiones y la cooperación internacional en áreas estratégicas para el desarrollo económico y social del país.
A su llegada, el gobernante se trasladó de inmediato al Palacio Nacional, donde comenzó a despachar diversos asuntos de Estado, reafirmando su compromiso de continuar desarrollando los temas prioritarios de la agenda nacional a favor de la gente.
Las autoridades destacaron que los acuerdos y acercamientos logrados durante esta misión internacional contribuirán de manera significativa al crecimiento y posicionamiento de la República Dominicana en el escenario global.
El mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT) de Haití llega a su fin este sábado (07.02.2026) sin haber logrado fortalecer las instituciones políticas ni restablecer el orden público en un país devastado por la pobreza y bajo dominio de las pandillas.
Haití, el país más pobre de América, no ha celebrado elecciones desde 2016 y carece de presidente desde el asesinato de Jovenel Moïse en julio de 2021.
La desaparición del CPT, creado en abril de 2024 ante la rampante crisis política, social y económica, deja al primer ministro, Alix Fils-Aimé, solo al mando de esta misión.
Entre otras cosas, Fils-Aimé tiene por delante el desafío de organizar elecciones legislativas y presidenciales, convocadas para el verano por el gobierno de transición.
Aunque cuenta con el apoyo de Washington, el primer ministro tendrá que lidiar con una clase política muy dividida. Sin su apoyo, le resultará difícil llevar al país a las urnas.
"Un fracaso total"
Además están las bandas criminales, cuya violencia se viene agravando desde principios de 2024, cuando el entonces primer ministro, Ariel Henry, fue obligado a dimitir por estos grupos armados.
Según la ONU, las bandas controlan el 90% de Puerto Príncipe y mataron a casi 6.000 personas en 2025.
Aproximadamente 1,4 millones de personas han sido desplazadas y casi la mitad de la población se enfrenta a una grave inseguridad alimentaria, entre ellos 1,2 millones de niños menores de cinco años.
Este Consejo está siendo "un fracaso total", afirma a la AFP Ted Saint Dic, miembro de uno de los grupos políticos que eligió a los miembros del CPT. "Han hundido aún más al país en la crisis", señala.
"Los miembros del consejo han intentado torpemente mantenerse en el poder más allá de su mandato", opina el exdiputado Antoine Rodon Bien-Aimé.
"Una vez más, da la impresión de que volvemos al punto de partida", dijo la AFP el ex primer ministro Jean-Michel Lapin.
"Estabilizar la isla"
Ante el temor de un vacío institucional, Washington, que esta semana envió tres buques de guerra a Haití, ha mostrado abiertamente su apoyo a Fils-Aimé.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, subrayó a finales de enero "la importancia de que se mantuviera en el cargo de primer ministro de Haití para luchar contra las bandas terroristas y estabilizar la isla".
Pocos días después, el Departamento de Estado sancionó a dos miembros del CPT y a un ministro, acusándolos de apoyar a las pandillas. Canadá y la Unión Europea respaldaron también a Fils-Aimé.
Desde hace unas semanas, la Policía haitiana realiza una amplia ofensiva contra las pandillas en el centro de Puerto Príncipe, que permitió desalojar a uno de sus miembros más conocidos, Jimmy Cherizier, apodado "Barbecue".
Cuenta con el apoyo de la fuerza antipandillas creada a finales de septiembre por la ONU para sustituir a su misión multinacional, insuficientemente equipada y financiada.
Brasil da un paso trascendental contra la impunidad. Por primera vez en la historia, un tribunal ha condenado por golpe de Estado a un expresidente y a militares de alta graduación. El ultraderechista Jair Messias Bolsonaro, capitán retirado del Ejército, de 70 años, ha sido condenado a una pena de 27 años (24 de prisión y tres de detención) por liderar una conspiración golpista para no entregar el poder a su rival, Luiz Inácio Lula da Silva, tras perder las elecciones en 2022. La primera sala del Tribunal Supremo ha decidido, por cuatro votos a uno, en Brasilia, que Bolsonaro perpetró cinco delitos, incluidos los de intento de golpe de Estado, intento de abolición democrática del Estado de derecho y liderar una organización criminal. Varios generales han sido condenados también por la fracasada asonada. Pese a la formidable presión de Donald Trump desde Estados Unidos, el juicio ha seguido su curso.
En el juicio políticamente más relevante de Brasil en los últimos años, Bolsonaro también ha sido condenado por daños a bienes públicos y al patrimonio protegido. Ni él ni los otros siete acusados (tres generales, un almirante, un teniente coronel y dos civiles) han acudido a la sala. Todos ellos han sido condenados. El anterior presidente (2019-2022), en prisión domiciliaria, lo ha seguido en familia desde su casa, también en Brasilia. La pena al expresidente es de 27 años, 24 de ellos en régimen cerrado. La legislación brasileña contempla múltiples modos de reducirla.
El voto decisivo ha sido el emitido este jueves por Carmen Lúcia Antunes Rocha, la única mujer de la alta corte. La jueza considera probado que “un grupo compuesto por figuras clave del Gobierno y liderado por Jair Bolsonaro llevó a cabo un plan progresivo de ataque a las instituciones democráticas con objetivo de perjudicar la alternancia de poder y minar a los demás poderes, en especial el poder judicial”. Tras recordar que Brasil recuperó la democracia hace 40 años, la magistrada ha destacado que “los hechos descritos no han sido, en esencia, negados” por los acusados.
