Lucie Blackman tenía 21 años cuando fue drogada, abusada y descuartizada por un poderoso empresario japonés mientras vivía en Tokio.
La joven británica había llegado a la capital nipona con su mejor amiga, Louise Phillips, para nutrirse de una cultura distinta a la que la rodeaba en Kent, su ciudad natal en Gran Bretaña.
Pero sin la sospecha de ningún peligro inminente, desapareció tras salir con un hombre mayor.
Y a pesar de que sus seres queridos tenían la esperanza de encontrarla con vida en Japón, la policía descubrió lo peor: había sido asesinada y una serie de otras mujeres también fueron víctimas del mismo sujeto.
Asesino y depredador sexual: el millonario japonés que cometía horribles crímenes contra jóvenes occidentales
La desaparición de Lucie Blackman
Corría la mañana del domingo 2 de julio del 2000, cuando sonó el teléfono en la residencia de huéspedes en la que vivían las dos amigas en Tokio. Phillips contestó la llamada y escuchó la voz de un hombre que hablaba inglés fluido.
Le dijo que Lucie se había unido a una secta religiosa y que no quería ser contactada por nadie. Tras expresar esas palabras, simplemente cortó.
Desde los primeros segundos, Louise supo que aquello era imposible. Después de todo, conocía a su compañera y sabía que no se uniría a un grupo de tales características. Y que no deseaba ser hallada por sus seres queridos era aún menos creíble.
Inmediatamente, recordó un dato crucial. La noche anterior, Lucie había salido con un hombre que había conocido en el bar en el que trabajaba y dicho sujeto le había regalado un teléfono celular y una costosa botella de champagne.
Sin pensarlo demasiado, llamó a su familia que se encontraba en Gran Bretaña. Supo que su amiga estaba en peligro.
Phillips y Blackman habían llegado al país asiático con el propósito de buscar una vida y experiencias distintas a las que tenían en Europa. Apenas terminó el colegio, Lucie consiguió un trabajo como azafata en una prestigiosa aerolínea británica, pero tras pasar un tiempo en ese empleo, notó que quería vivir en el extranjero.
Renunció a su puesto y las dos se dirigieron a Japón. Así, se asentaron en Tokio el 4 de mayo del 2000 —cerca de dos meses antes de la desaparición— y arrendaron una pieza económica en una casa de residentes, en las cercanías del Estadio Olímpico.
Las dos jóvenes encontraron trabajo rápidamente. Lucie como “anfitriona” en el bar de una discoteca llamada Casablanca, ubicada en el barrio de Roppongi, el cual es frecuentado por hombres mayores y adinerados durante las noches.
“Anfitriona” está entre comillas, porque en el país asiático se entiende esa labor en específico como el acto de no solo atender y servir tragos a los clientes, sino que también hablar y reírse con ellos. Dicha compañía no incluye sexo, lo que está prohibido por ley dentro de los locales.
Asesino y depredador sexual: el empresario japonés que cometía horribles crímenes contra jóvenes occidentales. Foto: referencial / Roppongi / Tokio.
De esa manera, las mujeres extranjeras con rasgos físicos distintos a los asiáticos pueden llegar a hacerse un buen sueldo trabajando unas seis horas.
Para Blackman, aquello parecía conveniente. Y como el recinto no se veía peligroso, adoptó ese trabajo.
Ambas estaban comenzando a adaptarse y todo transcurría con normalidad, pero el primer punto que le llamó la atención a su amiga, fue cuando Lucie ese sábado 1 de julio le avisó por teléfono que saldría con un hombre que conoció en el bar.
Después de ese momento, no volvió a escuchar su voz ni tampoco la volvió a ver en persona. Solo se quedó con esa llamada que un desconocido le hizo la mañana siguiente.
Consciente de que Lucie podía estar en apuros, luego de ese episodio llamó a su familia en Gran Bretaña. Tras escucharla, la hermana menor de Lucie, Sophie, voló a Tokio el 4 de julio, solo dos días más tarde.
Y una vez que se encontró con Louise, fueron juntas a una comisaría para hacer la denuncia.
Preocupadas, le explicaron a los policías que Lucie había salido con un extraño, que no había vuelto y que alguien dijo por teléfono que ella no quería ser contactada.
En un inicio, los agentes escucharon, pero tras conocer que ella trabajaba en un bar, desestimaron sus relatos y les dijeron que “ese tipo de mujeres” solían irse de vacaciones repentinamente con hombres millonarios, sin avisar ni dar explicaciones.
Como es de esperar, Louise y Sophie estaban indignadas. Lo sintieron como una discriminación directa hacia Lucie y vieron que los uniformados no tenían intenciones de salir a buscarla.
Los gritos de un padre y la ayuda del Primer Ministro
El papá de la joven, un desarrollador inmobiliario llamado Tim Blackman, llegó a Tokio cuando habían pasado 11 días sin que se obtuvieran pistas del paradero de su hija.
Ya en territorio nipón, otro británico casado con una japonesa le advirtió que como Lucie era extranjera y Tokio es una ciudad repleta de personas de otros países que se asientan ilegalmente, era probable que la policía no investigara a fondo.
Fue en ese momento cuando se le ocurrió hablar con los medios de comunicación para difundir el caso.
Justo en ese periodo, el Secretario de Asuntos Exteriores británico, Robin Cook, se encontraba con el Primer Ministro inglés, Tony Blair, en una visita diplomática en la capital nipona, por lo que se acercó a ellos para contarles la situación de Lucie.
Aquello les sorprendió, por lo que Blair le comentó el asunto a su par japonés, Yoshiro Mori, quien le prometió que atraparían al responsable de la desaparición.
Rápidamente, las acciones policiales comenzaron. Y al mismo tiempo, Tim recorría dicha metrópolis con más de 30 mil carteles con la cara de su hija, los cuales iba pegando por todos lados.
Así, el 13 de julio organizó una conferencia de prensa y el caso salió en los titulares de los medios de ambos países. Ocho días más tarde, el 21 de ese mes, Blair se reunió con la familia Blackman.
La presión por encontrar a Lucie era latente para las autoridades locales y las miradas de Gran Bretaña estaban puestas sobre la investigación de la Policía Metropolitana de Tokio.
En medio de ese escenario, también aparecieron testimonios y pistas falsas que interrumpieron el proceso, tales como una carta supuestamente firmada por ella que decía: “Déjenme en paz, estoy haciendo lo que quiero”.
Tanto su familia como los policías supieron que era una distracción. No había tiempo que perder.
Un hombre adinerado y jóvenes drogadas
Pese a que el caso ya era conocido en Tokio y Reino Unido, todavía faltaban rastros que llevaran al paradero de Lucie y el sujeto con el que salió la noche del 1 de julio. Fue por esto que el sargento Junichiro Kuku analizó nuevamente todos los informes.
En esa revisión, vio que una anfitriona de un club nocturno de Roppongi —el mismo barrio en el que trabajaba la británica— declaró en una oportunidad que aceptó la invitación a salir de un cliente. Tras ese evento, despertó varias horas después con dolor de cabeza y cuerpo, sin tener más recuerdos y con la sensación de haber sido drogada.
Con esos datos, los agentes fueron a hablar con las empleadas de los locales de la zona. En un inicio, ellas se negaron a declarar, pero luego tres extranjeras relataron situaciones similares, las cuales reportaron a la policía sin recibir mayor atención.
Todas venían de otros países, habían sido invitadas a comer por un japonés adinerado y habían sido drogadas, para después no recordar nada de lo sucedido y sentir dolores corporales.
Las piezas calzaban y parecían tener una relación directa con la desaparición de Lucie Blackman. Y aunque no sabían quién era el responsable de los atentados, sí estaban seguros de que se trataba de la misma persona: un violador en serie de alto poder adquisitivo que llevaba años operando de esa manera.
Una de las víctimas, proveniente de Australia, contó que en 1997 —tres años antes— alcanzó a anotar en su agenda el nombre y número de teléfono del agresor. Si bien, cuando se la solicitaron dijo que ese registro estaba en su país natal, le pidió a su papá que se la enviara para que los detectives pudieran revisarla.
La hoja con esas anotaciones efectivamente estaba ahí, aunque ampliamente tachada. Los investigadores tuvieron que leerla a contraluz.
“Yuji Honda” era el nombre que se leía en el papel, mientras que el número terminaba en 3301.
Revisaron la línea y vieron que seguía activa, por lo que buscaron entre los teléfonos que terminaban con esos cuatro números y vieron que uno de ellos tenía historial de haberse contactado con la australiana.
Luego, le pidieron a la compañía de celulares que les revelara quién la ocupaba. Como en ese tiempo no existía la misma tecnología que ahora, solo obtuvieron que la zona desde la que se habían hecho los llamados era Akasaka, una de las más caras de Tokio.
Los policías siguieron el rastro y llegaron a unos edificios residenciales. Según las víctimas, el sujeto tenía una colección de autos de lujo importados —tales como Porsche y Mercedes Benz— , además de propiedades sobre el mar.
Tras esos avances, una de las mujeres fue al lugar con los agentes y reconoció que había estado ahí cuando fue atacada.
Con una foto de Lucie Blackman en sus manos, los detectives fueron a un costoso restaurante cercano y preguntaron a los trabajadores si habían visto a la joven. Ahí, una mesera aseguró que sí y dijo que la vio comiendo con un hombre mayor.
Volvieron a los edificios y buscaron a alguien que tuviese varios vehículos. Fue así como encontraron a uno. Su nombre real: Joji Obara.
Asesino y depredador sexual: el empresario japonés que cometía horribles crímenes contra jóvenes occidentales. Foto: Joji Obara.
El arresto y la evidencia de sus crímenes seriales
Para asegurarse de que aquel individuo era efectivamente el que buscaban, los policías reunieron varias fotos de distintos hombres y se las mostraron a las víctimas. Todas ellas dijeron que Obara, un agente inmobiliario, era el agresor.
Ya habían pasado 100 días sin saber nada de Lucie Blackman, así que sin más atrasos, elaboraron una estrategia para arrestarlo.
Sabían que todas las mañanas salía a buscar el diario, así que llegaron a las 6:00 y esperaron a que abriera la puerta.
Poco menos de una hora después, salió en busca del periódico, momento en el que fue sorprendido por un detective, quien le preguntó si era Joji Obara. Él respondió que sí y procedieron a detenerlo y a revisar el interior de su residencia.
Lo que encontraron los sorprendió. El sujeto tenía un cuaderno personal en el que relataba sus crímenes, además de drogas ilícitas y sustancias que tienden a ser utilizadas para cometer delitos.
También había unos sospechosos accesorios de metal que colgaban desde el techo y más de 400 videos caseros que se demoraron una semana en revisar por completo.
Las grabaciones audiovisuales mostraban centenares de violaciones a mujeres inconscientes, mientras que esos objetos metálicos eran usados para colgar a sus víctimas. Por su parte, él figuraba desnudo en las cintas, generalmente con una máscara en su rostro.
La evidencia en contra de Obara era demoledora, pero Lucie Blackman no salía en ninguno de esos videos.
De hecho, el empresario negó haberla conocido y declaró que las mujeres de los registros habían actuado, de forma consentida, a cambio de dinero.
Su versión no se sostuvo, ya que las víctimas que aparecían en las escenas no recordaban nada en absoluto. Asimismo, en una grabación se veía que una de ellas temblaba mientras estaba inconsciente, lo que según los peritos, sugería que podía haber sido intoxicada con una sustancia específica.
Dicha joven era una ex modelo australiana de 21 años llamada Carita Ridgway, quien había muerto en 1992 en un hospital, tras ser llevada por un sujeto que se presentó como Nishida y que pagó los gastos de internación.
Al revisar las transacciones, vieron que el hombre que su verdadero nombre era Joji Obara, el mismo individuo. También, vieron que la ficha clínica decía que murió a causa de un envenenamiento por mariscos.
Por esa época, el empresario incluso había insistido repetidamente para reunirse con sus familiares cuando viajaron a Tokio para verla en el hospital. Cuando lo logró, les dijo que la amaba y que “quería pasar mucho más tiempo con ella”.
Junto con ello, les ofreció un collar de diamantes, un anillo que —según les aseguró— había comprado para darle en su cumpleaños y se ofreció a pagar el funeral, pero ellos se negaron a aceptar cualquier elemento de él.
Les pareció extraño, hasta que años después, a raíz del caso de Lucie Blackman, descubrieron que él mismo abusó sexualmente de Carita Ridgway y posteriormente la asesinó.
Perfil de un asesino
Nació en Osaka en 1952, como fruto de un matrimonio coreano con escasos recursos. Si bien, la familia tenía problemas para sustentarse, cuando Obara era un niño su papá comenzó a ganar dinero en apuestas, hasta el punto en que cambió la economía familiar con máquinas de póker.
A partir de aquello, pudo estudiar en un colegio privado de élite y contó con numerosos profesores particulares. Cuando tenía 17 años, en plena adolescencia, su progenitor murió súbitamente, por lo que él y sus dos hermanos heredaron una fortuna y las múltiples propiedades que tenía en Osaka y Tokio.
Luego, estudió Ciencias Políticas y Leyes en la Universidad de Keio en la capital nipona y cambió su nombre a Seisho Hoshiyama, para así camuflar su ascendencia coreana. Sin embargo, después se arrepintió y volvió a adoptar el de nacimiento.
Obara también estudió por cortos periodos en Estados Unidos y Suecia, por lo que hablaba fluido inglés, mientras que amasó su poder económico hasta conseguir un patrimonio de 45 millones de dólares, invertidos en el sector inmobiliario y vehículos de lujo.
Más adelante, en la década del 90, comenzó a perder parte de su riqueza, por lo que se vinculó con la mafia para lavar dinero sucio.
Asesino y depredador sexual: el empresario japonés que cometía horribles crímenes contra jóvenes occidentales. Foto: Joji Obara.
A lo largo de su vida, Obara presentó signos de no estar conforme con su etnia. No solo trataba de ocultar que sus padres eran de Corea, sino que también, detestaba sus ojos rasgados y se operó para tenerlos más redondos.
Tampoco dejaba que le sacaran fotografías —para no ser identificado— y ocupaba frecuentemente unos lentes negros, además de tomar hormonas de crecimiento y poner unos tacos internos en sus zapatos para verse más alto.
Asimismo, tenía una fuerte obsesión con las mujeres de características físicas occidentales. Derechamente, las odiaba, por lo que buscaba locales en donde jóvenes extranjeras fueran anfitrionas, para así identificar potenciales víctimas.
Su diario personal —hallado tras su detención— dio señales de su violento y retorcido estado mental. Ahí, escribió ofensas contra las mujeres de otros países, dijo que buscaba “venganza contra el mundo” y manifestó que sus planes eran “haber tenido sexo con 500 personas para cuando tenga 50 años”.
Tales escritos lo delataron, más aún cuando detalló explícitamente sus intenciones de atacarlas mientras “están inconscientes” y que le suministró “demasiado” de una sustancia en particular a Ridgway.
Seguido de leer sus confesiones, los policías fueron al hospital en que murió la australiana y vieron que las muestras de su hígado tenían niveles altos de ese mismo componente que mencionó Obara.