El juez instructor, Alexandre de Moraes, poderoso, controvertido y al que la trama quiso asesinar, votó el martes por condenar a Bolsonaro por todos los delitos porque, dijo, las pruebas muestran que el expresidente reclutó, como parte de “un proyecto autoritario de poder”, a hombres de su máxima confianza para orquestar juntos un plan que le permitiera permanecer en el poder pese a la derrota electoral de 2022.
Esas acciones incluyeron descalificar el sistema electoral, amenazas al poder judicial, denunciar un fraude inexistente, planear el asesinato de las principales autoridades del Estado, elaborar un borrador para anular las elecciones e intentar reclutar a la cúpula de las Fuerzas Armadas para que se sumaran al complot. Y este jueves ha enfatizado que el 8 de enero de 2023 “no fue un paseo dominical, un paso por Disneyland, ni un acto por combustión espontánea. Fue un intento de golpe por parte de una organización criminal”. Y ha emitido un clip del día que Bolsonaro llamó “canalla” al juez y dijo que desobedecería sus órdenes.
El miércoles el juez Luiz Fux emitió un durísimo voto discrepante a favor de absolver a Bolsonaro de todas las acusaciones por falta de pruebas y que además incluyó la petición de anular todo el proceso al considerar que el Supremo no es el tribunal competente.
Los movimientos golpistas culminaron el 8 de enero, una semana después de la toma de posesión de Lula. Una turba de bolsonaristas tomó el corazón del poder en Brasilia, incluido el Supremo, que ahora acoge el juicio a los golpistas, al estilo del asalto al Capitolio, en Washington. Bolsonaro estaba ese día muy lejos de Brasilia, en EE UU, hecho que su defensa esgrime para desvincularlo de la violencia desplegada. Más de 600 personas —la tropa de la asonada— han sido condenadas.
Estar inhabilitado para presentarse a los comicios hasta 2030 no le ha impedido a Bolsonaro ejercer de líder indiscutido de la oposición al Gobierno de Lula. Solo la prisión domiciliaria y la prohibición judicial de usar redes sociales han mermado su protagonismo en el último mes. Tras la condena, su hijo Flávio Bolsonaro, senador, ha tuiteado en X: “Los pilares de la democracia han sido violados para condenar a un inocente que osó no plegarse ante un dictador llamado Alexandre de Moraes”.
Su condena tendrá enormes efectos en la carrera para las presidenciales de 2026. Es muy probable que él decida quién es el candidato de la derecha que se mide con el presidente Lula, que pretende conquistar un cuarto mandato.
El riesgo de fuga y la violación de varias medidas cautelares llevaron al juez Moraes a confinar a Bolsonaro, decomisarle el pasaporte y colocarle una tobillera electrónica en julio y a retirarle su pasaporte en 2024. El brasileño sopesó pedir asilo en Argentina.
El Supremo, invadido por una turba bolsonarista en 2023, ha reforzado la seguridad hasta tal punto que agentes armados han flanqueado al tribunal durante las deliberaciones. La retransmisión en directo llevó la expectación, el suspense, y el espectáculo a altas cotas, como les gusta a los brasileños. Esta es una de las cortes más transparentes del mundo.
Aunque envuelto en los ritos del Supremo —“con la venia, su excelencia”—, el público ha podido presenciar los debates técnicos entre los togados, pero también algunas cargas de profundidad —de Fox a Moraes y de vuelta—, guiños y algunos apuntes irónicos que han desatado risas. También se han emitido vídeos de los momentos más dramáticos de los actos golpistas.
Para el presidente Trump, el proceso contra Bolsonaro no es más que una burda persecución política, una caza de brujas como la que él considera que sufrió en Estados Unidos. Y se ha empleado a fondo para neutralizar el juicio. Castigó a Brasil con aranceles y sancionó a varios jueces. En concreto, congeló los eventuales bienes de Moraes en EE UU y retiró los visados a todos los integrantes del Supremo menos a tres: los dos nombrados por el llamado Trump de los trópicos y el que votó por su absolución. Preguntado por la condena, cuando abordaba un helicóptero en la Casa Blanca, ha respondido: “Es un hombre extraordinario, muy directo” y el fallo del Supremo “es una cosa terrible”, informa Macarena Vidal Liy desde Washington.
Es incierto si esta condena supone un punto final, o un punto y seguido, en la carrera política de Bolsonaro, el primer mandatario de extrema derecha que Brasil eligió en las urnas, en 2019. Acabar en la cárcel era una de sus pesadillas. En agosto de 2021, cuando empezó a urdir la trama para contestar las elecciones bajo falsas premisas de fraude para permanecer en el poder ilegalmente, Bolsonaro proclamó desde el palacio presidencial: “Saldré de aquí preso, muerto o con la victoria. Quiero decir a los canallas que nunca seré preso”. Lo cierto es que perdió los comicios —eso sí, por menos de dos puntos— y maniobró a fondo para impedir el traspaso de poder.
En estos tiempos tan aciagos para la democracia global, Brasil lanza un mensaje potente al resto del mundo con el veredicto: la justicia puede castigar a quienes socavan desde dentro el orden constitucional y las instituciones. No obstante, podría ser una victoria temporal.
Bolsonaro y sus fieles han pisado el acelerador para que el Congreso apruebe una amnistía que libre al expresidente y a otros condenados por golpismo y por los llamados actos democráticos del castigo penal. Varios de los aspirantes a heredar su puesto como líder de la derecha y candidato presidencial le han prometido el indulto.
Los grupos conservadores y progresistas esconden sus estrategias para elegir al próximo Papa hasta el miércoles 7, cuando se inicia el cónclave.
El desmayo de uno de los máximos candidatos a suceder a Francisco que nadie vio, más nombres y dos cardenales que se bajaron del encuentro.
Lo único que está claro es que los grupos progresistas y conservadores que dominarán el desarrollo del cónclave que elegirá al sucesor del papa Francisco han mostrado poco: están planeando y poniendo en práctica sus estrategias para conquistar el voto final de los 133 cardenales que desde el miércoles 7 de mayo se contenderán la elección del nuevo pontífice.
Hoy, en la octava congregación general a la que asistieron 180 purpurados (120 eran cardenales electores) se respiró ese clima que evita los encontronazos directos. Predomina un común deseo de mantener y mejorar la unidad de la Iglesia.
Es visible que algunos sectores mantienen muchas cartas escondidas. Los conservadores, por ejemplo, no han aún lanzado al ruedo una candidatura firme. El cardenal húngaro Peter Erdo, de 72 años, es respetado pero luce como una obligada mención de bandera.
Pero los que esperaban que “algo” mostrara cómo el ambiente se va calentando con una sorpresa, están servidos.
No es una candidatura, por el contrario luce como un suceso que cambia muchas certidumbres con un ataque a fondo para arruinar una postulación firme. El ex Secretario de Estado Pietro Parolín es el protagonista. Se difundió la noticia de que se habia desmayado por un ataque de presión, que de confirmarse arruinaría la primera candidatura informal lanzada en las congregaciones generales.
Curiosamente nadie vio el incidente. Más tarde, un cardenal colombiano dijo que lo había visto y estaba bien.
El Vaticano desmintió lo de Parolín. Todos esperan verlo para estar seguros.
El cardenal Luis Antonio Tagle, de lentes, y detrás suyo Pietro Parolin, ambos son candidatos a suceder a Francisco. Foto AP.
Pensando mal, una mano negra lanzó una falsa noticia para arruinar al único cardenal candidato “in pectoris”, que contaría con un buen paquete de votos. Cuarenta o cincuenta, según las versiones. Una cifra inferior al quórum de 89 sobre 133 sufragios, pero importante como punto de partida de fuerza desde el miércoles próximo. Hoy llegaron otros cinco cardenales y los presentes suman ya 129. Faltan solo cuatro.
Dos cardenales no vendrán a Roma por problemas de salud. Son el español Antonio Cañizares y el Keniano John Njue pero estaban en la cuenta de 135.
Nombrar a un Papa enfermo es una eventualidad que aterroriza a los cardinales. Recuerdan el caso de Juan Pablo I, que murió a los 33 días de haber asumido el papado de un ataque al corazón y que obligó a otro cónclave que eligió al polaco Karol Wojtyla, con fama de atleta, rebosante de salud. Esta vez no se equivocaron porque Juan Pablo II gobernó a la Iglesia durante 27 años y recorrió el mundo.
Si fue una maligna jugarreta para enterrar la candidatura de Pietro Parolín, lo que se sabe es que circuló, según el Vaticano, en sitios antiprogres en Estados Unidos y en alguno de Italia.
Si la presunta enfermedad de Parolín no queda clara, será inevitable la sensación de que las congregaciones han entrado también en una fase de venenos. Mala señal de lo que puede ocurrir más adelante.
Muchos cardenales, sobre todo los más nuevos elegidos por Francisco en las periferias existenciales de la Iglesia, son los que tienen más dificultades de comunicación. Existe un sistema de traducción en siete idiomas, pero cuando se inicie el cónclave está prevista solo una lengua oficial: el italiano.
Los purpurados de lenguas exóticas quedarán obligados a arreglárselas como puedan para hacerse entender y escuchar.
El cardenal Jean-Paúl Vesco, arzobispo de Argel, dijo que “aún no estamos listos, debemos descubrir quién ha sido elegido por el Señor”. Vesco se mostró optimista con el nivel de los debates en las congregaciones.
“Estoy convencido de que estaremos preparados en el momento justo, sabremos dar a la Iglesia el Papa que Dios ha elegido”. Respondió con un “lo espero” a la pregunta si el futuro pontífice seguirá la línea de Francisco.
El cardenal Vincente Bokalic Iglic, uno delos cuatro argentinos que votará nuevo Papa, llega al Vaticano este sábado 3 de mayo. Foto AP.
El cardenal argentino de Santiago del Estero y primado de la Argentina, Vicente Bokalic Iglic, dijo que “estamos todavía buscando al nuevo Papa. El deseo es que pueda seguir en continuidad con Francisco”.
El cardenal italiano Marcello Semeraro declaró que “en el cónclave buscamos a un pontífice que no tenga que gobernar solo, un director de orquesta, no un solista”.