Ya habían reunido las pruebas más que suficientes para llevarlo a juicio.
Qué pasó con Lucie Blackman y Joji Obara
En enero de 2001, a nueve años de la muerte de Carita Ridgway en 1992, su mamá Annette y su hermana Samantha viajaron a Tokio para identificar si Obara era el sujeto que les ofreció pagar el funeral, el anillo y el collar de diamantes.
Efectivamente era él, alertaron a los agentes policiales, quienes les confirmaron que antes de que fuese llevada al hospital, la joven fue abusada sexualmente por el japonés.
Los investigadores tenían claro cómo operaba Obara. Se acercaba a sus víctimas en los clubes nocturnos, las invitaba a salir, las llevaba a su departamento, las drogaba y cuando despertaban les decía que habían bebido alcohol de más y les daba dinero.
En el caso de Ridgway fue distinto, ya que terminó asesinada. Y luego se confirmó que Lucie Blackman también, aunque todavía no encontraban su cuerpo.
Durante uno de los varios interrogatorios, el hombre admitió que la conoció en el restaurante llamado Casablanca, pero dijo que fue una semana antes de que desapareciera y que él no fue el responsable.
Tras una serie de operativos, los investigadores hallaron el cadáver de la británica el 9 de febrero de 2001. Estaba descuartizado en el sector de Miura en Kanagawa, al interior de una caverna frente al mar y en las cercanías de uno de los departamentos de Obara.
Así, reconstruyeron lo que pasó el fin de semana en que desapareció.
El sábado 1 de julio del 2000, se encontraron a las 15:00 y fueron a almorzar a un restaurante. Luego, a las 17:00, fueron a uno de los departamentos del japonés y posteriormente, a las 3:00, Obara volvió solo a Tokio para comprar una motosierra y otros objetos.
Dos días más tarde, regresó a ese lugar para descuartizarla y esconder los rastros en diferentes bolsas al interior de la caverna.
Al darse cuenta de que había sido descubierto, Obara admitió en el juicio que la drogó para abusar de ella sexualmente, pero aseguró que el asesinato fue involuntario.
Su juicio comenzó el 4 de julio de 2001 y terminó el 24 de abril de 2007. El japonés fue sentenciado por distintos casos de violación y por la muerte de la australiana, aunque para sorpresa de la familia Blackman, no fue condenado en esa oportunidad por atentar contra Lucie.
Las autoridades estimaron que el empresario cometió más crímenes de los que no se tenía conocimiento, entre 150 y 400 asesinatos y violaciones.
Tim Blackman dio una conferencia de prensa en estado de furia a la salida: “El veredicto de la corte de hoy demostró que la muerte de Lucie no ha sido en vano. Impartió justicia a Carita Ridgway y las otras ocho víctimas que valientemente se presentaron para apoyar el caso, pero desafortunadamente hoy no recibimos justicia por Lucie”.
Frente a esta situación, los abogados apelaron y el 25 de marzo de 2008 se inició un nuevo juicio que duró hasta el 16 de diciembre. Ahí, la Corte Suprema de Tokio dictaminó que era culpable de desmembramiento y disposición del cadáver de la británica, pero no de asesinato, así que le dieron cadena partpetua a sus 55 años.
Jane Steare, la madre de Lucie, declaró que la nueva sentencia sí respondía a la justicia, a pesar de que no haya recibido pena de muerte.
Los restos de la joven fueron llevados de vuelta a Gran Bretaña y enterrados con la frase: “Una estrella iluminando nuestro cielo”.
La historia de la británica fue abordada en el documentalDesaparecida: el caso de Lucie Blackman (2023). Dicho título, ya disponible en la plataforma de streaming Netflix, cuenta con testimonios tanto de su padre como de la policía de Japón.
Asesino y depredador sexual: el empresario japonés que cometía horribles crímenes contra jóvenes occidentales. Foto: Lucie Blackman.
La misión conformada por el gobierno dominicano con líderes de partidos ha sostenido una serie de importantes encuentros con legisladores, académicos y autoridades francesas en París, donde han conversado sobre la problemática que enfrenta la República Dominicana con la crisis haitiana y sus efectos en la frontera.
La delegacion ha estado integrada por Andrés Lugo Risk, viceministro administrativo de la presidencia; José Julio Gómez, viceministro de relaciones exteriores; el exministro de energía y minas, Pelegrín Castillo, presidente de la Fuerza Nacional Progresista; y el presidente del Frente Amplio, el diputado Juan Dionicio Rodríguez.
Han desarrollado una agenda de encuentros con los diputados de la Asamblea Nacional francesa, Eléonore Caroit, representante de América Latina y El Caribe; Mickael Cosson, presidente del Grupo de Amistad Francia-RD; y el legislador Frantz Gumbs. Con los senadores Jean Pierre Bansard y Evelyne Renaud-Garabedian, representantes de los franceses en el exterior.
"La delegación estuvo acompañada por la embajdora de la República Dominicana en Francia, Rosa Hernández de Grullón".
En el ministerio de relaciones exteriores, con Michelle Ramis, directora para América y el Caribe; Frédéric De Touchet, jefe de misión para México-CA-Caribe; y Sébastien Dorhdain, jefe de misión Mundo. En el ministerio de defensa, con el general Ludovic Poitou, jefe adjunto de asuntos internacionales; y el coronel Cirylle Crisnaire, de América Latina.
También, con la directiva de la Organización Internacional de la Francofonía, encabezada por su secretaria general, Louise Mushikiwab. Además, con la presidenta del Instituto de Las Américas, Françoise Moulin, y el profesor Carlos Quenan, vicepresidente.
En las diversas reuniones se ha presentado el pacto nacional para la formulación de políticas públicas que permitirá a nuestro país manejar adecuadamente el impacto negativo de la situación haitiana en los ámbitos económicos, migratorios, de control fronterizo, de las relaciones bilaterales y de nuestra seguridad nacional. El acuerdo fue firmado en el Palacio Nacional por 28 partidos políticos y una veintena de académicos e intelectuales, incluyendo rectores de universidades.
Otro punto abordado ha sido el tema de las violaciones a los tratados fronterizos por la construcción ilegal, inviable técnicamente y altamente perjudicial al medio ambiente y a la agricultura de la zona, del canal de desvío de las aguas del río Dajabón por parte de particulares haitianos. Así como también, el respaldo del gobierno dominicano a la solicitud del primer ministro Ariel Henry del despliegue de una misión multinacional de apoyo a la seguridad de Haití.
El Intrant ha reportado pagos de RD$263 millones, de los RD$1,317 millones del acuerdo
El Instituto Nacional de Transporte Terrestre (Intrant) deberá pagar a Transcore Latam SRL todas las facturas pendientes de pago, de acuerdo al contrato firmado entre las partes y que recientemente fue anulado por la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP).
Así lo establecen los términos del contrato número DJ-CSB-009-2023, suscrito entre el Intrant y la razón social Transcore Latam, S.R.L., por un monto de RD$1,317,350,997 para la "Contratación del Servicio de Modernización, Ampliación y Gestión del Sistema Integral del Centro de Control de Tráfico y la Red Semafórico del Gran Santo Domingo".
"Las partes acuerdan que, sin importar las razones que origen la terminación, nulidad, resolución o rescisión del presente contrato, la entidad contratante deberá saldar todas las facturas pendientes de pago".
Intrant ha pagado 20 %
A la fecha, el Intrant ha informado de pagos a Transcore Latam por RD$263 millones, equivalentes al anticipo de 20 % de los RD$1,317 millones que costaba el proyecto, los que serían pagaderos al momento de la suscripción y registro del contrato, según quedó estipulado.