En las respuestas de los cardenales en entrevistas, declaraciones y encuentros con la prensa, se advierten las diferencias. Algunos reclaman que el futuro Papa se haga ayudar más por el Colegio Cardenalicio y los obispos del mundo porque “no es el encargado de responder a todos los problemas”.
Algunas opiniones se sienten como críticas, mas o menos veladas, al estilo de Jorge Bergoglio.
El famoso vaticanista italiano Marco Politi opinó que el que viene es “el primer cónclave en medio siglo en el que hay una fuerte sensación de fractura en la Iglesia”. “Ese es el principal desafío”, dijo.
Añadió que “se puede decir irónicamente que habrá una elección de un Papa que frena y uno que avanza lentamente. No habrá un Francisco II, que fue impulsivo y cambio las cosas a través de gestos y palabras repentinas, aunque meditadas. Ahora se necesita una gestión más cuidadosa, más colegiada. Hay purpurados que lo critican porque no convocaba el Colegio Cardenalicio”.
Álvaro Leyva publicó una dura carta en su cuenta de X, donde también apuntó contra una asistente personal del presidente y un puñado de ministros.
Petro desmintió sus dichos y explicó por qué se ausentó en Francia.
En una durísima carta publicada en su cuenta de X, el excanciller colombiano Álvaro Leyva afirmó este miércoles que el presidente Gustavo Petro tiene un problema de adicción a las drogas. Sostuvo que lo constató durante una visita oficial a Francia en junio de 2023, donde asegura que el mandatario "desapareció dos días".
"Fue en París donde pude confirmar que usted tenía el problema de la drogadicción. ¿Pero qué podía yo hacer? Seguro fui inferior. Lo he debido aproximar, ayudar, asistir oportunamente. Guardo en mi interior la pena de no haber intentado extenderle la mano. Lo cierto es que nunca se repuso usted. Es así. Su recuperación lastimosamente no ha tenido lugar", dijo Leyva en una carta de cuatro páginas publicada en X, y que envió ayer a la oficina de la Presidencia de Colombia.
El excanciller agregó que en ese viaje a París para participar en la Cumbre para un Nuevo Pacto Financiero Mundial, convocada por el presidente francés, Emmanuel Macron, Petro "desapareció dos días" y él fue "primer testigo" de hechos que aún le producen "desazón y desconcierto".
"Uno de ellos, la ocasión en que usted se desapareció dos días en París durante una visita oficial. Como si inteligencia francesa fuera incompetente como para no haber conocido su paradero. Momentos embarazosos para mi como persona y como su canciller. Y mucho más cuando supe en dónde había estado", afirma Leyva.
Según Leyva, a ese supuesto problema con las drogas se deben también los frecuentes retrasos o ausencias de Petro de actos públicos, así como comentarios confusos que suele hacer en X.
"Sus desapariciones, llegadas tarde, inaceptables incumplimientos, viajes carentes de sentido, frases incoherentes, cuestionadas compañías según algunos y otros descuidos suyos se han registrado y se siguen registrando, señor presidente", prosiguió en su posteo.
En otro pasaje, sostiene que intentó durante su época de canciller debatir la política exterior colombiana, pero que en todo momento se vio filtrado por Laura Sarabia, una de las personas de confianza de Petro y a quien Leyra le atribuye un rol incluso personal. " Comprendí que ella era la dueña de su tiempo, de algunos quehaceres suyos y que, además, le satisfacía algunas necesidades personales", disparó en su misiva.
En la publicación hecha en la red social X Leyva también criticó a Petro por supuesto abuso de poder y por el tono usado en algunas apariciones públicas y en redes sociales.
"Sus últimas intervenciones públicas desadornadas con amenazas innecesarias, calificando inadecuadamente a sus contradictores, a algunos de criminales sin serlo, incluso dejando entrever más de una vez que los considera una amenaza para la vida de muchos conciudadanos, constituyen un abuso del poder que se deriva de la jefatura del Estado que usted detenta", sostuvo Leyva.
Junio de 2023, Gustavo Petro junto al presidente francés Emmanuel Macron, durante uno de los eventos en la gira parisina en donde el colombiano se habría perdido (LUDOVIC MARIN)
Leyva, quien fue el primer ministro nombrado por Petro cuando llegó a la Presidencia, agregó: "Bien se sabe que ha caído usted en muy frecuentes tiempos de soledad, ansiedad, depresión y otras manifestaciones de difícil superación, algunas de alto riesgo".
Sobre el cierre le pidió que se libere de Sarabia, del embajador colombiano en Venezuela Armando Benedetti o del presidente de la estatal Ecopetrol, Ricardo Roa Barragán. "Dícese de ellos que lo tienen secuestrado. Créame que con esa medida adelantaría en algo la solución", aventuró el excanciller.
"Colombia requiere la unión, no la confrontación caótica alimentada desde la jefatura del Estado, presidente. Evitemos entre todos un incendio social. Es posible", posteó.
Respuesta de Petro
En una primera reacción a esa carta que Leyva dice que entregó este martes en la Presidencia de la República, Petro aseguró que en ese viaje a París se ausentó de la agenda porque estaba en actividades turísticas y familiares.
"¿Es que Paris (sic) no tiene parques, museos, librerías (sic), más interesantes que el escritor, para pasar dos días? Casi todo en París es más interesante", aseguró el jefe de Estado en su cuenta de X.
Luego indicó: "¿Es que acaso no tengo hijas y nietas en París, muchísimo más interesantes que el escritor?", dijo en alusión implícita a Leyva.
Políticos cercanos a Petro criticaron este miércoles la actitud de Leyva y dijeron que si tenía conocimiento de problemas del presidente debió comentarlos cuando estaba en el Gobierno y no después. En tanto, voces opositoras piden que se investigue la denuncia hecha por el exjefe de la diplomacia colombiana.
Leyva fue el primer ministro de Relaciones Exteriores de Petro, cargo en el que estuvo desde el 7 de agosto de 2022 hasta comienzos de 2024, cuando salió del Gobierno al ser suspendido por la Procuraduría (Ministerio Público) debido a problemas con un contrato para la emisión de pasaportes.
No es la primera vez que se ventilan supuestos problemas de Petro con las drogas, pues en noviembre de 2023 la periodista María Jimena Duzán publicó una columna en la revista Cambio en la que planteó este asunto.
"Presidente, si usted tiene un problema de adicción, lo invito respetuosamente a que lo devele. La adicción es un problema de salud que afecta a muchos colombianos y aceptarlo no es ni pecaminoso ni es una falla moral", escribió en esa ocasión Duzán.
La definición legal de una mujer se basa en el sexo biológico y no en el género, dictaminó el Tribunal Supremo británico.
Es una decisión muy sensible que podría tener consecuencias importantes para las mujeres transgénero en Reino Unido.
La definición legal de una mujer se basa en el sexo biológico y no en el género, dictaminó este miércoles el Tribunal Supremo británico, en una decisión muy sensible que podría tener consecuencias importantes para las mujeres transgénero en Reino Unido.
El litigio enfrenta desde 2018 al gobierno escocés, que se comprometió firmemente en favor de los derechos de las personas transgénero en los últimos años, y a la asociación "For Women Scotland".
"La decisión unánime de este Tribunal es que los términos 'mujer' y 'sexo' en la ley de igualdad de 2010 se refieren a una mujer biológica y a un sexo biológico", dictaminaron los magistrados de la mayor instancia judicial del país.
El Tribunal Supremo aseguró sin embargo que las personas transgénero están protegidas por la ley.
"No solamente contra la discriminación basada en la característica protegida del cambio de género, sino también contra la discriminación directa, discriminación indirecta y el acoso relacionados con su género adquirido", consideró la corte.
Activistas de "For Women Scotland "acogieron el fallo con gritos de alegría. Foto: Reuters
Decenas de activistas de "For Women Scotland "acogieron el fallo con gritos de alegría. "Estoy temblando (…) Es un gran día", reaccionó una de ellas.
El juicio
El fallo marca la culminación de una larga batalla legal que podría tener importantes implicaciones para la aplicación de los derechos basados en el sexo en Escocia, Inglaterra y Gales.
El tribunal falló a favor del grupo activista For Women Scotland, que presentó una demanda contra el gobierno escocés argumentando que las protecciones basadas en el sexo solo deberían aplicarse a las mujeres nacidas.
"Pensábamos que los derechos de las mujeres retrocederían y hoy los jueces han dicho lo que siempre hemos pensado: las mujeres están protegidas por su sexo biológico", celebró Susan Smith, codirectora del grupo.
"Las mujeres ahora pueden sentirse seguras sabiendo que los servicios y espacios destinados a mujeres están reservados para mujeres", añadió.
Mujeres celebran frente a la Corte Suprema. Foto: Reuters
Las asociaciones de defensa del colectivo LGTB+ temen que las mujeres transgénero se vean vetadas de algunos lugares como los centros de acogida de mujeres.
El tema es extremadamente polarizante y genera violentas disputas entre defensores de los derechos de las personas trans y activistas que consideran que los derechos de las mujeres están amenazados por algunas de sus reivindicaciones.
Debate sobre la ley de Igualdad de 2010
El juicio giraba en torno a la interpretación de la ley británica de Igualdad (Equality act) de 2010.
Para el gobierno escocés, el texto era claro: si una mujer transgénero obtuvo un certificado de reconocimiento de su género tras su transición (GRC), es considerada como mujer y tiene derecho a acceder a las mismas "protecciones que las que fueron declaradas mujeres al nacer".
"Mujer se nace", reza el cartel de una manifestante en Londres. Foto: Reuters
Pero la asociación "For Women Scotland" defiende que la norma se basa en el sexo biológico. La organización recibió entre otros el apoyo de la autora de "Harry Potter", J.K Rowling, que vive en Escocia y multiplicó las declaraciones sobre el tema, lo que le valió acusaciones de transfobia.
Tras una primera victoria ante la justicia escocesa, la asociación sufrió dos reveses en 2023.
Unas 8.500 personas han obtenido un certificado GRC en Reino Unido desde la creación del sistema en 2004, informó el gobierno escocés en noviembre.
En su red social, el presidente estadounidense pidió la "liberación" de la líder ultraderechista francesa.
El domingo, dos marchas -una a favor y otra en contra de la condena de Le Pen- coincidirán en París.