Sin embargo, tanto la empresa, en voz de su gerente general, Pedro Vinicio Padovani Báez, como el suspendido director del Intran, Hugo Beras, han dicho que el proyecto se había avanzado en más de un 65 %, cuando en octubre pasado fue suspendido provisionalmente por Contrataciones Públicas.
Beras, actualmente en licencia del cargo debido a la investigación que se abrió en torno a la licitación, dijo públicamente que la obra estaba para inaugurar el 26 de noviembre.
Ese nivel de ejecución supone que la empresa debió generar gastos por encima del anticipo otorgado, aunque se desconoce si llegó a presentar cubicaciones.
Según lo firmado, luego del pago del anticipo, el Intrant debía pagar a Transcore Latam un 30 % cubicable por cada entrega de los equipos de comunicación, los que detalla como equipos instalados y energizados; prueba de ancho de banda en la intercepción, con la entrega de los planos e integración del sistema de comunicación con el centro de control de tráfico del Intrant.
Luego se procedería a pagar un 40 % cubicable de forma proporcional, en función de la cantidad de equipos recibidos y comprobados por los técnicos de la institución. El restante 10% o se reservó para la recepción total de la implementación del proyecto.
En la última de las resoluciones emitidas por la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP) sobre las irregularidades cometidas en el proceso de licitación de los semáforos, se anula el pliego de condiciones y, por consiguiente, "el procedimiento de Licitación Pública Nacional Núm. INTRANT-CCC-LPN-2023-0001″, por violaciones a varios de los principios que rigen la compras en el país.
La resolución marcada como RIC-168-2023, señala que "al declarar la nulidad del pliego de condiciones, también dicha consecuencia jurídica afecta el procedimiento de contratación, en virtud de las violaciones graves identificadas en el pliego de condiciones".
La mandarina es una fruta que se caracteriza por ser rica en vitamiuna C y A que funcionan como antioxidantes bloqueando los radicales libres que deterioran las células del cuerpo.
Es tal su versatilidad, que se puede consumir en postres o en batidos. De acuerdo con el portal de salud, Tua Saúde, la ingesta de esta fruta puede ayudar a:
Contrarrestar el colesterol LDL: la Clínica Mayo especifica que esta afección, aqueja las arterias y los vasos sanguíneos, provocando accidentes cardiovasculares en algunos casos, porque “la sustancia cerosa” impide el flujo sanguíneo. Cabe destacar que, existe un colesterol bueno denominado HDL.
Regular el azúcar en la sangre: la diabetes es una enfermedad en la que el páncreas no produce insulina y/o las células se resisten a ella, por lo que en la mayoría de los casos a estos pacientes se les relaciona con hiperglucemia, entendida como el alto nivel de azúcar en el torrente sanguíneo. Por esto, el consumo de mandarina puede contribuir a este problema de salud gracias a sus fibras.
Contexto: ¿Qué pasa si se come mandarinas todos los días?
Ayuda en la pérdida de peso: la mandarina tiene un efecto de saciedad, por lo que impide que se ingiera más comida de la que el cuerpo necesita.
Combate la gripe: al ser rica en vitamina C contrarresta los síntomas que puede provocar este virus que genera malestar general.
Absorbe el hierro: una de las principales funciones de la vitamina C es la absorción de hierro evitando el desarrollo de una anemia. Asimismo, contribuye en la absorción de colágeno.
A la lista de beneficios que tiene la cáscara de mandarina se encuentra también la reducción de colesterol y de triglicéridos; sumado a esto, contribuye en el tránsito intestinal.
Para obtener cada una de estas propiedades, el sitio web afirma que se debe dejar secar la cáscara junto con la membrana de color blanco para luego guardar en un recipiente. Cada vez que se necesite una infusión de cáscara de mandarina, aconseja hervirla en agua para consumir de inmediato.
Foto referencia sobre la mandarina. | Foto: Getty Images
Las propiedades de la vitamina C
El mismo portal precisa, en otro documento, que la vitamina C es un antioxidante que puede combatir varias enfermedades y estimular la producción de colágeno, la proteína que le da firmeza a la piel.
Asimismo, esta vitamina se puede encontrar en frutas como la naranja, el limón, las fresas y otros alimentos que ayudan al organismo para su buen funcionamiento. Sin embargo, se recomienda consultar con un nutricionista porque su ausencia puede traer complicaciones en la estructura ósea.
Tal y como lo señala la Clínica Mayo, la falta de vitamina C puede desarrollar anemia, que produce cansancio, palpitaciones, mareos, entre otros síntomas. Esta enfermedad se debe en algunos casos a la falta de hierro o de vitaminas.
Contexto: ¿Qué pasa en el cuerpo si se toma agua de mandarina y cómo prepararla?
Entre sus ventajas, la vitamina C, ayuda a disminuir el colesterol LDL que se considera malo y que al adherirse a las paredes de las arterias, provoca enfermedades cardíacas.
Cabe señalar, que el colesterol se debe a la falta de actividades físicas; a la mala alimentación, en donde se incluyen alimentos con grasas saturadas o ultra procesadas; y al exceso de tabaco.
Foto referencia sobre frutas y verduras. | Foto: Getty Images
Tua Saúde señala que no puede haber una sobredosis de vitamina C luego del consumo de la misma, pero si se hace por suplementos, lo anterior sí puede desencadenar signos como vómito y diarrea.
La Junta Central Electoral (JCE) informó que de los 8,105,151 de dominicanos hábiles para ejercer el derecho al sufragio en las próximas elecciones municipales de 2024, la juventud ocupa el 27.43% del padrón electoral.
De acuerdo con los registros del organismo, el 898,631 de los ciudadanos que tienen entre 26 y 30, al igual que los de 18-28, con 1, 304,456 de jóvenes, obtienen el acumulado del 27.18% de los votantes.
Estas cifras se suman a las indicadas por la JCE, quien especificó que también se contabilizan a 20,351 menores, otorgándoles el 0.25%, los cuales serán mayores de edad en febrero de 2024. La suma de estos renglones juveniles ofrecen como resultado la cantidad de 2,223,408 habitantes.
Conforme a lo establecido en un informe compartido por la entidad, las mujeres son representadas como mayoría dentro del padrón electoral, ya que fueron registradas 4, 156,628 féminas, siendo el 51.28%.
En cambio, la cantidad de hombres que integran el listado de votantes es 3, 948,523, lo que se traduce en el 48.72% del total.
Con relación a los electores por rango de edad, la JCE establece que las personas mayores de 31, hasta los 40 años, simbolizan en la subdivisión de la cifra el 20.41%, con 1, 654,323 de electores.
En el segundo puesto se encuentran los que tienen entre los 41 y 50 años, quienes fueron contabilizados con 1, 446,591 votantes, determinado con el 17.85%.
Por otro lado, 1,259,835 de ciudadanos que están entre los 51 y 60; 846,978 entre 61 y 70; y mayores a 71 años, 674,016 electores.
Tres provincias mayoritarias
Las estadísticas del padrón realizado por el órgano electoral señalan que las tres provincias con electores superiores son Santo Domingo, Distrito Nacional y Santiago, las cuales cuentan con 1, 829,579; 918,021 y 915,067, respectivamente.
En tanto, los municipios con más personas hábiles para votar son el Distrito Nacional con 918,021; Santo Domingo Este 782,279 y Santiago de los Caballeros 642,702.
El crecimiento
Desde el año 2002 hasta 2024, el padrón electoral de la JCE ha percibido un incremento de 3,312,546 de personas.
El Banco Popular Dominicano hizo entrega del aporte solidario anunciado de RD$60 millones para la asistencia de las comunidades y familias afectadas por el disturbio tropical del pasado sábado 18 de noviembre.