Cuando los magistrados que la condenaron están amenazados de muerte y dos marchas a favor y en contra se organizan para el domingo, la frustrada candidata presidencial francesa Marine Le Pen consiguió en este clima tenso la solidaridad del presidente y el vicepresidente de Estados Unidos para su causa.
Donald Trump publicó el jueves 3 de abril un largo mensaje en su red social Truth Social para denunciar la condena a Marine Le Pen por parte de la justicia francesa y su inmediata ilegibilidad por 5 años para ser candidata presidencial “por malversación de fondos públicos”.
Trump y Vance defienden a Marine
En su red social, el presidente estadounidense pidió la "liberación" de Marine Le Pen, considerando que su sentencia de inelegibilidad constituye una "caza de brujas" para impedirle ganar las elecciones presidenciales francesas de 2027.
Donald Trump aborda el Air Force One hacia Palm Beach. Foto: Reuters.
Donald Trump lo calificó de "asunto muy importante" el día de la condena de Le Pen. En medio de la guerra de tarifas y cuando se dirigía a Mar a Lago en avión, Trump utilizó su red Truth Social para defender a la candidata presidencial francesa favorita en los sondeos para las elecciones presidenciales del 2027.
"No conozco a Marine Le Pen. Pero aprecio el hecho de que haya trabajado duro durante tantos años", escribió el presidente estadounidense el jueves por la noche.
"Sufrió reveses, pero siguió adelante. Y ahora, justo antes de lo que sería una gran victoria, la persiguen por un cargo menor, del que probablemente no sabía nada. Me parece un error contable", continuó Trump.
"Esto es tan malo para Francia y para el Gran Pueblo de Francia (…) ¡LIBERTAD A MARINE LE PEN!" Donald Trump instó en letras mayúsculas.
Sin mencionar jamás la justicia francesa ni el poder ejecutivo, el presidente estadounidense, cuyos allegados, el vicepresidente J. D. Vance y el billonario Elon Musk apoyan abiertamente a los partidos de extrema derecha en Europa, consideró que Marine Le Pen era víctima de una "caza de brujas" por parte de "izquierdistas europeos, que utilizan el arma judicial para silenciar la libertad de expresión".
Para el vicepresidente JD Vance, “están intentando meterla en la cárcel”. El también dio este jueves su apoyo a la líder de Reagrupación Nacional (RN).
Donald Trump, atrás su vice JD Vance. Foto: AP
"Ella lidera algunas encuestas. Y por un cargo particularmente menor, están tratando de encarcelarla y mantenerla fuera de las elecciones", dijo Vance en la cadena de televisión Newsmax, uno de los canales favoritos de la derecha ultraconservadora estadounidense.
También sugirió erróneamente que Marine Le Pen no estaba "implicada" personalmente en los hechos alegados por la justicia francesa. "Esto no es democracia", insistió.
Declarada culpable lunes pasado en París de malversación de fondos públicos en el caso de los asistentes parlamentarios europeos, Marine Le Pen fue condenada a cuatro años de prisión (dos de ellos firmes y bajo vigilancia electrónica), a una multa de 100.000 euros y, sobre todo, a cinco años de inhabilitación con ejecución provisional inmediata. Apeló y su casó será tratado en el verano del 2026 por el tribunal. Pero su inelegibilidad
Tras esta condena, la tres veces candidata presidencial recibió el apoyo de muchos dirigentes extranjeros de la derecha radical.
Marchas a favor y en contra, el domingo
En París se preparan para el domingo dos manifestaciones. Una va a defender a Marine Le Pen a la 1 de la tarde, y otra -en la plaza de la República-, defenderá la independencia de la justicia.
Tres días antes de la manifestación de apoyo a Marine Le Pen, organizada en la plaza Vauban de París, la Reagrupación Nacional quiere bajar la temperatura. No quiere ser acusado de atizar tensiones tras la condena, en el caso de los asistentes parlamentarios de los eurodiputados del FN (ahora RN), de la líder de los diputados nacionalistas en la Asamblea, quien fue inmediatamente condenada a cinco años de inelegibilidad.
Temen disturbios
Aunque la mayoría de los franceses temen disturbios el 6 de abril en la capital al margen de esta manifestación (encuesta de Toluna Harris Interactive para LCI), el presidente del partido de RN Jordan Bardella intentó tranquilizar a la opinión pública.
Invitado al canal de noticias la noche del jueves, el jefe de la RN declaró que se estaba preparando para este evento "con un espíritu completamente pacífico". "Esta es una movilización por la democracia y para que se respeten nuestros derechos", aseguró el eurodiputado, en respuesta a "quienes puedan tener inquietudes".
Es también una forma de responder al ataque del presidente de la región de Hauts-de-France, Xavier Bertrand, quien afirmó el miércoles pasado temer "una mala reconstrucción del Capitolio", en referencia al asalto al Parlamento estadounidense en Washington, lanzado hace cuatro años por partidarios de Donald Trump tras la derrota del republicano en las elecciones presidenciales de 2020.
Aunque el heredero de Marine Le Pen reconoce fácilmente que las manifestaciones en Francia suelen estar plagadas de violencia o excesos, estos últimos "nunca vienen de Reagrupación Nacional", sino "de activistas de extrema izquierda". Y con razón: los franceses tienen, según él, una visión distorsionada de las movilizaciones que tienen lugar en el espacio público.
"Cada vez que hay una manifestación, termina con ataques policiales, con la extrema izquierda y los 'black blocs' viniendo a arruinar todas las manifestaciones que se organizan en nuestro país", señaló Bardella.
Pidió "el regreso a una democracia mucho más sana". Donde "el derecho a manifestarse está garantizado".
La izquierda, los ecologistas y la Francia Insumisa se reunirá para defender la independencia de la justicia en la plaza de la República. Pero no participarán los socialistas porque no quieren hacer sentir a los jueces que los presionan.
“Proteccionismo inteligente”
Cuando el shock causado por el anuncio de Donald Trump de imponer aranceles masivos a los socios comerciales de Estados Unidos sigue resonando en todo el mundo, con todas las bolsas europeas cayendo,
Marine Le Pen llamó el jueves por la noche a instaurar un "proteccionismo inteligente" en Europa. Fue tras el anuncio de un aumento del 20% en los aranceles aduaneros estadounidenses, sobre todos los productos importados de la Unión Europea.
La presidenta del grupo RN en la Asamblea Nacional denunció en X que los aranceles que eran "brutales y benefician sólo a Estados Unidos, mientras que podríamos haber creado nuevas reglas para el comercio internacional, sin la negación de los frenéticos globalistas".
Recicló el rostro del xenófobo partido de su padre. Y se catapultó al primer puesto para ser candidata a presidente, en 2027.
Rubia como su mamá, con tres hijos y tres maridos, esta líder política de 1,82 parece haberse quedado sin carrera.
Se acabó la carrera presidencial de Marine Le Pen. En una mañana tan soleada como fría en una primavera que llega a París, el tribunal la consideró automáticamente “inelegible” por 5 años por malversación de fondos públicos en el Parlamento Europeo. Ella va a apelar, pero la sentencia se cumple desde ahora.
No podrá llegar al palacio del Eliseo en el 2027, cuando era la candidata presidencial favorita en los sondeos. Fue condenada por corrupción junto a 8 empleados, que usaban los fondos del parlamento europeo para pagar empleos inexistentes.
Probablemente esta sentencia judicial ponga fin al nepotismo lepenista en Reagrupación Nacional, el ex Frente Nacional de su padre, Jean Marie Le Pen. Ella lo recicló y lo volvió digerible, con un discurso populista que entusiasmó tanto a la ultraderecha como a los viejos comunistas.
Rubia como su mamá, con su 1,82 a cuestas, tres hijos, tres maridos, Marine se sentó en la primera fila del tribunal junto a su expareja Louis Aliot, también condenado a 3 años. Pero se levantó sin escuchar la sentencia final.
Le bastó saber que era “inelegible”. Su sueño hecho trizas, en ese palacio de vidrio moderno, donde hoy está el tribunal de Paris. Demasiadas malas noticias en poco tiempo. Su padre Jean Marie, con quien las relaciones eran difíciles a causa de la política, murió cuando ella estaba en la isla de Mayote hace dos meses.
De tal palo…
Marine Le Pen nació el 5 de agosto de 1968 en Neuilly-sur-Seine. Aprendió política junto a su padre y lo sucedió en el 2011. Fue candidata de ese partido en las elecciones presidenciales francesas de 2017 y 2022. En 2022 renunció como líder de Reagrupación Nacional.
Jean-Marie Le Pen y su hija Marine, en una foto de 1988. Foto: Reuters
Le Pen era la menor de tres hijas de una familia extremadamente complicada. Su infancia estuvo marcada por la carrera política de su padre, quien defendía una gama de opiniones controvertidas. Pronazi, anti-inmigrantes, racista, acusaciones de tortura en Argelia. En 1976 fue el blanco de un ataque con bomba, que dañó gravemente el edificio de apartamentos de la familia.
Éste y otros reproches menos violentos a las opiniones de su padre influirían en la propia política de Le Pen. Se licenció en Derecho en la Universidad Panthéon-Assas (Universidad París II) en 1991. Permaneció allí para completar un grado avanzado en Derecho Penal en 1992. Ese año fue certificada para ejercer la abogacía y trabajó como abogada en París de 1992 a 1998.
En 1998 se unió al aparato administrativo del Frente Nacional, fundado por su padre en 1972. Era la principal oposición de derecha a los principales partidos conservadores de Francia. Se desempeñó como directora de asuntos jurídicos del partido hasta 2003, cuando se convirtió en vicepresidenta del Frente Nacional. Al año siguiente se presentó con éxito a una candidatura para un escaño en el Parlamento Europeo, donde se unió a su padre en el bloque de países no alineados de ese organismo.
Salir de las sombras del viejo Le Pen
Cuando Le Pen emergió de la sombra de su padre para convertirse en una figura nacional por derecho propio, se distanció de algunas de las opiniones más extremas de él y del partido.
Si bien abrazó la postura anti inmigratoria establecida del Frente Nacional, rebautizó el euro-escepticismo tradicional del partido como nacionalismo francés.
Marine Le Pen aprendió política junto a su padre. Foto: AP
Fue una crítica abierta del antisemitismo, que había marginado al partido en el pasado. Muy televisiva, con gran capacidad de persuasión en la calle y los mercados durante su campaña electoral, agudos instintos políticos forjados al lado de su padre, ganó fácilmente las elecciones para sucederlo como líder del Frente Nacional en 2011.