El acto estuvo encabezado por el presidente ejecutivo del Banco Popular, señor Christopher Paniagua, y por los representantes del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), la arquidiócesis de Santo Domingo, las diócesis de San Pedro de Macorís, Baní, San Juan de la Maguana y Barahona, así como la Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo.
Las instituciones agradecieron la muestra de solidaridad permanente del Banco Popular.
En sus palabras, el señor Paniagua remarcó el compromiso social del banco de contar desde su origen con el propósito de ser un ciudadano corporativo responsable y “estar al lado de las comunidades para fomentar su desarrollo, crecimiento y bienestar”.
Agradeció a las instituciones invitadas la consecución de este objetivo para que el donativo llegue de forma efectiva a las familias afectadas: “Esto no sería posible sin la colaboración de cada una de las organizaciones aquí presentes, entidades confiables y experimentadas en la gestión de emergencias, que canalizarán la ayuda hasta sus beneficiarios finales”, indicó el presidente ejecutivo del banco.
Monitoreo de impacto
Para garantizar la medición de impacto de los aportes entregados, las entidades beneficiarias registrarán el uso de los fondos entregados por el Popular y presentarán a la organización financiera un informe de ejecución.
La ayuda otorgada por el Banco Popular se destinará, prioritariamente, a la compra de insumos de primera necesidad, reconstrucción de viviendas y medicamentos básicos. Por su parte, el COE reforzará con estos fondos los equipos de emergencia y la recuperación de las comunidades más impactadas por el evento meteorológico.
Las instituciones agradecieron la muestra de solidaridad permanente del Banco Popular ante las necesidades de las familias afectadas, así como su compromiso con el crecimiento humano y la resiliencia en las comunidades y el desarrollo del país.
La nicaragüense Sheynnis Palacios, recientemente coronada Miss Universo, puso de relieve el conflicto político de un país con miles de exiliados: su participación en las protestas de 2018 contra el presidente Daniel Ortega no pasó inadvertida ni por el Gobierno ni por los opositores.
Desde que se convirtió el sábado en San Salvador en la primera centroamericana en ganar el concurso, la joven de 23 años se viralizó en las redes sociales de exiliados y fue portada en la prensa nicaragüense crítica de Ortega, destacando, además de su belleza y humildad, su lado político.
"En estas horas y en estos días de nuevas victorias vemos el aprovechamiento grosero, y la tosca y malvada comunicación terrorista, que pretende convertir un lindo y merecido momento de orgullo y celebración, en golpismo destructivo", dijo el miércoles la vicepresidenta Rosario Murillo, esposa de Ortega, en un comunicado.
En las redes sociales circulan fotos en las que se ve a Palacios levantando, hace cinco años, una bandera de Nicaragua en las marchas que dejaron más de 300 muertos, denunciadas por Ortega como un intento de golpe de Estado apoyado por Washington.
El azul y blanco del emblema nacional se convirtió en ese momento en símbolo de las protestas, en contraposición al rojo y negro de la bandera del gobernante Frente Sandinista.
El triunfo de Palacios sacó a los nicaragüenses a las calles en Managua y otras ciudades del país, lo que no se veía desde que quedaron prohibidas las manifestaciones en 2018. Ondearon eufóricos las banderas, entre bailes y vítores.
"Me alegra tanto ver la alegría de los nicaragüenses y verlos sacar el azul y blanco clandestino a las calles. Gracias a Sheynnis…", dijo en la red social X (antes Twitter) la escritora Gioconda Belli, exiliada en España y a quien el gobierno despojó de su nacionalidad, y que por esta razón aceptó el ofrecimiento del Presidente Gabriel Boric de tomar la nacionalidad chlena.
Un "símbolo emocional" A la modesta casa de la joven en un barrio de Managua, donde decenas celebraron en la madrugada del domingo, llegaron jerarcas de la Alcaldía a visitar a la familia.
Más tarde, el gobierno dijo en un comunicado unirse al "justo regocijo" por el triunfo de "nuestra Miss Universo".
Los medios opositores, que trabajan principalmente desde la vecina Costa Rica calificaron esas acciones de "oportunismo".
El martes, denunciaron que el gobierno prohibió a los artistas Vink Art y Torch Místico seguir pintando un mural con el rostro de la Miss, en una calle de la norteña ciudad de Estelí. Una foto de la obra inconclusa circula en redes sociales.
"Es imposible abstraer de la realidad política y social este certamen inocuo.
Ella se convirtió en símbolo nacional, emocional, que revivió las esperanzas. Y el gobierno tomó nota de eso", dijo a la AFP el periodista nicaragüense Wilfredo Miranda, Premio Ortega y Gasset, exiliado en Costa Rica.
Muchos en el exilio vieron incluso en el traje con el que se coronó, blanco con una capa azul, el simbolismo de la protesta y la defensa de una Iglesia católica "perseguida", al asemejarse al vestido de la Virgen de la Inmaculada Concepción, patrona de Nicaragua.
"¡Gracias por llevar alegría a nuestro sufrido pueblo! ¡Gracias por hacernos tener esperanza!", escribió en X monseñor Silvio Báez, exiliado en Estados Unidos.
"Miss buñuelos" Nacida en el seno de una familia humilde de Diriamba, en el occidental departamento de Carazo, Sheynnis Palacios montó con su madre y abuela un negocio de venta de buñuelos, un postre nicaragüense elaborado a base de yuca y miel.
De allí que, antes de su triunfo, una presentadora de un canal de televisión oficialista la llamara "Miss buñuelos". Los medios de comunicación nicaragüenses en el exilio no lo pasaron por alto.
Tampoco que la "reina" nicaragüense estudió Comunicación Social en la jesuita Universidad Centroamericana (UCA), confiscada en agosto pasado por el gobierno, al calificarla como "centro de terrorismo".
Publicando una foto de una notificación a la aerolínea Avianca, cuya autenticidad la AFP no pudo confirmar, medios opositores afirmaron que el gobierno había ordenado "no abordar a la pasajera nicaragüense" Sheynnis Palacios, en el vuelo de regreso a Managua. Tras el triunfo, dijeron, anuló la orden.
La Miss Universo, aclamada en el aeropuerto de Miami al iniciar una gira por varios países tras dejar El Salvador, se mantiene por ahora haciendo equilibrismo, dedicando su corona a los seis millones de nicaragüenses, dentro del país o en el exilio.
Ministerio Público presentará escrito de defensa ante el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU
La titular de la Dirección de Persecución, Yeni Berenice Renoso, acusó este viernes al exprocurador e imputado por corrupción, Jean Alain Rodríguez, de acudir a organismos internacionales para difamar a la Procuradora General de la República, Miriam Germán Brito.
Reynoso aseguró que Jean Alain hizo referencia nuevamente de las cartas anónimas que leyó ante el Consejo Nacional de la Magistratura en 2019 al Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU con intención de difamarla, sin embargo, dijo que ese escrito refutado en su momento, fue escrito por el propio acusado.
"El acusado Jean Alain Rodríguez vuelve a difamar contra la Procuradora General de la República, Miriam Germán Brito, al reiterar las mismas mentiras y difamaciones vertidas en su contra el 4 de marzo del 2019, alegando que había recibido cartas anónimas sobre ella, aunque en realidad él mismo las había redactado. En esas cartas queda evidenciado el seguimiento e interceptación ilegal de las comunicaciones a la entonces presidenta de la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia, la magistrada Miriam Germán Brito. La repetición de esa acción ilegal evidencia su habitual tendencia a mentir y manipular ante el país, con el marcado interés de intentar atropellarle nueva vez, ahora a nivel internacional", deploró.