En mayo de 2011, Le Pen fue elegida para representar al Frente Nacional en las elecciones presidenciales de 2012 contra el presidente en ejercicio, Nicolas Sarkozy y el candidato socialista François Hollande.
En abril de 2012, Le Pen acabó en un sólido tercer lugar en la primera vuelta de esa elección, obteniendo más del 18 por ciento de los votos. Si bien este resultado no le permitió a Le Pen avanzar a la segunda vuelta, sí representó el mejor desempeño en la historia del Frente Nacional en una elección presidencial, superando incluso los números de su padre en 2002, cuando avanzó a una segunda vuelta con Jacques Chirac.
Moderar la imagen
Marine siguió moderando la imagen del Frente Nacional. Su popularidad personal reflejó la creciente aceptación del partido como una alternativa viable a los dos principales partidos de Francia.
Le Pen aprovechó una tendencia anti-establishment que estaba creciendo en Francia. Las elecciones para el Parlamento Europeo en mayo de 2014 demostraron cuán extendido estaba ese sentimiento. Por primera vez en la historia del Frente Nacional, obtuvo el primer puesto en una elección nacional, obteniendo más de una cuarta parte de los votos y colocando a Le Pen en el foco internacional como la portavoz más destacada del euro-escepticismo.
Marine Le Pen se convirtió en una alternativa a los principales partido de Francia. Foto: Reuters
Las polémicas declaraciones de Jean-Marie Le Pen alimentaron una disputa pública con Marine. En agosto de 2015, Le Pen padre fue expulsado del partido que había dirigido durante casi 40 años.
Anti-europea, pro-Trump y pro-Brexit
Le Pen saludó el referéndum por el Brexit en el Reino Unido en junio de 2016 y la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos en noviembre de 2016, como prueba de la creciente aceptación de sus principios.
Trump había hecho campaña con una plataforma ampliamente anti-establishment, anti-inmigración y anti-islámica. Su éxito entre los votantes de clase media y rurales parecía un buen augurio para Le Pen antes de las elecciones presidenciales francesas de 2017.
El 23 de abril de 2017, Le Pen quedó en segundo lugar, detrás de Emmanuel Macron, un centrista pro-UE que había servido como ministro de Finanzas bajo Hollande, en la primera ronda de elecciones presidenciales.
Poco más del 75 por ciento de los votantes elegibles emitieron sus votos en la segunda vuelta, la participación más baja de Francia en una elección presidencial en casi medio siglo.
Además, unos cuatro millones de votantes —casi el 9 por ciento de los que acudieron a las urnas— optaron por emitir su voto en blanco o nulo intencionalmente como protesta contra ambos candidatos.
De los restantes votos elegibles, Le Pen obtuvo alrededor del 34 por ciento de los votos, casi el doble del total de su padre contra Jacques Chirac en la segunda vuelta de las elecciones de 2002.
Se celebraron las elecciones legislativas de junio de 2017. Le Pen ganó por primera vez un escaño parlamentario, en representación de Hénin-Beaumont.
La victoria significó que Le Pen tuvo que renunciar al escaño en el Parlamento Europeo que ocupaba desde 2004.
Apenas dos semanas después de dimitir, las autoridades francesas la pusieron bajo investigación criminal por malversación de fondos durante su etapa como eurodiputada.
La Oficina Europea de Lucha contra el Fraude, organismo de la UE encargado de investigar los delitos económicos y la corrupción relacionados con fondos de la UE, afirmó que Le Pen había perdido unos 5 millones de euros (5,4 millones de dólares) en asuntos del partido Frente Nacional. Esa es la investigación que ha dinamitado su carrera presidencial.
Cambio de nombre
En junio de 2018, Le Pen anunció que el Frente Nacional cambiaría su nombre a Rassemblement National (Reagrupación Nacional), en un aparente esfuerzo por distanciar al partido de su pasado abiertamente neofascista y antisemita.
Reagrupación Nacional encabezó las elecciones parlamentarias europeas de 2019. Sin embargo, Le Pen tenía una fuerte presencia en las encuestas de cara a las elecciones presidenciales de 2022.
Cuando los votantes franceses acudieron a las urnas en abril de 2022, lo hicieron en cantidades históricamente bajas. La primera vuelta de las elecciones presidenciales fue una repetición virtual de la contienda de 2017, ya que Macron y Le Pen terminaron en los dos primeros lugares y avanzaron a la segunda ronda.
En la segunda vuelta, Macron triunfó una vez más por un margen significativo. Aunque Le Pen reconoció la derrota ante Macron, se apresuró a describir el resultado como “una victoria” para su partido. Le Pen obtuvo más del 40 por ciento de los votos, una mejora significativa respecto a su 2017.
Le Pen dejó formalmente su liderazgo de la Reagrupación Nacional en noviembre de 2022 para dedicar su tiempo al grupo parlamentario del partido en la Asamblea Nacional.
Fue reemplazada por Jordan Bardella, su protegido de 27 años, hijo de la inmigración argelino-italiana, quien tuvo la tarea de aumentar el atractivo del partido entre los votantes más jóvenes. Hoy es su heredero, más popular que ella.