Se recuerda que en dichas cartas se cuestionaba la amistad de la procuradora general con el hoy condenado por corrupción Víctor Díaz Rúa, luego de un seguimiento a los lugares que visitaba y su patrimonio. La magistrada le refutó cada uno de sus señalamientos en momentos en que esta aspiraba a ser confirmada en la Suprema Corte de Justicia.
Su memorable respuesta a Jean Alain fue: "Si esto fuera de dos vías, habláramos de usted".
Tilda a Jean Alain de "mentiroso, manipulador y corrupto".
La procuradora titular de la Dirección de Persecución del Ministerio Público, Yeni Berenice Reinoso, tildó al imputado Jean Alain Rodríguez, quien fue su jefe, de "mentiroso, manipulador y corrupto", luego de que lograra que el grupo de trabajo Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de la ONU se pronunciara a su favor en relación al proceso judicial en su contra.
La magistrada dijo que ese escrito se trata de una táctica más del exprocurador Rodríguez para torpedear el proceso en su contra, por lo que aseguró que no se dejará intimidar del exfuncionario judicial ante un documento de "falsas afirmaciones".
"Usted acusado Jean Alain Rodríguez no nos va a chantajear ni a intimidar, no lo logró en el pasado como procurador de la República, ni ahora como acusado de graves hechos de corrupción, ni lo hará como condenado", manifestó.
Durante un encuentro con la prensa junto al canciller Roberto Álvarez, Reynoso desmintió los señalamientos del Grupo de Trabajo de la ONU sobre supuestas violaciones a los derechos del imputado desde su encarcelamiento.
Aclaró que seis jueces fueron los que ratificaron la prisión preventiva a Jean Alain, justificada por "las graves acusaciones que pesan contra el acusado Jean Alain Rodríguez, es la de haber destruido cientos de pruebas y eliminado prácticamente todas las bases de datos del Ministerio Público, asimismo que había tenido un comportamiento intimidatorio frente a algunos testigos del proceso, incluyendo a Rainiery Sánchez Medina".
La funcionaria deploró que dicho grupo diera como un hecho verídico cada uno de las "afirmaciones falsas" de la defensa de Jean Alain Rodríguez, pese a que el Ministerio Público pidió una prórroga para presentar sus argumentos.
Indicó que en los próximos días el Ministerio Público elaborará su escrito de defensa sobre el polémico informe. Aunque, más temprano, el canciller Roberto Álvarez aclaró que el informe remitido por ese grupo de trabajo no es vinculante y, por lo tanto, la República Dominicana no está obligada a acatarlo.
Pasando al fondo del documento, el canciller dijo que el escrito ni si siquiera puede calificarse de "un adefesio jurídico", porque "trata de ser una manipulación de la naturaleza del Grupo de Trabajo y de las características de su opinión, pero es tan burdo, que no pasa de hipérboles mal intencionadas envueltas en una solemnidad fatua y pueril. Estamos seguros de que un buen profesor de derecho lo hubiera reprobado".
Feminista figura victoriana, heroína de la vida real, fenómeno literario y estrella de la industria audiovisual. Con esa mochila en la espalda, Lassie devino icono de la cultura popular globalizada. Logró que las familias de todo el planeta incorporaran una collie de pelo largo como mascota hogareña, multiplicó su imagen en infinidad de productos comerciales y marcó la industria televisiva entre 1954 y 1973. Pasó de defender el modelo conservador norteamericano a mostrar la conflictiva realidad de los ‘60. Mientras lidiaba con la pubertad, el alcoholismo y la muerte de los protagonistas de la serie, sorteó los prejuicios de la época para incorporar en sus tramas a las distintas minorías y a las infancias en estado de vulnerabilidad social. Pero pagó un alto precio por ello: pese a que había nacido hembra, Hollywood la condenó a ser representada siempre por cachorros machos, ocultando esa mirada sexista a los ojos del mundo.
Perra feminista
Joven, bella, elegante y cordial. Elizabeth Cleghorn Gaskell era todo lo que una verdadera dama victoriana debía ser. Admiradora de Jane Austen y amiga de Charles Dickens, se dedicó a escribir desde muy temprano. Con beligerante prosa feminista, comenzó a publicar en la revista londinense The Cornhill Magazine una serie de obras que denunciaban los abusos que sufría la clase trabajadora, mientras empoderaba a las mujeres invisibilizadas de su tiempo. En The Half-Brothers (1859) dio el protagonismo a una enorme y blanca perra collie, leal a la mano del amo que sólo sabía maltratarla. La llamó Lassie; y al hacerla rescatar a dos hermanastros perdidos en la nieve, demostró que era más inteligente, valiente y humana que todos los hombres que aparecían en el cuento.
Lassie, en una de sus encarnaciones televisivas.
Según los especialistas, entre las lectoras de Gaskell se encontraba una anónima mujer de la localidad inglesa de Lyme Regis, que había bautizado Lassie a su amigable collie marrón. En enero de 1915, el pub portuario donde trabajaba fue utilizado por la Armada británica como morgue provisoria para 500 soldados ahogados en las cercanías. En su Guía de naufragios en Dorset y el sur de Devon, Nigel Clarke anotó que “ante los cadáveres apilados, la perra se abrió camino entre los cuerpos y se acostó al lado de una de las víctimas. Después de media hora de darle calor y lamerle la cara, el marinero abrió los ojos. Herido pero vivo, el militar fue trasladado al hospital local y finalmente se recuperó”. La historia atrajo a la prensa local y el nombre de Lassie llegó a los titulares sensacionalistas.
Dos décadas más tarde, buscando ideas para el cuento que debía entregarle al semanario The Saturday Evening Post, el novelista Eric Knight decidió fusionar ambas Lassies en la epopeya de una perra perdida que vencía todos los obstáculos con tal de regresar a su casa, reencontrarse con su familia humana y volver a poner una sonrisa en el rostro del pequeño Joe. Desde su aparición el 17 de diciembre de 1938, Lassie Come-Home se ganó el corazón de los norteamericanos. “Se republicó un par de veces con el mismo éxito -dijo Knight-; y por eso me pidieron que transforme el cuento en una novela”. El libro salió a la venta en 1940 y fue un verdadero bombazo. Las ediciones se agotaron una atrás de otra; y el furor llegó a oídos de Hollywood.
Metiendo el perro
A Louis B. Mayer se le venía dando bastante bien con el mundo del espectáculo. En una década, había pasado de gestionar un teatro en Massachusetts a dirigir su propia empresa cinematográfica. En 1924, junto con Marcus Loew y Samuel Goldwyn, fundó la Metro Goldwyn Mayer (MGM), el estudio que empezó a marcar el ritmo del séptimo arte norteamericano. Como productor, además, Mayer se vanagloriaba de haber creado el star system hollywoodense, gracias a su especial olfato para descubrir talentos. “Fue la primera persona que me llamó cuando el fenómeno de Lassie empezó a crecer -recordó Knight-. Y mientras hablaba conmigo, me di cuenta que ya tenía la película hecha en su cabeza”.
Para los protagónicos humanos, Mayer eligió a dos adolescentes de su propia factoría: la estrella infantil Roddy McDowall y una debutante Elizabeth Taylor. Sólo le faltaba encontrar a Lassie. El casting se llevó a cabo en el norte de California, en una zona inundada por la brutal crecida del río Sacramento. La idea era escoger a la perra mientras se rodaban escenas en locaciones naturales que después iban a ser intercaladas en el metraje del film. Los primeros en llegar a la cita fueron el adiestrador Rudd Weatherwax y su perro Pal, imponente collie de pelo largo que fue descartado en el acto. “Estamos buscando perras, no perros, me dijo de muy mala manera el director Fred Wilcox -contó Weatherwax-. Por suerte, no nos fuimos del lugar”.
De acuerdo con la leyenda, cuando una de las perras se metió en el río para rendir su prueba de velocidad y resistencia, cayó exhausta y empezó a ser arrastrada por las aguas. Sin dudarlo, Pal la rescató. “Lo hizo con elegancia y sin esfuerzo aparente -afirmó Mayer-. Estaba claro que el perro que entró al río era Pal, pero la que salió era Lassie”. El contrato que se firmó entre las partes fue estándar, salvo por una cláusula hiperconfidencial. Nadie, nunca, podría enterarse que Lassie era un macho, no una hembra.
Lassie Come Home llegó a los cines estadounidenses el 7 de octubre de 1943. Su brutal éxito económico sólo fue superado por el descomunal impacto social que alcanzó, haciendo que la mayoría de las familias sumaran una perra a su hogar. Según la Asociación Americana de Medicina Veterinaria, la venta de collies de pelo largo creció un 500 por ciento en el año; y esa raza canina quedó definitivamente instalada en el top five del ranking de mascotas. Además, el film generó toneladas de merchandising, novelas, cómics, un radioteatro semanal y, por supuesto, seis secuelas cinematográficas entre 1946 y 1951.
Por decisión de Mayer, Lassie pasó a formar parte del star system y dejó de ser un personaje para transformase en una actriz profesional, que interpretaba diferentes personajes en la gran pantalla. “A mi modo de ver, fue un error -sentenció Weatherwax-. Sólo fue Lassie en tres películas. En el resto de las producciones fue siempre un cachorro con otro nombre. Un perro que hacía de perra actuando de perro, a veces bueno y otras malo, en escenarios que nada tenían que ver con el ambiente rural original. Y eso a la gente le fue gustando cada vez menos”.
La última película de la saga, The Painted Hills, fue un rotundo fracaso de crítica y público. A causa de las pérdidas multimillonarias, MGM cortó la franquicia y quedó debiéndole a Weatherwax el sueldo íntegro del último año. “Después de un largo conflicto, llegamos a un acuerdo -comentó el entrenador- y Mayer pagó la deuda cediéndome la propiedad de la marca Lassie. Creyó que me estaba sacando ventaja, pero al final el negocio lo terminé haciendo yo”.
Te rompo el rating
La negociación fue rápida. Con 2 mil dólares, el productor Robert Maxwell se agenció los derechos para llevar a Lassie a la TV. En su haber estaban Las aventuras de Superman, y tenía más confianza en el potencial de la collie que el propio Weatherwax. En un par de semanas, definió las características del programa. Idílico entorno rural con el foco puesto en la granja de la familia Miller, conformada por la joven viuda Ellen (Jan Clayton), su hijo Jeff (Tommy Rettig) y el abuelo George (George Cleveland), encarnación perfecta de los valores tradicionales afines al conservadurismo estadounidense. Sin mayores complicaciones argumentales, cada moralizante aventura terminaría con Lassie rescatando a Jeff del problema en el que estuviera metido. Por cuestiones de edad, el papel de Lassie fue compartido entre Pal y su hijo, Lassie Jr., que fue ocupando cada vez más tiempo de rodaje hasta quedar como único protagonista.
El domingo 12 de septiembre de 1954, a las 19 hs, Lassie debutó en la pantalla de la CBS. Desde el primer día lideró su franja horaria, se mantuvo entre los 25 programas más vistos del país e instaló una nueva “Lassiemanía” que multiplicó los efectos de la primera. “Cuando cumplimos tres años en el aire, sentí que ya no tenía nada que aportar, así que le vendí mi parte a la Wrather Corporation y me fui. Era necesario insuflarle un aire nuevo que yo no tenía”, declaró Maxwell a TV Guide en 1957. Jack Wrather, el nuevo productor, asumió sus funciones trayendo cambios radicales. “Jeff ya era un adolescente -aseguró-; y lo lógico era que empezara a interesarse en las chicas más que en andar correteando con su perra”. Por eso, en el primer capítulo de la cuarta temporada (1957-1958), Jeff le pasaba la posta a Timmy (Jon Provost), niño huérfano que se quedaba a vivir con los Miller y se transformaba en el nuevo gran amigo de Lassie.
Jon Provost como Timmy.
La felicidad de la familia, dentro y fuera de la pantalla, parecía asegurada. Hasta que la tragedia llamó a la puerta. El 15 de julio de 1957, en un alto de las grabaciones, George Cleveland murió de un infarto. “Nos pareció que el mejor homenaje que podíamos rendirle era hacer que el abuelo también muriera en la ficción -se sinceró Wrather-. Además, la serie nunca había tocado el tema de la muerte de un familiar, algo que nuestros espectadores seguramente habían experimentado en sus vidas”. La CBS puso el grito en el cielo, alegando que esa temática podía dañar psicológicamente a su audiencia. Pero Wrather no sólo insistió hasta salirse con la suya, sino que decidió patear el tablero y reformularlo todo.
El 12 de enero de 1958, el episodio apropiadamente titulado “Transición”, marcó la historia de la TV estadounidense. Por vez primera, un programa infantil abordaba el tema de la muerte de un protagonista, elaborando la tristeza y el duelo desde las sensaciones del mundo preadolescente. Después del entierro, los Miller vendían su granja, abandonaban el pueblo y dejaban a Lassie y a Timmy bajo la responsabilidad de Paul Martin y su esposa Ruth (Jon Shepodd y Cloris Leachman, rápidamente reemplazados por Hugh Reilly y June Lockhart). Con esta dinámica renovada y el mismo espíritu de siempre, Lassie sumó el auspicio de las sopas Campbell y entró en su época dorada. Sin que el gran público notara la diferencia, los collies Spook y Baby, dos nietos de Pal, se sucedieron como Lassie.
Al principio, la teleplatea siguió religiosamente las andanzas del collie y su chico. El show alcanzó sus máximos niveles de reconocimiento popular y explotación comercial, obteniendo incluso la preciada estrella en el famoso paseo de Hollywood Boulevard. Pero en 1963, tras cinco años de avanzar en automático, las mediciones empezaron a dar cuenta de cierta fatiga en los espectadores. “Teníamos que hacer algo importante -afirmó Wrather-. Y lo hicimos”. Volviendo a las fuentes originarias del mito, la serie presentó su primera historia con “continuará”. Cinco episodios que tuvieron a Timmy y Lassie perdidos en los gélidos bosques canadienses. Sobreponiéndose a la naturaleza salvaje, ambos debían encontrar el camino a casa, sorteando las inclemencias del clima, las traicioneras aguas de los rápidos y el ataque de un oso colérico. Para acentuar su carácter excepcional, la saga se filmó en colores y en escenarios naturales. La repercusión fue tan grande, que una versión abreviada se estrenó en cines a fines de 1963, bajo el título Lassie’s Great Adventure.
Solucionada la crisis del rating, Wrather tuvo que hacerle frente a un problema hasta entonces impensado, la pubertad de Provost. “Quería empezar a salir con chicas -reveló el actor-, pero para ellas yo seguía siendo el nene que corría atrás de Lassie. Estaba realmente cansado de Timmy, necesitaba hacer otras cosas. Había llegado el momento de dar un paso al costado”. Wrather cerró el ciclo de Timmy con la familia migrando a Australia y poniendo la clásica granja en venta. “La serie había cumplido diez años, el público original había crecido y, de a poco, estaba abandonándonos -analizó el productor-. Para recuperarlos, entendimos que lo mejor era poner un adulto al lado de Lassie; sacar al programa del drama familiar y volcarlo hacia la aventura y la acción”.
Relevancia y caída
El 6 de septiembre de 1964, la 11º temporada introdujo al guardabosques Corey Stuart (Robert Bray), haciéndose cargo de Lassie y la granja. La respuesta del público fue muy satisfactoria, la serie recuperó sus niveles de encendido y, como de costumbre, Wrather redobló su apuesta. A partir de 1965, Lassie pasó a filmarse y emitirse en color; y sus aventuras se mudaron a diferentes parques nacionales y reservas naturales de los EE.UU. Durante los siguientes cinco años, los protagonistas recorrieron California, Florida, Illinois, Nevada, Montana, Carolina del Norte, Missouri, Kentucky, Pensilvania, Alaska, Oregon, Virginia, Colorado, Wyoming, Texas, Nuevo México y Arizona, desarrollando historias cada vez más largas, complejas e interconectadas. Apostando a un realismo visual mucho más convincente, se filmó en locaciones reales de New Orleans, San Francisco, la Cordillera de los Apalaches y el Valle de los Monumentos.
Entre los fanáticos, estos años pasaron a ser conocidos como la etapa “adulta y relevante” de la serie. Por su mirada ambientalista y ecológica, su condena al maltrato animal y la caza furtiva, su constante prédica preventiva contra los incendios forestales y la polución ambiental. También por animarse a dialogar con la realidad sociopolítica de la época, incorporando referencias a la Guerra de Vietnam, los ensayos nucleares en el Pacífico, la carrera espacial, el pacifismo hippie, una representación más respetuosa de las minorías y un cierto empoderamiento femenino, que no se vio reflejado en la figura de Lassie, que siguió siendo interpretada por los perros machos descendientes de Pal. Por contribuir moralmente al mejoramiento comunitario de los EE.UU., Lassie fue condecorada en 1967 por la primera dama Claudia Alta “Lady Bird” Johnson, en la mismísima Casa Blanca. “Todo muy hermoso -sentenció Wrather-, pero el trabajo se había vuelto imposible. Un verdadero infierno”.
Sin que se hiciera púbico, la producción de Lassie venía intentando ayudar a Robert Bray en su lucha personal contra el alcohol. Pero con cada temporada, el consumo se volvía cada vez más problemático y las jornadas de grabación, más largas y complicadas. “Hicimos todo lo que pudimos, hasta que no pudimos hacer más”, dijo Wrather. En el episodio del 13 de octubre de 1968, el personaje de Bray quedaba atrapado en un incendio, sufría gravísimas quemaduras y era enviado a recuperarse a un hospital. Su lugar al lado de Lassie fue ocupado por otros dos guardabosques, Bob Erickson (Jack DeMave) y Scott Turner (Jed Allan), acompañados en contadas ocasiones por el adolescente Neeka (Mark Miranda), representante de la tribu amerindia tlingit, nativa de Alaska.
El show empezó a desmoronarse. “Para salvar la licencia, se probaron distintas fórmulas, pero ninguna funcionó”, analizó en 1986 Bob Weatherwax, hijo de Rudd a cargo del entrenamiento de los canes. Con el interés por los guardabosques en retirada, Wrather le jugó unas fichas al formato antológico, con Lassie recorriendo los EE.UU. por cuenta propia, sin humano fijo al lado. La trama principal hizo de Lassie una madre de tres cachorritos idénticos, a los que fue ubicando en distintas familias a lo largo del camino. El rating se desmoronó y la CBS eliminó la serie de su grilla el 17 de marzo de 1971, tras 17 años ininterrumpidos de aire.
Sin darse por vencidos, Wrather y Weatherwax se unieron para producir, filmar y distribuir por su cuenta nuevos episodios de Lassie. Por el renombre del título, no les costó mucho esfuerzo colocar el programa en la mayor parte de las cadenas televisivas independientes de los EE.UU. “Nos jugamos nuestra bala de plata -advirtió Wrather- y buscamos fusionar lo más conocido y lo mejor que teníamos para ofrecer: el entorno rural y la relevancia social”.
A partir del 7 de octubre de 1971, Lassie apareció afincada en el Rancho Holden, hogar para niños abandonados regenteado con cariño y comprensión por el viudo Garth Holden (Ron Hayes), su hijo Ron (Skip Burton), su hermano Keith (Larry Pennell) y la veterinaria Sue Lambert (Sherry Boucher), que además trabajaba en un cercano refugio para animales maltratados. Sin ahondar en las historias personales de los chicos, la serie incorporó una serie de perfiles que la TV de esos años no parecía tener en cuenta: discapacitados, migrantes, retraídos (que hoy serían diagnosticados como pacientes con trastornos del espectro autista) y víctimas de violencia familiar, entre otros. “La propuesta estuvo muy bien conceptuada por la crítica -sostuvo Weatherwax-, pero el público no nos acompañó”. La patriada se sostuvo sólo dos años. El 24 de marzo de 1973, con 19 temporadas y 591 episodios, Lassie se despidió de la TV.
Cómo ya era un clásico, las repeticiones fueron moneda corriente en todo el planeta. Con las décadas, la licencia se expandió con series de imagen real y dibujos animados, películas para cine y TV, obras de teatro y comedias musicales de EE.UU., Canadá, Reino Unido, Alemania, Australia, Rusia y Japón, donde el animé Meiken Lassie fue un éxito arrollador. Para Bob Weathermax, las razones de su permanencia son eternas y universales: “Amistad, bondad, justicia y verdad -enumeró en 1986-. Por eso decidimos revelar que Lassie siempre fue interpretada por un perro, descendiente del Pal original, en todas las producciones que nosotros autorizamos. Tal vez vaya siendo hora de que eso cambie, ¿no?”. A 164 años de su nacimiento con impronta feminista, Lassie sigue esperando.
Las familias de los israelíes secuestrados por Hamas el pasado 7 de octubre han revelado este viernes la identidad de las nueve mujeres, las tres niñas y el niño liberados (de entre 2 y 9 años) este viernes por el grupo islamista palestino.
Entre los liberados están Danielle Aloni y su hija Emilia de 5 años, que se encontraban en el kibutz de Nir Oz en casa de la hermana de Danielle, cuando los combatientes de Hamás atacaron Israel, donde mataron a más de 1.200 personas y secuestraron a más de otras 240.
Su hermana, Sharon Aloni-Cunio también fue secuestrada junto a sus dos hijas mellizas y el padre de ambas, David Cunio, quienes continúan en manos de Hamás. Asimismo, hoy han recuperado la libertad Ruth Mundar, de 78 años, su hija, Keren Mundar, de 54, y su nieta, Ohad Mundar, de 9 años.También han regresado a Israel Doron Katz-Asher, de 34 años y sus dos hijas Raz y Aviv, de 4 y 2 años respectivamente.
Las liberaciones se producen después que Hamas e Israel alcanzaran esta semana un acuerdo para la liberación de 50 secuestrados a cambio de la excarcelación de 150 presos palestinos (39 de los cuales han salido este viernes de las prisiones israelíes y regresado a territorios palestinos). La tregua prevista es de cuatro días y podría prolongarse otros seis días más.
Yaffa Adar, 85 años
Yaffa Adar, de 85 años
Adina Moshe, 72 años
Rehén liberada, Adina Moshe, 72 años, Nir Oz
Margalit Moses, 78 años
Margalit Mosez, 78 años
Danielle y Emilia Aloni, 44 y 5 años
Daniel Aloni y Emilia Aloni, 44 y 5 años, kibbutz Nir Oz
Aviv y Raz Katz Asher, de 4 y 2 años
Rehenes liberadas, Aviv Katz Asher y Raz Katz Asher, 4 y 2 años, Kibbut Nir oz